MURCIA. La gala de los Premios Kairós de la Danza, celebrada el jueves por la noche en el Teatro Circo de Murcia, reunió a algunos de los principales nombres de la danza vinculados a la Región en una noche marcada por la emoción y la excelencia artística. Alicia Narejos, Pablo González Martínez, Hugo Ruiz, Alejandro Mármol, Claudia Hernández y Maise Márquez fueron los galardonados de una edición que tuvo al flamenco como hilo conductor.
La velada, presentada por Fran Sáez, se abrió con un momento de alto voltaje emocional: la interpretación de Habla de mí, cuenta de ellas, de la coreógrafa Carla Prado. Una pieza atravesada por la memoria y la reivindicación, inspirada en las cartas de su madre y concebida como homenaje a las mujeres víctimas de la represión. La coreografía, de puesta en escena limpia y profundamente emotiva, desató el aplauso del teatro y marcó el tono de la noche: una celebración de la danza como lenguaje artístico y del talento que la mantiene viva sobre el escenario.
Los galardones fueron desvelando el mapa actual del talento murciano en las distintas disciplinas. El primer premio, dedicado a la Danza Contemporánea, recayó en Alicia Narejos, cuya reciente creación MAL, estrenada en el Teatro Circo, ha reforzado su línea de investigación escénica en torno a las estructuras sociales y la violencia. El Kairós reconoce así una trayectoria marcada por la interdisciplinariedad y la reflexión a través del cuerpo.
En Danza Clásica, el reconocimiento fue para Pablo González Martínez, bailarín murciano con carrera internacional y actualmente integrante del Bayerisches Staatsballett de Múnich. El premio subraya la madurez artística de un intérprete que combina virtuosismo técnico y profundidad expresiva dentro del circuito europeo.
El Kairós en Teatro Musical recayó en Hugo Ruiz, actor, cantante y bailarín cartagenero con presencia consolidada en grandes producciones nacionales como Godspell, Gypsy, El fantasma de la ópera o Billy Elliot. Su trabajo en Godspell, bajo la dirección de Antonio Banderas en el Teatro del Soho de Málaga, destacó por su potencia vocal y su energía escénica, cualidades que le han valido este reconocimiento.
La Danza Española tuvo como ganador a Alejandro Mármol, formado entre Murcia y Madrid y en plena proyección profesional. Su nominación -en una categoría en la que competía también su hermana Marta Mármol, con quien compartió el premio sobre el escenario- reconoce una evolución constante y su consolidación dentro del panorama profesional de la danza española.
Claudia Hernández se convirtió en la primera ganadora del nuevo premio Talento Joven, una distinción que pone el foco en una de las promesas más firmes de la nueva generación de bailarines murcianos. En su intervención, agradeció el apoyo de quienes “convierten el talento en constancia y la constancia en pasión”.
Uno de los premios más esperados de la noche, el Kairós de Flamenco, fue para Maise Márquez, consolidando su madurez artística y su trayectoria dentro y fuera de la Región. La bailaora murciana, con recorrido en tablaos de Sevilla, Madrid y Málaga y en compañías como la de Rubén Olmo, Eva Yerbabuena o el Ballet Flamenco de Andalucía, volvió a demostrar la solidez de un lenguaje propio y profundamente arraigado.
Artistas invitados
La gala contó además con actuaciones de artistas invitados que reforzaron la dimensión escénica de la noche y mantuvieron el pulso artístico entre la entrega de los premios. Cristina Cazorla aportó elegancia y depuración técnica con un solo de escuela bolera contemporánea de gran sutileza, marcado por el movimiento contenido, el sentimiento y una presencia escénica desnuda que llenó el escenario.
Macarena Ramírez desplegó temperamento y madurez escénica en una propuesta de identidad firme, donde la elegancia del gesto y el sentío flamenco se combinaron con un lenguaje moderno y una puesta en escena de carácter poético.
Uno de los momentos de mayor intensidad llegó con Matías Campos. Su actuación -de compás rotundo y expresividad creciente- fue un despliegue de talento en estado puro: energía, fuerza y virtuosismo que provocaron repetidos aplausos del público y encarnaron con precisión el espíritu de ese 'Quejío Kairós' que dio nombre a la noche.
Academias como Mery Dance Academy y Murcia Dance Center también se sumaron a la gala con propuestas llenas de energía y variedad de estilos, visibilizando el trabajo formativo que impulsa a las nuevas generaciones de bailarines sobre los escenarios.
La creadora de los Premios Kairós, Carlota López, recordó el origen del proyecto y su evolución hasta consolidarse como una cita imprescindible del calendario cultural murciano: “Kairós se ha convertido en una cita importante para la danza en la región. Lo más valioso para mí ha sido ver cómo el sector vuelve a sentirse reconocido, orgulloso y parte de algo común”.