CARTAGENA. La bahía de Cartagena acogerá el circuito internacional de vela 44Cup, que se celebrará del 11 al 15 del mes de noviembre con la participación de embarcaciones de la clase RC44, que reúne a veleros monotipo de 44 pies (13,35 metros) de eslora, un tipo de barco que fue diseñado en 2005 por la leyenda de la Copa América Russell Coutts y el arquitecto naval Andrej Justin.
El municipio se convertirá en destino náutico con motivo de esta competición, que es de las de mayor prestigio en su categoría y cuya última prueba del año tendrá lugar en aguas cartageneras. Supondrá el debut de esta sede en dicho circuito, que reúne a regatistas olímpicos, campeones del mundo y de la propia Copa América.
A un par de meses para su disputa, la alcaldesa Noelia Arroyo recibió al director de la 44Cup, Bertrand Favre, y ambos mantuvieron una reunión en la que también participaron el presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Pablo Hernández; el director general de Deportes de la Comunidad Autónoma, Francisco Sánchez; el organizador de la prueba en Cartagena, Patricio Rosas; el presidente de la Federación de Vela de la Región de Murcia (FVRM), Arturo García; Pilar Hernández, de la 44Cup; y Emilio Azofra, de Punto Sur.
La llegada de la 44Cup supone incorporar a Cartagena una nueva competición náutica internacional de primer nivel después de haber acogido entre 2008 y 2011 el Audi MedCup para los TP52 y, más recientemente, una etapa de The Ocean Race Europa 2025. Esta línea de trabajo se desarrolla bajo la estrecha colaboración del Ayuntamiento y la Comunidad con la FVRM.
Los barcos que tomarán parte en la regata permanecerán amarrados en el Muelle Norte, donde podrán ser contemplados por vecinos y visitantes. Además, durante los días de competición se programarán actividades en tierra dirigidas a aficionados y al público general para acercar la vela y los valores asociados al deporte, la innovación y la sostenibilidad.
La 44Cup, conocida originalmente como RC44 Championship Tour, nació en 2005 por iniciativa de Russell Coutts y en ella se citan barcos fabricados íntegramente en fibra de carbono, lo que sitúa la habilidad táctica y deportiva de las tripulaciones como uno de los principales factores de la competición.
Una de las características singulares de estos barcos es que pueden desmontarse prácticamente por completo para ser transportados en un contenedor convencional. De este modo, las embarcaciones llegan desmontadas al puerto de cada destino, donde son preparadas para competir antes de volver a desmontarse para su traslado a la siguiente prueba.