MURCIA. La actriz de Molina de Segura Miriam Garlo logra el Goya a mejor actriz revelación por su papel en Sorda, donde encarna a Ángela en una en una película gestada, pensada, sentida y rodada en la Región de Murcia y dirigida por su hermana, Eva Libertad.
La intérprete, la primera mujer sorda en ganar un Goya, no sólo llevó el gran reconocimiento del cine español, sino que también dejó uno de los momentos de la gala, con un emotivo discurso que interpretó en dos idiomas: el castellano y, por supuesto, la lengua de signos. Hizo referencia al "equipo murciano y también al equipo catalán", a las tres productoras que han apostado por la película y, por supuesto, a su hermana, la directora, cuya "sensibilidad" le protege. También dio las gracias a Álvaro Cervantes, por convertirse en Héctor, "el compañero ideal para Ángela".
Miriam dedicó el premio a sus padres, por animar a sus hijas para que el arte sea su forma de vida, y también compartió el premio con todas las personas con discapacidad, especialmente con la comunidad sorda. "Este premio es para las mujeres sordas, las que han sido madres y las que no", expresó. "Porque a la violencia estética hay que añadir la violencia de la no comunicación o la violencia de la invisibilidad".
Sin comunicación, añadió, "somos muebles"; sin comunicación, "no hay respeto" y sin respeto, "somos un fracaso cultural como sociedad". Exhortó también a aprender lengua de signos. "Y si no podemos, usemos nuestro cuerpo, nuestra inteligencia y nuestro arte para comunicarnos, sin límites, ni fronteras ni miedos ni vergüenzas porque ningún ser humano es invisible". Y ojo, apostilló, "ninguna persona sorda es muda".
"Somos personas sordas, tenemos identidad propia, con voz propia, aunque no siempre oral". Y terminó entonando un 'no' a "los genocidios, los feminicidios" y 'sí' al "arte, la conexión, la ternura y la empatía".