MURCIA. La galería Babel de Murcia comienza el año con una nueva exposición de la artista murciana Perla Fuertes que, sin embargo, se presenta como una continuación de MURCIA2025, el proyecto con el que esta sala de arte ha conmemorado el 1.200 aniversario de la fundación de la ciudad durante el pasado año, con una muestra cada mes que se ha centrado en un periodo histórico. Esta en concreto, titulada El siglo XVIII en Murcia; de la parranda al flamenco, es la décima de las doce previstas y está protagonizada por mujeres, ya sea en escenas flamencas o fundidas en abrazos. Se podrá visitar del 9 al 31 de enero.
Como viene haciendo con todas las exposiciones de este proyecto, el director de Babel, Javier Cerezo, hace un recorrido por la época ilustrada con arte y realiza un paralelismo entre la obra expuesta y los acontecimientos que tuvieron lugar entonces. En este caso, señala que "la exposición de Perla Fuertes habla metafóricamente del siglo XVIII y de la sociedad y los sucesos históricos vividos en Murcia y en el resto de España a través de personajes y escenas que, por medio de la danza, el cante y el baile, se refieren a algunos de los distintos momentos de este vibrante siglo".
Así, por ejemplo, apunta que la pintura de Perla Fuertes titulada Palo flamenco "recupera la esencia del cante jondo para ilustrar la agitación y el desamparo que supuso para la gente de la comarca de Murcia este convulso periodo", en el que a las consecuencias de la guerra se sumó una gravísima inundación que en el año 1701 asoló la ciudad y todo el valle que riega el río Segura. Y nada mejor que lo jondo, como dijo Manuel de Falla, para expresar "sentimientos inaplazables que muestran los rasgos temperamentales de los pueblos ante las tragedias que deben afrontar”.
Terminada la Guerra de Sucesión en 1714, Murcia, que se había alineado con Felipe V, obtuvo recompensas para toda la comarca, destaca Javier Cerezo, quien recuerda que la Iglesia fortaleció su presencia en la ciudad con la construcción del nuevo Palacio Episcopal, de la nueva fachada de la catedral, concluida en 1754, y de los últimos tramos de su torre, finalizados en 1793. Además, se construyeron numerosos templos y mejoras en los que ya existían, así como palacios y palacetes.
La pintura de Perla Fuertes Por alegrías abraza este vibrante momento: "El júbilo que supuso para Murcia el siglo XVIII está muy bien retratado con este cuadro porque el flamenco y el gozo están íntimamente unidos, sobre todo en el palo de las Alegrías. Perla nos muestra un cante y un baile festivo que, por lo antiguo, hunde sus raíces en lo jondo. Perla también ha conseguido trasmitir el ritmo rápido que confieren a la canción las manos de la interprete".
El siglo de oro murciano
- Exposición de Perla Fuertes en Babel -
Ya a mediados del siglo XVIII, Fernando VI llevó a cabo, planificado y alentado por uno de sus ministros, el marqués de la Ensenada, el encarcelamiento de todos los gitanos de España, separándolos por sexos para impedir su reproducción. La obra de Perla Fuertes titulada A palo seco retrata "el cante jondo más íntimo y desesperado; el que se canta sin acompañamiento musical, poniendo toda la fuerza en la voz y en los gestos del cuerpo. El cante jondo interpretado 'a palo seco' suele cantar letras que expresan sentimientos tan profundos como la angustia, la soledad, el aislamiento, el abandono y la muerte". La pintura El mismo pulso también se hace eco de la desolación de los gitanos españoles, que el año de la caída del marqués de la Ensenada ya llevan 17 años encerrados.
Javier Cerezo añade que Murcia vive desde mediados de este siglo un gran esplendor económico, social y cultural; su particular Siglo de Oro con un gran auge en las artes, la literatura y la ciencia. "En política, la figura de José Moñino Redondo, conde de Floridablanca, es capital para Murcia al ser nombrado Secretario del Despacho de Estado de Carlos III entre 1770 y 1792. Pero el conde de Floridablanca ya era consejero de Carlos III desde años atrás y en 1763 convenció al rey para, en contra del criterio de Ensenada, firmar un indulto para liberar a los gitanos que tuvieran casa, oficio y familia. En 1783, 34 años después de aquel encierro multitudinario, el rey firmó la Pragmática Sanción, que devolvía los derechos a los gitanos españoles liberándolos de sus encierros para intentar integrarlos en el resto de la sociedad reconociendo que las medidas que se habían utilizado contra ellos para impedir su reproducción eran inviables técnica y moralmente".
Los cuadros Donde el color desaparece, Encuentro y Abrazos sin fronteras "evocan idealmente aquella recuperación de la idea de libertad para los gitanos y para miles de personas que les estrecharon en abrazos porque los habían recuperado como vecinos, como familiares y como seres queridos".
No se olvida Cerezo de mencionar a Francisco Salzillo que "supo trasmitir a través de sus tallas de madera policromada comportamientos y gestos humanos de gran serenidad e idealizada belleza, evitando en lo posible los aspectos dramáticos de sus personajes y sus escenas". La misma serenidad y plenitud -indica- que se pueden encontrar en pinturas de Perla Fuertes como Contoneo y Cuando el gesto habla.

- Exposición de Perla Fuertes en Babel -
