MURCIA. Letal en su estreno en el Masters 1.000 de París. Carlos Alcaraz Garfia debutó con buen pie en un torneo que no se la da nada bien y venció al estadounidense Alex Michelsen por 7-6 (4) y 6-3 en 1 hora y 41 minutos de un partido en el que fueron claves sus seis puntos seguidos cuando perdía por 1-4 en el tie break del primer set. A partir de entonces todo fue más fácil para el murciano, que se enfrentará a las siete de la tarde de este jueves al italiano Matteo Berrettini.
El partido comenzó tras un homenaje que se le hizo al croata Goran Ivanisevic, leyenda del tenis que desarrolló su carrera profesional entre 1988 y 2004 y ganó 22 títulos en el circuito, entre ellos el de Wimbledon en 2001, y Alcaraz lo jugó el día de su santo y manteniendo el uniforme con el que ganó en Viena, aunque luciendo un cambio de look al afeitarse el bigote.
En un torneo que al murciano no se la da nada bien -su bagaje en él era de cinco partidos ganados y cinco perdidos y en sus cinco participaciones anteriores su tope eran los cuartos de final que alcanzó en 2022-, el pupilo de Samuel López se presentaba con la moral reforzada tras su reciente título en el ATP 500 de Viena, que se llevó el domingo venciendo en la final al australiano Alex de Miñaur por 6-1 y 6-4. Poco antes había ganado el de Tokio.
Era el segundo partido de Carlos, quien a sus 23 años es el número 3 del mundo, frente a un rival menor que él, de 22 años y que ocupa el puesto 35 de la clasificación internacional, y el único precedente entre ambos estaba cercano en el tiempo pues se dio en la primera ronda del ATP 500 japonés con triunfo de quien acabaría levantando el título por 7-6 (1), 4-6 y 6-1.
Si en ese partido a Carlos se le vio algo inconsistente hasta que se puso serio frente al californiano en este encuentro celebrado sobre la pista dura y bajo techo de la cancha central del Plenitude Arena iba a suceder algo parecido, al menos en un primer set en el que cada tenista fue ganando su servicio y mandando el yanqui se salida por 0-1 y 1-2. El español, que debutó directamente en la segunda ronda al quedar exento en la primera, lo empató por dos veces -en la primera de ellas sin conceder absolutamente nada- y en el quinto juego, en la primera opción de quiebre que apareció en el encuentro, la hizo buena para, con una volea repleta de sutileza, cobrar ventaja. Lo celebró como merecía pero le duró la alegría poco porque en el siguiente turno de saque mostró debilidad y el que lo aprovechó fue su rival para, en su segunda posibilidad de quiebre, responder con el contrabreak y establecer el 3-3.
Michelsen, reforzado por lo que acababa de hacer, sirvió con solvencia y tomó ventaja al anotarse su cuarto juego y el primero que conseguía en blanco. Era momento de mantenerse firme y es justo lo que hizo CA. El saque-volea le permitió igualarlo de nuevo pero el norteamericano tampoco cedió echando la pelota al aire. El 5-5 lo logró el palmareño con su servicio ganado en blanco y eso fue como un mensaje que envió al jugador que tenía al otro lado de la red. De hecho, tuvo el deuce un par de veces pero combinó grandes puntos con errores no forzados y eso permitió a Alex mantener la iniciativa. El set se dirigía hacia el tie break y lo habría porque Carlos llegó a él con otro servicio ganado en blanco.
En la muerte súbita el murciano siguió yendo a remolque hasta el 1-4 porque continuó fallando más que el contrario. Así fue hasta que enmendó la plana. Seis puntos seguidos, incluyendo una derecha invertida de muchísimo nivel y un remate en el aire, le hicieron colocar el 7-4. Después de 54 minutos se llevó la manga aprovechando que Michelsen estrelló un tiro en la red.
El segundo parcial lo empezó el segundo cabeza de serie en París sacando y sufriendo para establecer el 1-0. Necesitó 10 jugadas para hacerlo. También tuvo que trabajárselo Michelsen para estrenar su casillero en un set que avanzó con Alcaraz por delante -el 2-1 y el 3-2 se los apuntó por la vía rápida-.
En todo caso, se fueron sucediendo las igualadas también en esta manga y el buen hacer de Alex le hizo levantarse y tener una bola de quiebre mucho tiempo después con el 30-40 en el séptimo juego. Lo arregló Alcaraz con tres puntos seguidos, el segundo de ellos su tercer ace en el partido. Así llegó al 4-3 y, acto seguido fue el que tuvo la ocasión de lograr la ruptura y por dos veces desde el 15-40. No lo concretó. Iba a tener una tercera opción con la ventaja y esta vez sí que la hizo buena. Rápido de piernas por fin consiguió su propósito con un tremendo revés que superó a su oponente.
Serviría para lograr el triunfo y en su segunda bola de partido selló el pase con un saque que no devolvió Michelsen tras otros 47 minutos de un choque en el que la puntuación final fue de 79-62.
El rival en la tercera ronda será Berrettini, quien se impuso al francés Ugo Humbert por 7-6 (3) y 7-5. El transalpino, de 30 años y 43 del mundo -fue el sexto en enero de 2022-, jugará por quinta vez frente al español, que domina ese cara a cara por 3-1. No se enfrentan desde 2023 cuando CA venció por 3-6, 6-3, 6-3 y 6-3 en los octavos de final de Wimbledon. Con anterioridad el murciano también se impuso en los cuartos de final de Viena 2012 (6-1, 6-7 (2) y 7-6 (5) y también en los cuartos de final de otro ATP 500, el de Río de Janeiro, en 2022 (6-2, 2-6 y 6-2). El triunfo de Matteo sobre Carlos llegó en la tercera ronda del primer Grand Slam que jugaba el español, el Abierto de Australia de 2022. El resultado, 2-6, 6-7 (3), 6-4, 6-2 y 6-7 (5) en la tercera ronda del torneo oceánico.