CARTAGENA. El Huerto de Las Bolas -también llamado Torre Llagostera- fue diseñado por el arquitecto Carlos Mancha en 1890 y finalizada por Víctor Beltrí. Se trata de una gran finca de recreo, con grandes jardines y una casa con torre en su interior, construida para la familia Llagostera, comerciantes de telas de origen catalán. Lo primero que llama la atención en esta villa son los panelados cerámicos de la fachada de la vivienda, colocados en 1908 y realizados por la fábrica de Hijos de Pujol i Bausis (conocida como 'La Rajoleta'), quienes trabajaron para los grandes arquitectos del modernismo, como es el caso de Gaudí.
Este conjunto modernista -uno de los más significativos de Cartagena- en el que se integra vivienda, huerto y jardín- protagoniza la exposición Redescubrir la Torre Llagostera: el Huerto de las bolas, que se inaugura este martes (19 horas), pudiéndose visitar hasta el 31 de mayo en el también modernista Palacio Pedreño, sede de la Fundación Cajamurcia. Se trata de una propuesta de la Cátedra de Historia y Patrimonio de Cartagena para difundir el legado arquitectónico de la ciudad que se enmarca en la programación cultural de Cartagena Modernista.
Este martes también abrirá sus puertas, a las 11:00 horas, la muestra La arquitectura dibujada, en la que el Archivo Municipal de Cartagena muestra una selección de planos y documentos inéditos del Gran Hotel. "La reciente localización de copias de los planos originales firmados por Víctor Beltrí pone fin a las dudas mantenidas durante años sobre la autoría primigenia del proyecto, tradicionalmente compartida con el arquitecto Tomás Rico, del cual si se tenía los planos de un proyecto original. Así, ofrece al público la oportunidad de contemplar directamente los documentos de ambos proyectos", destaca el Ayuntamiento sobre esta exposición que también podrá visitarse hasta el 31 de mayo.
"Activar" el patrimonio
Respecto a El Huerto de las Bolas. Redescubrir la Torre Llagostera, la exposición organizada por la Cátedra de Historia y Patrimonio de Cartagena y la Fundación Cajamurcia, cabe señalar que busca acercar esta joya de la arquitectura modernista a los ciudadanos a través de un planteamiento que combina conocimiento, conservación y proyección de futuro. Con este fin, la exposición plantea una idea central: "Recuperar el patrimonio no significa inmovilizarlo, sino activarlo mediante nuevos usos que garanticen su continuidad y su función social”, según han señalado los comisarios: Luis Miguel Pérez Adán, cronista oficial de Cartagena, y María José Muñoz Mora, arquitecta y directora de la citada Cátedra. Cabe recordar, que en este villa hay actualmente un restaurante.
El recorrido expositivo se inicia con una introducción al contexto histórico del modernismo en Cartagena y a la función original de la Torre Llagostera, concebida como una villa de recreo que integraba vivienda, huerto y jardín, en línea con los modelos residenciales de finales del siglo XIX y principios del XX. En todo momento se presenta dicho espacio como un patrimonio integral, en el que conviven arquitectura, elementos decorativos y un importante legado vegetal con especies protegidas, subrayando la necesidad de que se conserve toda la finca como parte de un mismo conjunto.
De hecho, los jardines, de 41.000 metros cuadrados, recuerdan al Parque Güell de Barcelona -por contar con bancos, fuentes, cenadores y miradores con trencadís (mosaicos con azulejos que popularizó Gaudí y que en este caso reutiliza cerámica de todo tipo, desde platos, tazas y cualquier pieza de vajilla).
Otro de los ejes de la exposición aborda el paso del tiempo y sus efectos, para lo que se dan a conocer las patologías y procesos de degradación que han afectado al edificio. La investigación también ocupa un papel central en la muestra, que dedica un apartado específico a explicar las líneas principales del Plan Director, una herramienta fundamental para orientar la recuperación de la Torre Llagostera y definir posibles usos culturales, educativos y comunitarios, siempre bajo criterios de respeto a la edificación original.
La muestra incluye además un espacio dedicado a la participación ciudadana, en el que se invita a reflexionar sobre el futuro del Huerto de las Bolas. A través de un formato interactivo, los visitantes pueden aportar sus ideas sobre los posibles usos del conjunto, “reforzando la idea de que el patrimonio es un bien colectivo cuya conservación depende también del compromiso social”, indican.
La exposición se apoya en una amplia variedad de recursos: fotografías actuales y de archivo, ilustraciones, mapas, diagramas y paneles explicativos conviven con proyecciones tridimensionales, planos y visualizaciones, que permiten interpretar tanto el origen de esta construcción como el estado actual y las propuestas de futuro.
El proyecto expositivo se complementa con una muestra de piezas de joyería artística –relacionadas con la Torre Llagostera y la arquitectura modernista de Cartagena– realizadas por el alumnado del ciclo formativo de grado superior de Joyería Artística (CFGS) de la Escuela de Artes de Murcia y por miembros del colectivo Macrofusión.