MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, quien tampoco jugará el Mutua Madrid Open, el Masters 1.000 que comenzará a jugarse el lunes en capital de España por la lesión que padece en la muñeca derecha, lleva seis partidos jugados menos a estas alturas de la temporada que en 2022 y en 2023 y cuatro menos que en 2025, en lo cual influyen los problemas físicos que arrastra en un año en el que arrancó como un tiro pero en el que ha frenado en seco.
El joven tenista murciano, que cumplirá 23 años el próximo 5 de mayo, anunció este viernes su baja en el torneo madrileño tan sólo dos días después de comunicar que abandonaba en el ATP 500 de Barcelona tras haberse entrenado en él con victoria por 6-4 y 6-2 ante el finlandés Otto Virtanen en un partido en el que ya fue atendido por el fisioterapeuta del torneo del antebrazo derecho.
Es la segunda campaña consecutiva en la que el de El Palmar, actual número 2 del mundo y que así seguirá por detrás del italiano Jannik Sinner, no comparece en la Caja Mágica -el pasado año le apartaron unas molestias en el isquiotibial de la pierna izquierda y en el aductor derecho- y su baja se une a la del serbio Novak Djokovic, quien también confirmó este viernes su ausencia en Madrid.
A través de su cuenta oficial en la red social X el pupilo de Samuel López lamentó tener que hacer la publicación. "Hay noticias que cuesta muchísimo dar. Madrid es casa, uno de los lugares más especiales del calendario para mí, y por eso me duele tanto no poder jugar aquí por segundo año consecutivo. Me duele especialmente no poder estar delante de mi gente, en un torneo que es tan especial. Gracias por el cariño de siempre y ojalá nos veamos pronto", escribió.
Tras bajarse a las primeras de cambio en Barcelona y de ni siquiera debutar en Madrid ya en el horizonte asoma el Masters 1.000 de Roma, a celebrar del 6 al 17 de mayo en la capital italiana, y posteriormente, del 24 de mayo al 7 de junio, Roland Garros, segundo Grand Slam del curso y en el que espera darle continuidad a la victoria obtenida en el primero, el Abierto de Australia.
Cabe recordar que Alcaraz comenzó la campaña con el título en Melbourne y luego se hizo con la victoria en el ATP 500 de Doha para más tarde ser semifinalista en el Masters 1.000 de Indian Wells, caer en la tercera ronda en el de Miami y ser subcampeón en el de Montecarlo. De ahí al Trofeo Conde de Godó, en el que su paso fue efímero, y ahora descansa ya pensando en el tramo final y más importante de la campaña en tierra batida con la conquista de la Copa de los Mosqueteros por tercer año consecutivo en la capital francesa como gran objetivo.
Alcaraz lleva 25 encuentros disputados en este 2026, de los que ganó 22 y perdió tres, una cifra inferior a la que acreditó a estas alturas en la mayoría de sus años al más alto nivel.
Profesional desde 2020 aunque con participación plena en el circuito desde 2022 -hasta entonces alternaba la competición ATP con torneos de las categorías ITF y Challenger-, el murciano hizo el primer cuatrimestre de cada campaña con 31 encuentros en 2022 -28 victorias y tres derrotas-, también con ese número de partidos en 2023 -29 ganados y dos perdidos-, con 23 en 2024 -18 y cinco- y con 29 en 2025 -24 y cinco-.
El ejercicio en el que se prodigó menos que ahora sufrió varias lesiones en ese tramo de la competición, en concreto un esguince del tobillo derecho, una sobrecarga en el pronador redondo del antebrazo derecho y un edema en esa misma parte de su cuerpo en la que sigue teniendo problemas.
En términos globales 2022 lo cerró con un 57-13 en sus 70 comparecencias, 2023 con un 65-12 en sus 77 choques, 2024 con un 54-13 en los 67 que disputó y 2025 con un 71-9 siendo ese año el que tuvo para él un calendario más apretado y también el que se saldó con mayor número de triunfos.