MURCIA. Hablar del yeso o la cal en el valle del Segura es trasladarse a la época del nacimiento de la huerta de Murcia. Los afloramientos más importantes de este material en esta zona se encuentran en la denominada cordillera sur y en concreto en las sierras de Carrascoy, La Cresta del Gallo y Miravete; miradores naturales del valle. La formación de estos montes tuvo lugar en época triásica y son de naturaleza caliza. El yeso y la cal son de los materiales de construcción más antiguos que ha utilizado el hombre junto con la piedra, prueba de ello es que en el periodo neolítico ya se utilizaba.
En los montes antes mencionados se han encontrado vestigios de haber sido explotados en época tardorromana y mencionada dicha explotación de plomo o hierro, en documentos del siglo XIX. Prueba de ello son las minas que se han conservado hasta nuestros días y que han sido reutilizadas hasta finales del XIX principios del XX. La utilización del yeso y la cal fue más importante a partir de la dominación árabe, puesto que en sus palacios elaboraban con yeso bellos decorados ornamentales, el levantamiento de casas, uniendo los ladrillos de adobe, así como la construcción de muros de tapial con cal, clásicos en la arquitectura árabe. Podemos encontrar ejemplos ornamentales de esta época en el convento de Las Claras o en el subsuelo de la iglesia de San Juan de Dios, y de arquitectura en el castillo del Monteagudo, arrabal de la Arrixaca (San Esteban), castillo de la Luz con su aljibe o los restos de la muralla árabe de la capital murciana.
En lo que respecta a la huerta, los romanos comenzaron a cultivar la misma, pero los árabes iniciaron el proceso de desecación y creación de la red de riego necesaria para la proliferación de los cultivos. Para la realización de la citada red, se utilizó piedra de las canteras cercanas para fabricar por ejemplo el azud de la contraparada, brencas de los tablachos de las acequias, soportes de norias, etc…
Y, ¿cómo se obtenía el yeso, para poder utilizarlo en la construcción?
En la zona anteriormente mencionada, así como en la sierra de Orihuela (Santomera), existen cientos de explotaciones mineras, pero no solo de yeso, sino de metales como el cobre, el hierro,… que se utilizaban en el día a día. Existen dos tipos de explotaciones; las de cielo abierto (canteras) y las excavadas en el subsuelo, bien de forma horizontal o vertical.

- Cantera, trabajos en mina y restos antiguo horno de yeso. -
Centrándonos ya en el proceso de obtención del yeso, y en concreto en la zona del monte Miravete, junto a las explotaciones, se construían hornos de yeso o caleros para deshidratar la piedra obtenida en estas. La tipología de los hornos del Miravete, es diferente, por ejemplo a los de Algezares, ya que en esta última población se seguiría produciendo yeso de forma industrial con la consiguiente evolución de estos, aunque existen también algunos antiguos. Al contrario que en Torreagüera, que la producción fue más artesanal y familiar.
A continuación vamos a describir los tipos de hornos utilizados en Torreagüera.
Gran número de ellos son de tamaño pequeño-mediano, de planta circular y alguno en forma de herradura. El tipo de construcción, en su mayoría, son hornos construidos con muros de mampostería, pero hay ejemplos de semi-excavados. Con respecto a su alzado, encontramos hornos abiertos y cerrados; según su situación, la mayoría de los hornos del Miravete están semi-enterrados, encontrando también ejemplos de exentos. Estos, están dispuestos de forma aislada o en grupos o conjuntos de hornos.

- Dibujos: Grau Giménez -
Una vez descritos los hornos, procede explicar el proceso de deshidratado de la piedras de yeso, que se ha venido haciendo así, desde antaño.
En primer lugar se cubría de arcilla el muro interno del horno, para evitar la pérdida de calor, para lo cual se construyeron aljibes de arrastre en zonas cercanas a las explotaciones, como podemos observar en el monte Miravete. La base del horno estaba más baja que el nivel de la puerta para hacer la cámara de combustión. Una vez cubierto por dentro de arcilla y seca esta, se procedía a cargar el mismo, haciendo otra pared pegada a la del propio horno con las piedras a deshidratar hasta completar la carga. Esta operación debía llevarse a cabo con mucha delicadeza para que no se viniera abajo una vez se encendiera el horno.
Cargado el horno, y antes de encenderlo, los yeseros se encomendaban a Dios, santiguándose y haciendo una cruz al mismo, para que la cocción fuese bien y no perder así días de trabajo. Una vez encendido, con ramas finas, se distribuían las brasas sobre la base del horno, posteriormente y durante 12 horas en el caso del yeso y 24 horas para obtener cal, se procedería a alimentar la quema con combustible vegetal obtenido en la zona. Una señal de que la cocción iba bien era que el humo que salía del interior fuese negro. Realizado este proceso, se cerraba la boca del horno, dejándose enfriar alrededor de 5 días, tornándose el humo que salía de la cocción blanco. Enfriado el horno, se realizaba la descarga de la piedra. Esta, se molía en la misma zona, en las denominadas eras, con un rulo de piedra tirado por animales, o bien se transportaba por arrieros o carreteros hasta los molinos del pueblo o ciudad. El sistema de obtención de la cal, era muy parecido al proceso realizado con el yeso.
La industria del yeso, desde antiguo, daba empleo no solo a los yeseros de forma directa, sino también a carreteros, leñadores y arrieros, como se ha mencionado anteriormente.

