MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, quien disputará la final del Abierto de Australia el domingo a las nueve y media de la mañana -hora española- tras imponerse en cinco sets al alemán Alexander Zverev (6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5), lleva 15 partidos ganados que se resolvieron en la quinta manga de los 16 que jugó, 12 de ellos desde aquella recordada derrota por 2-3 ante el italiano Matteo Berretini en la tercera ronda también en Australia en 2022 cuando cayó por 2-6, 6-7 (3-7 en el tie break), 6-4, 6-2 y 6-7 (10-5 en el súper tie break).
Antes de aquel choque el murciano, que había debutado en un Grand Slam concretamente en el Australian Open de 2021, ya había doblegado en tres partidos que llegaron al límite a tres rivales y posteriormente añadió otras 12 victorias en un desempate en los major, la más reciente de ellas hasta hoy en la final de Roland Garros del pasado año cuando ganó con una espectacular remontada y levantando tres bolas de partido en su contra. El de El Palmar, de 22 años y número 1 del mundo, se impuso al de San Cándido, de 24 y que ahora es el segundo del ranking ATP, por 4-6, 6-7 (4), 6-4, 7-6 (3) y 7-6 con un inapelable 10-2 en el súper tie break con el que se dio carpetazo a esa batalla tenística en la pista Philippe Chatrier. Ese encuentro, como el ganado a Zverev en las semifinales oceánicas, duró 5 horas y 27 minutos.
Wimbledon ya vio ganar a Alcaraz por 3-2 en 2021 ante el japonés Yasutaka Uchiyama, en 2022 contra el alemán Jan-Lennard Struff, en la final de 2023 ante el serbio Novak Djokovic, en 2024 frente al estadounidense Frances Tiafoe y en 2025 contra el italiano Fabio Fognini.
Mientras, en Roland Garros el murciano se impuso también cediendo dos sets en 2022 al barcelonés Albert Ramos, en 2024 ante Sinner y en la final contra Zverev y en la citada ocasión de 2025 también contra el transalpino.
En el Abierto de Estados Unidos tuvo que sudar hasta ese desenlace en seis partidos. Fue en 2021 jugando ante el griego Stefanos Tsitsipas y el alemán Peter Gojowczyk y en 2022 contra el croata Marin Cilic, Sinner y Tiafoe.
A Alcaraz nunca le voltearon el marcador tras perder dos sets y él revirtió un 0-2 adverso en la tan recordada final parisina de hace unos meses.
Queda claro que la entereza física y mental del español se viene imponiendo -lo llevó al grado máximo tras los calambres que llegaron a atenazar- y ha ganado algunos de los partidos más largos de la historia. El de este viernes con Zverev al otro lado de la pista es el tercero de más duración en Melbourne sólo superado por el encuentro que Djokovic venció al mallorquín Rafa Nadal en la final de 2012 (7-5, 4-6, 2-6, 7-6 (5) y 5-7 en 5 horas y 53 minutos) y por el que Andy Murray se impuso al local Thanasi Kokkinakis en la segunda ronda de 2023 (4-6, 6-7 (4), 7-6 (5), 6-3 y 7-5 en 5 horas y 45 minutos).