MURCIA (Efe). La imagen de Santa Rita de Casia que se conserva en la iglesia de San Lorenzo de Murcia podría ser obra del imaginero barroco Francisco Salzillo según ha concluido un estudio científico sobre la pieza, que ha incluido investigación documental y análisis mediante tecnología TAC.
El concejal de Cultura, Diego Avilés, junto con el director general de Patrimonio Cultural de la comunidad autónoma, Patricio Sánchez, han presentado este jueves ese estudio, dirigido por el restaurador e investigador Juan Antonio Fernández Labaña y que atribuye a Salzillo la autoría de la talla.
Según esta investigación, la imagen fue realizada en el siglo XVIII y ya se encontraba en la iglesia de San Lorenzo de Murcia al menos desde 1763, por lo que no podría ser obra del escultor decimonónico Francisco Sánchez Araciel, a quien también se atribuía la figura, fechándola en 1887.
El estudio ha combinado investigación histórica y análisis científico mediante tomografía axial computarizada (TAC), una técnica que ha permitido examinar el interior de la escultura y determinar su sistema constructivo.
Según las conclusiones presentadas, los materiales y la técnica empleados corresponden plenamente a los utilizados en la escultura murciana del siglo XVIII y encajan con los procedimientos habituales del taller de Salzillo.
La escultura se habría realizado en los años previos a 1763, cuando está documentado que se realizaron trabajos de dorado en el retablo en el que se ubica.
Esa etapa es una de las de mayor actividad de Francisco Salzillo y coincide con la realización de algunas de sus creaciones más reconocidas, como la Dolorosa de San Lorenzo, ejecutada en 1764, o los pasos procesionales de La Cena y El Prendimiento.
El estudio también destaca las similitudes formales y constructivas de la imagen de Santa Rita con otras obras documentadas del escultor barroco, entre ellas la Virgen de los Dolores de San Lorenzo, la Santa Catalina de Siena del convento de Santa Ana o la Virgen del Rosario de La Alberca.
La imagen de Santa Rita de Casia es una escultura realizada en madera policromada, compuesta por torso, cabeza y brazos tallados, mientras que la parte inferior se completa con una devanadera.
El TAC realizado ha permitido confirmar que prácticamente todos sus elementos son originales, con excepción de algunos añadidos posteriores realizados durante una restauración llevada a cabo en la segunda mitad del siglo.