MURCIA. El Real Murcia, ya salvado del descenso en Primera RFEF, prepara para el domingo un cálido homenaje a su capitán y futbolista referencial, Pedro León Sánchez Gil, quien colgará las botas a los 39 años -hará la cuarentena el 24 de noviembre- y tras más de dos décadas como profesional.
Pedro León es un símbolo para el club y para el murcianismo y su adiós se producirá en el último partido de la temporada que los granas disputarán en el estadio Enrique Roca ante un Club Deportivo Eldense que el sábado obtuvo el ascenso matemático a Segunda División, el objetivo en principio proyectado por parte de los de la capital del Segura y con el que el muleño soñaba poner fin a una larga y exitosa carrera futbolística.
El veterano centrocampista acapara el foco después de que el conjunto entrenado por Curro Torres eludiera cualquiera posibilidad de bajar a Segunda RFEF con el triunfo que logró por 1-3 hace tres días en el campo del Juventud de Torremolinos malagueño y el interés del choque frente al Eldense está puesto en despedir al ídolo como merece.
"Semana muy especial para el MURC14NISMO", publica el club presidido por Felipe Moreno al anunciar este encuentro y Pedro León, mítico dorsal 14 del equipo, tendrá unos minutos en una campaña difícil para él pues apenas está teniendo protagonismo en un equipo que ha peleado por salvarse y que ahora mismo es el duodécimo clasificado de entre los 20 competidores en el grupo 2 de Primera RFEF con 49 puntos sumados en 37 jornadas.
El choque contra los de Elda, fijado finalmente para el domingo a las seis de la tarde -se sale del horario unificado del sábado a las seis y media-, se sabía que sería el último de PL14 desde hace meses y es que el futbolista de Mula ya dijo públicamente en una rueda de prensa celebrada el pasado 13 de marzo que dejaría de pisar el césped como profesional.
El Pedro León futbolista ya apuntaba al futuro ligado a su deporte pero desde otra vertiente. No en vano, mientras apuraba sus días antes de colgar las botas en lo que a jugador se refiere, su nombre viene sonando con fuerza como próximo presidente del club de su vida con Felipe Moreno a los mandos en la propiedad y, además, ya está dando sus primeros pasos en los banquillos al ejercer como entrenador del filial femenino del Murcia tras haber estado el pasado año al frente del infantil-alevín A también de chicas. En ambos conjuntos dejó patente su carácter triunfador y contribuyó a lograr el título de campeón del grupo 1 de la Liga Autonómica el pasado año y a dar el salto a la Tercera RFEF femenina, que es el cuarto escalón estatal, en el presente ejercicio.
Dándole patadas al balón, con su característica finura, debutó con los granas en 2004 para luego pasar el Levante Unión Deportiva, el Real Valladolid, el Getafe Club de Fútbol, el Real Madrid, la Sociedad Deportiva Eibar y el Club de Fútbol Fuenlabrada y volver a su casa en 2022 con una aspiración que se marcha sin cumplir, la de devolver a los de la capital del Segura al fútbol profesional. Este domingo sí que se llevará otro reconocimiento, el del aplauso de sus aficionados.