MURCIA. La Región de Murcia vuelve a ser plató de cine, esta vez para el rodaje de la película La vida después, ópera prima de la guionista, directora y productora Clara Santaolaya. La filmación de este largometraje, que accedió a las ayudas del Gobierno regional para la atracción de rodajes, se desarrollará en la Comunidad murciana durante esta semana y la que viene.
Las localizaciones estarán en Murcia -de hecho, hay una calle cortada al tráfico con el motivo de 'rodaje'- y en Moratalla. Ha sido gracias a la labor de la Región de Murcia Film Commission, en colaboración con las film offices de los dos municipios, que se han facilitado estos escenarios para la filmación de esta historia que aborda la salud mental y el vínculo sanador entre una joven y su abuelo.
La historia cuenta como Lena regresa a casa de sus padres en medio de una profunda crisis emocional, tras un intento de suicidio. Allí, encontrará refugio en su abuelo Juan, quien también se enfrenta a la incomprensión y el aislamiento, aunque por motivos diferentes a los de su nieta.
La película está coproducida por Capitán Araña, Guion Alto, Batiak Films, Palco Films AIE, La Soga Producciones y Suena Perú, y cuenta con el apoyo de RTVE y con ayudas de la Junta de Andalucía, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. El rodaje llega a la Región de Murcia tras haber estado en Sevilla.

- Señal para cortar una calle en Murcia para rodar -
- Foto: MP
La directora ha manifestado sobre este proyecto, y como recoge la Academia de Cine Española, que pretende transmitir "un canto a la aceptación, no solo de los demás, sino también de nosotros mismos y, al mismo tiempo, una suerte de afirmación personal de que nunca es tarde para construir sobre las ruinas de las expectativas rotas y de la autoexigencia".
Añadía la cineasta que "aunque en los últimos tiempos la salud mental ha pasado a formar parte del debate público, sé por propia experiencia que aún siguen existiendo muchos estigmas y tabúes en este tipo de procesos, especialmente en el caso de los intentos de suicidio. Sin ninguna pretensión de romantizar ni frivolizar una temática tan compleja, mi película no adopta una perspectiva oscura, sino que se esfuerza por encontrar la alegría y el optimismo en los detalles cotidianos, los del día a día".
Santaolaya es autora de los cortometrajes Pangea, Nuestra calle y Alegre y Olé. Este último -seleccionado en la Seminci y en la shortlist de los Premios Goya 2025- es el punto de partida del largometraje La vida después.