Los verdaderos pioneros del rock en la Región de Murcia

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Un reconocimiento a la generación que, sin apenas medios ni recursos, llevó el rock a los pueblos y pedanías de nuestra Región cuando todo estaba por inventar

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MURCIA. Hubo un tiempo en que una guitarra eléctrica era casi un objeto de leyenda. No existían tiendas donde comprarla, ni profesores que enseñaran a tocarla, ni escenarios preparados para hacer sonar aquella música nueva que llegaba desde Estados Unidos e Inglaterra. En la Región de Murcia, el rock nació mucho antes que los grandes conciertos, las discográficas o la fama. Nació en garajes, cocheras, almacenes y patios. Nació de la imaginación de unos muchachos que construían sus propios instrumentos, recorrían kilómetros por carreteras imposibles y actuaban en pueblos y pedanías donde, en muchos casos, la electricidad era más un deseo que una realidad.

Aquellos jóvenes no sabían que estaban escribiendo la historia.

Solo querían tocar.

  • Los Diablos Rojos -

A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, la guitarra eléctrica era un sueño al alcance de muy pocos. Muchos modificaban viejas guitarras españolas, les adaptaban rudimentarias pastillas fabricadas con micrófonos y las conectaban a radios o tocadiscos para conseguir algo parecido a un amplificador. El sonido era precario, pero para ellos era el sonido del futuro.

Cuando la primera guitarra eléctrica llegó a Murcia, propiedad de Sergio García Antolinos, la noticia corrió de boca en boca. Decenas de jóvenes acudían hasta la calle Torre de Romo solo para verla, tocarla unos segundos o imaginar que algún día podrían tener una igual. En Cartagena ocurrió algo parecido cuando Rufino, músico de la Banda de Infantería de Marina, recibió una guitarra gracias a unos soldados estadounidenses destinados en la base naval. En Cieza, el pionero fue Manuel Ato, propietario de la primera guitarra eléctrica de la ciudad.

  • Los Brujos. -

Pero la verdadera historia no está en aquellas guitarras.

Está en quienes las hicieron sonar.

Ensayaban donde podían: en almacenes, cocheras, patios o habitaciones prestadas. Transportaban los instrumentos en bicicletas, autobuses de línea, coches viejos o furgonetas prestadas. Recorrieron una Región donde abundaban los caminos de tierra y las pedanías alejadas de la capital. Actuaban en casinos, salones parroquiales, verbenas y fiestas patronales, muchas veces con una instalación eléctrica improvisada y un escenario levantado para la ocasión.

No buscaban la fama.

Buscaban tocar.

 

Aquellos jóvenes no tenían representantes, ni discográficas, ni campañas de promoción. Cobraban poco o nada. Lo hacían por el simple placer de compartir una música que les apasionaba"

 

Gracias a ellos, miles de jóvenes escucharon por primera vez una guitarra eléctrica en directo. El rock llegó a pueblos donde jamás había sonado una música semejante. Aquellos bailes no solo entretenían; abrían una ventana al mundo y anunciaban que una nueva forma de entender la juventud estaba llamando a la puerta.

Los primeros en Murcia en abrir camino fueron Los Rústicos y Los Diablos Rojos, seguidos muy pronto por Los Jorister's. Después llegarían Los Capicúa (Murcia), Rockets (Cartagena), Reyes Rojos (Lorca), Jawars (Cieza).  La semilla ya había prendido y el movimiento continuó creciendo con Los PyP, Los Tewist, Los Pity Kau, Irison y Los Sonámbulos.

  • Los Sonor. -

La segunda mitad de la década confirmó que aquello ya era imparable. Comenzaron a surgir grupos por toda la Región, entre los que más destacaron Los Mengues, Tamiko, Los 5 Ibéricos, Los Brujos, Los Juniors, Los Jaguars, Los Carthagos, Los Sixfer's, Los Musicales, Los Quién, Los Sonor, Los Cuervos, Palanca, Los Ases, Los Roller Group, Los Donkeys, Los Dalton, Music Men, Siglo XX, Los Flash, Los Grillos, Soul Impacto, Los Kiwis y varios más.

Tan solo 2 o 3  llegaron a grabar discos; otros apenas dejaron una fotografía en blanco y negro, un cartel anunciando un baile de verano o el recuerdo imborrable de una noche de fiesta. Pero todos, sin excepción, ayudaron a escribir la primera gran página del rock en la Región de Murcia.

Aquellos jóvenes no tenían representantes, ni discográficas, ni campañas de promoción. Cobraban poco o nada. Lo hacían por el simple placer de compartir una música que les apasionaba. Sin saberlo, estaban llevando la modernidad a una Región que comenzaba a abrirse al mundo.

  • Los Jaguars -

Hoy recordamos con justicia a los grandes nombres del rock español, pero pocas veces miramos hacia quienes prepararon el terreno para que todo aquello fuera posible. Ellos fueron los primeros. Los que vencieron la escasez de instrumentos, la falta de medios y las dificultades de una época en la que todo estaba por hacer.

Ninguno fue más importante que otro. Cada uno llevó una parte de aquella revolución musical allí donde pudo. Unos en Murcia; otros en Cartagena, Lorca, Cieza, Yecla o en las pequeñas pedanías de nuestra tierra. Todos fueron necesarios para construir una historia que hoy forma parte del patrimonio cultural de la Región de Murcia.

 

Ninguno buscaba hacerse famoso. Solo querían tocar. Querían hacer bailar, emocionar y compartir una música que les había cambiado la vida"

 

Durante años he tenido el privilegio de entrevistar a muchos de aquellos músicos. Algunos, desgraciadamente, ya no están entre nosotros. He escuchado sus recuerdos, sus anécdotas y sus dificultades; también la emoción con la que evocaban aquellos viajes interminables, los bailes de verano y la ilusión de subir a un escenario con unos instrumentos que, en ocasiones, habían construido ellos mismos.

En todas esas conversaciones descubrí una verdad que se repetía una y otra vez. Ninguno buscaba hacerse famoso. Solo querían tocar. Querían hacer bailar, emocionar y compartir una música que les había cambiado la vida.

  • Los Sixfers -

Hoy, más de medio siglo después, creo que la Región de Murcia tiene una deuda de gratitud con aquella generación. Fueron ellos quienes encendieron la primera chispa. Quienes, con más ilusión que medios, sembraron una pasión que ha dado lugar a centenares de grupos, músicos y festivales. Sin aquellos pioneros, nuestra historia musical no sería la misma.

Este artículo quiere ser, sencillamente, un acto de justicia. Un homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que, sin buscar reconocimiento alguno, llevaron el rock hasta el último rincón de la Región de Murcia. Porque gracias a ellos, toda una generación descubrió que la música también podía cambiar la vida.

Seguramente la memoria haya dejado algún nombre en el camino. Si es así, sirva este homenaje también para ellos, porque todos, sin excepción, contribuyeron a escribir la historia del rock en la Región de Murcia.

 

Antonio Capel Riera

Presidente Pioneros del Rock de la Región de Murcia y autor de 'Historia del Rock en la Región de Murcia (1959-1980)'

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