MURCIA. Paisajes como el de Zalishchyky -una ciudad ucraniana abrazada por un río que parece sacada de un cuento de hadas-; elegantes palacios como el Potocki (Leópolis) -donde aún parece escucharse la música de los bailes de aristócratas- o el de Kachanivka -en un idílico entorno formado por lagos y árboles centenarios-; o universidades como la de Chernivtsi, considerada como una de las más bellas del mundo. Son algunas de las muchas joyas que guarda Ucrania, un país donde la guerra ha creado una 'cara b', un reverso de tantas cosas hermosas en el que la realidad es muy distinta: edificios destruidos, gestos de desesperación, rescate de heridos, hogares en ruinas, fotos de desaparecidos...
Así se ha planteado la exposición ‘Ucrania, un tesoro en guerra', de la periodista y fotógrafa María Senovilla, en el paseo de Alfonso X El Sabio de Murcia, donde cada panel tiene dos caras, la que muestra un país idílico y la que narra la desolación provocada por las bombas. En total, la muestra -que se podrá contemplar hasta el próximo 19 de julio- está compuesta por una veintena de fotografías que evidencian el contraste.
La muestra, impulsada por el Ayuntamiento de Murcia y la Asociación de Ucranianos de la Región de Murcia, con la colaboración de la Embajada de Ucrania en España, propone un recorrido visual dividido en dos espacios. Por un lado, reúne una selección de imágenes captadas por Senovilla durante su trabajo como reportera sobre el terreno, donde permanece desde el inicio de la invasión rusa, que documentan sus consecuencias humanas y materiales.
Por otro, presenta fotografías que muestran la riqueza histórica, artística, cultural y paisajística de Ucrania, mostrando así el patrimonio que la guerra amenaza cada día. Las imágenes dedicadas al patrimonio ucraniano han sido facilitadas por la Agencia Estatal para el Desarrollo del Turismo de Ucrania a través de la Embajada de Ucrania en España, cuya colaboración ha resultado fundamental para hacer posible esta iniciativa.
La exposición pone especial atención a las historias personales que se esconden tras la guerra, una perspectiva que ha caracterizado la cobertura realizada por Senovilla desde Ucrania. La periodista y fotógrafa, recientemente galardonada con el premio Maga de Magas 2026, se ha convertido en una de las voces de referencia del periodismo español sobre el conflicto y en una de las pocas profesionales que ha logrado documentar con su cámara la primera línea del frente.
La elección de Murcia como sede de la muestra responde también a los vínculos de cooperación y solidaridad que se han consolidado en los últimos años entre la Región de Murcia y Ucrania, reforzados recientemente con el hermanamiento institucional entre las regiones de Murcia y Sumy, una de las más afectadas por la guerra.