MURCIA. El Real Murcia Imperial, equipo filial del club grana, logró el ascenso a Segunda RFEF empatando a un gol en el campo del Club Deportivo Pamplona y, con ese resultado, hizo bueno el triunfo por 2-1 conseguido el domingo anterior en el estadio Enrique Roca por parte de los de José David Larrosa.
El estadio Beitikuntzea de la localidad de Lizasoáin, en el municipio de Cendea de Olza, fue el escenario en el que el joven conjunto murcianista rubricó una gran temporada, en la que fue el segundo clasificado del grupo 13 de Tercera RFEF y luego superó sendas eliminatorias regionales ante el Mazarrón Fútbol Club y contra el Olímpico de Totana. El salto llegó ante un millar de espectadores, más de 100 de ellos desplazados desde Murcia, en una tarde que se convirtió en fiesta para los visitantes.
Este ascenso a la cuarta categoría del fútbol español llegó 18 años después del anterior conseguido por el filial del Murcia, que fue a Segunda B, que era el tercer escalón, en 2008 y también en tierras navarras, entonces frente al Club Deportivo Tudelano.
La ventaja adquirida seis días antes con los dos goles marcados en la capital del Segura por Alejandro Meca valió en una tarde que comenzó muy bien para los intereses de los de Larrosa. Eloy Giménez, en el minuto 6 aprovechando una serie de rechaces, hizo el 0-1 en el choque de vuelta de esta final. El lateral derecho muleño que el martes cumplió 20 años, enseñó el camino.
Poco después Alejandro Meca perdonó el segundo a pase de Kayode Adebayo y superado el cuarto de hora el Pamplona reaccionó. De hecho, Martín Saralegui lo probó hasta en tres ocasiones y el autor del tanto navarro en Murcia exigió al guardameta murcianista Manu García. Además, Iker Gil estrelló el balón en el poste izquierdo del marco grana.
El propio Iker Gil fue objeto de un penalti cometido por Manu García y Sergio Amadoz lo transformó para empatar el encuentro que no la eliminatoria en el minuto 35.
Joao Costa pudo volver a adelantar al Imperial pero su remate se marchó fuera antes de llegar al descanso.
En la reanudación la falta de fuerzas en ambos conjuntos y también la ausencia de acierto en la faceta ofensiva hizo que pasaran los minutos de forma favorable a los intereses de los granas, que pudieron ampliar su renta en la final por mediación de Arturo Pedreño, quien no estuvo preciso en el 76.
Se añadieron 11 minutos en la segunda parte -acabó siendo un cuarto de hora- pero los murcianos aguantaron bien y forzaron la tarjeta roja de Hodei Urriza por falta a Rubén Vila cuando éste iba hacia portería ya con el choque casi terminado. Arturo también pudo marcar justo antes de los tres pitidos pero tampoco acertó. No hizo falta porque lo siguiente que sucedió fue la finalización del encuentro y comenzó la fiesta imperialista.