MURCIA. Antonio Martínez Ripoll, catedrático emérito de la Universidad de Alcalá de Henares, y murciano que hizo estudios en el Instituto Alfonso X el Sabio de nuestra ciudad, y que los prosiguió en la Facultad de Letras murciana, con doctorado en Valencia, docencia universitaria en Sevilla y Córdoba, con una biografía plenamente dedicada al estudio y la investigación, que acabó en Alcalá de Henares, en 2016, acaba de dar a la luz de imprenta un monumental trabajo sobre nuestro Cardenal Belluga: Luis, Cardenal Belluga. Praelatorum Speculum (Dyckinson, Madrid, 2025).
En un volumen de 548 páginas, se desgrana todo del personaje; desde su apellido y la procedencia, indudable de judeoconversos valencianos, sinceros y aplicados, hasta su óbito en la Roma de 1743, por causa de inedia, que significa, más o menos, que alimentarse sólo por medio de la sagrada forma. Nuestro asceta y obispo llevó una vida ejemplar en lo personal, según se desprende de la prolija perspectiva, prácticamente insuperable de Martínez Ripoll. El autor, a la par que biografía al personaje lo perspectiva desde el punto de vista de la Historia global de Europa, de aquel convulso tiempo del cambio de siglo y dinastía en España. A lo que le añade su veintena larga de estancia, como cardenal de la Iglesia en la Roma de la primera mitad del siglo XVIII.
Estamos pues ante el cierre definitivo de página de aquella época y de este personaje, que aún es, y mucho, emblemático en la Región, y también en la misma Historia de España. Es un libro que hay que estudiar, más que leer. Presenta capítulos breves, llenos de contenido. Y añade una última parte de documentos e imágenes, que, hacen, que, definitivamente, pensemos en que no hay más allá en las indagaciones sobre el que fue nombrado en su tiempo 'Obispo de Cartagena y Murcia' (sic). Un personaje que fue capitán general y prelado de Valencia y Murcia.
Infortunadamente, este excelente trabajo está agotado. Distribuido más o menos tan sólo universitariamente, no se encuentra a disposición del publico interesado de esta Región. Cumpliría que las cúspides culturales de esta tierra amalgamasen esfuerzos por hacer una edición mejor y de mayor ambición editorial, de esta obra, realizada por un murciano, sobre un personaje que lo fue todo en la Historia de aquel tiempo. Que así sea.