MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, quien alargará su periodo de baja al menos hasta mediados de junio como consecuencia de la lesión que arrastra en el antebrazo derecho y en la muñeca de esa mano, se perderá su parte preferida de la temporada, la que más éxitos le dio, y cerrará la gira europea de tierra batida sin ningún título por primera vez desde 2022.
Barcelona y Madrid ese año y también en 2023, Roland Garros en 2024 y un 2025 en el que fue campeón en Montecarlo, en Roma y otra vez en Roland Garros. Esos son los ocho trofeos que conquistó el joven tenista de El Palmar sobre arcilla en primavera y a esa lista no añadirá ninguno más esta temporada porque perdió la final en el Masters 1.000 disputado en el Principado de Mónaco y posteriormente se retiró en el Trofeo Conde de Godó tras superar la primera ronda en el ATP 500 barcelonés. Las molestias que sintió le llevaron a no seguir jugando en la Ciudad Condal y posteriormente a renunciar a disputar el Mutua Madrid Open, el Masters 1.000 que tiene lugar en la capital de España.
Tampoco jugará en el Foro Itálico de Roma ni en París, torneos en los que, como hizo en Montecarlo, hubiera defendido el título.
Alcaraz tiene claro que lo prioritario es reaparecer en plenitud física y por ello, asesorado por su equipo, optó por bajarse de citas tan importantes como las que aparecían a continuación en su calendario.
En el horizonte asoman en el circuito para el pupilo de Samuel López el torneo de Wimbledon y antes el ATP 500 de Queen's, ambos sobre hierba, pero dependerá de la evolución de su lesión, la cual, además, le alejará del número 1 de la clasificación mundial -ahora es segundo por detrás del italiano Jannik Sinner-.