- Documentos siglo XVIII, donde aparece el oficio de yesero y plano edif. peso del yeso Murcia. -
Una peculiaridad es que la mayoría de las antiguas explotaciones yeseras/caleras del Miravete, no eran trabajadas por los huertanos todo el año sino, por temporadas, como por ejemplo, en periodo de sequías, malas cosechas, etc… y siempre en época de buena climatología. Las aplicaciones del yeso y la cal en la huerta han sido fundamentales a la hora del desarrollo de la misma como tal, siendo utilizado hasta nuestros días, así como las piedras obtenidas en las canteras. Se han realizado partidores con sillería, puentes como el de Los Peligros, muros de mampostería de las acequias, etc… También la cal ha sido utilizada en agricultura para la regeneración del terreno extendiéndola sobre el y para la potabilización de las aguas de los aljibes, de los cuales bebían los antiguos huertanos.

- Partidor de acequias de sillería y puente sobre azarbe con mortero de cal -

- Canal de riego labrado en piedra de arenisca y enfoscado de fachada casa huerta siglo XVIII. -
La fiebre del oro del Miravete
Una anécdota a resaltar es que a comienzos de 1880 se desató entre los huertanos la fiebre del oro del Miravete, realizando fiestas,… Esta situación causaría tal expectación que se enviaron delegados de varias embajadas de paises europeos a Murcia para interesarse por el supuesto hallazgo. En 1883, tras verificarse que no había oro en estos montes, llegó la quiebra de sociedades mineras creadas para la futura extracción de este metal precioso.
En la industria del yeso también ha existido la innovación y el desarrollo, muestra de ello es que a finales del siglo XIX podemos leer un articulo en prensa de la época, referente a la invención y patente de una máquina para la elaboración de yeso, que se instalaría en Torreagüera. Pero también ha dado lugar a noticias tristes, como los fallecimientos de jornaleros en las canteras a principios del siglo XX por derrumbes.

- Recorte prensa principios siglo XX y antiguo oficio de Arriero -
Tal es la importancia de este material y la minería que en las mismas ordenanzas de la huerta, escritas por Diaz Cassou en el siglo XIX, varios artículos como por ejemplo, el amojonamiento de la huerta, dice como deben ser las piedras y como colocarse, o en otro menciona como deben construirse los puentes para cruzar acequias y azarbes, que consistía desde el siglo XVII en hacer los mismos con piedras o rosca de ladrillo. Una materia prima primordial para el crecimiento, no solo de la huerta, sino también de las urbes, quedando vestigios arquitectónicos de épocas pasadas; la Catedral de Murcia con su imafronte y torre, palacios, conventos, etc…, construidos con yeso, cal y cantería de la cordillera sur.
En la actualidad el proceso de obtención de yeso ha cambiado mucho, pasando de los hornos tradicionales a usarse hornos rotativos, todo el proceso mecanizado y laboratorios para comprobar la calidad del producto obtenido; siendo una empresa murciana pionera en ello. Es la única, que todavía se dedica de forma comercial al yeso en huerta de Murcia. También se ha ampliado la gama de productos derivados del mismo, como por ejemplo, el fraguado controlado, escayola, perliescayola, yeso para proyectar, yeso ignífugo, yesos finos de terminación,…
El yeso y la cal, unos materiales que nos han acompañado desde tiempos remotos, muy arraigados en la huerta y obtenidos en las estribaciones del valle del Segura, ayudando a los huertanos a sobrevivir, bien por ofrecer puestos de trabajo o por ser imprescindible en la construcción de casas, barracas u obras públicas…
Raúl Jiménez y Lorca es cronista de Torreagüera.