Entrevista

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Amaia Salamanca rompe con su imagen en ‘La ahorcada’: “Quería explorar un personaje oscuro y psicológico”

Amaia Salamanca se adentra en el thriller de terror con La ahorcada, un giro en su carrera en el que se enfrenta a un personaje oscuro, complejo y cargado de matices. “Quería arriesgar y explorar un registro completamente distinto”, explica la actriz.

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Amaia Salamanca cambia de registro en La ahorcada, el nuevo thriller de terror dirigido por Miguel Ángel Lamata que llega a los cines el 22 de abril. La actriz interpreta a Rosa, un personaje marcado por la venganza y las heridas emocionales, en una historia que combina lo psicológico con lo sobrenatural y que supone uno de los papeles más alejados de su trayectoria reciente.

Pregunta. Presentas La ahorcada, un thriller de terror en el que te vemos en un registro muy distinto al habitual. ¿Cómo llegas al proyecto y qué pensaste cuando leíste el guion?

Respuesta. El proyecto me llega a través del director, Miguel Ángel Lamata, con quien ya había trabajado anteriormente. Él está más habituado a la comedia, así que esta también era su primera incursión en el terror. Cuando leí el guion, me encontré con un personaje que invitaba a arriesgar, a experimentar y a explorar cosas nuevas. Rosa es un personaje muy oscuro, muy psicológico, con muchas capas, y me apetecía mucho adentrarme en ese registro, tan distinto a lo que venía haciendo en los últimos años.

P. La película arranca con una imagen muy potente, pero da la sensación de que el personaje va mucho más allá de ese punto de partida.

R. Sí, completamente. La historia comienza con ella, que se ha ahorcado en la propiedad de un hombre con el que tuvo una relación. A partir de ahí, permanece como una especie de presencia que atormenta a toda la familia. Pero ese es solo el inicio. El personaje tiene muchas más capas: hay que entender por qué ha llegado a ese punto, qué la empuja a tomar esa decisión y, sobre todo, de dónde nace esa sed de venganza. Todo eso ha requerido un trabajo profundo para construirla desde dentro.

P. El terror, como la comedia, permite abordar temas complejos desde una perspectiva distinta. ¿Qué lectura haces tú de la historia en relación con las relaciones sentimentales?

R. Ella se siente ninguneada por este hombre, que es un productor, mientras que ella es cantante. Él, desde su posición de poder, inicia una relación con ella y después la abandona, como probablemente haya hecho con muchas otras. El personaje quiere darle un escarmiento. Evidentemente, no es una respuesta lógica ni realista suicidarse y quedarse como un fantasma para vengarse, pero sí hay un trasfondo que habla de la necesidad de empatizar más con los demás. No todo vale por tener poder o por creer que puedes disponer de las personas a tu antojo.

P. Hay una reflexión interesante sobre cómo se termina una relación.

R. Totalmente. Es importante saber salir de una relación y ser claro desde el principio. Si lo que quieres es algo puntual, debe quedar claro. No puedes generar falsas expectativas ni prometer algo que no vas a cumplir. Esa falta de honestidad puede hacer mucho daño.

P. En la película, la gestualidad tiene un peso enorme, casi tanto como el diálogo.

R. Sí, porque es un personaje que no tiene tanto texto como otros que he interpretado. Está presente de otra manera, y su forma de comunicarse es fundamentalmente gestual. La mirada, la forma de moverse, incluso la manera de caminar… todo eso construye al personaje. También ha sido muy importante el trabajo de caracterización: el pelo negro, la piel muy pálida… Todo ese aspecto visual ayuda mucho a meterte en el papel y a transmitir esa inquietud.

P. Decías hace unos meses que ya no sentías la misma frescura que al inicio de tu carrera. Sin embargo, da la impresión de que ahora eres más versátil que nunca.

R. Creo que tiene que ver con el camino recorrido. Tanto Mario Casas como yo empezamos muy jóvenes, en la misma serie, SMS, y desde entonces hemos intentado evolucionar con cada proyecto. Es cierto que hay prejuicios iniciales, pero también está en nuestra mano seguir creciendo, arriesgando y demostrando que podemos hacer cosas distintas. Yo intento atreverme con todo, y admiro mucho la carrera de Mario, que está en un momento increíble.

P. En los últimos años has encadenado proyectos muy distintos, desde la comedia hasta este thriller.

R. Sí, y eso es precisamente lo que buscaba. Hubo un parón cuando fui madre —tuve tres hijos en tres años— y durante ese tiempo seguí trabajando, pero en papeles más pequeños. Ahora estoy en una etapa en la que vuelvo a enlazar proyectos muy diferentes entre sí, y eso me resulta muy enriquecedor. También la madurez te aporta otra mirada y otras herramientas.

P. Has hablado en varias ocasiones de ese parón tras la maternidad. ¿Cómo lo gestionaste?

R. En ese momento estaba muy centrada en mi familia, así que no lo viví como una frustración inmediata. Fue después, con perspectiva, cuando me di cuenta de que antes me llamaban para más protagonistas y luego eso cambió. No sabes exactamente por qué ocurre: si es por la maternidad, por la industria o por otras razones. Lo que hice fue moverme, contactar con directores de casting, productoras, recordar que seguía ahí y que quería trabajar. Al final, esta profesión también tiene mucho de ciclos, y ahora estoy en una etapa en la que vuelven a llegar proyectos de forma más continuada.

P. Tu capacidad expresiva a través de la gestualidad es uno de tus rasgos más reconocibles.

R. En este personaje, más que nunca, era fundamental. No se trataba tanto de lo que decía, sino de cómo estaba presente. Además, Rosa tiene una dimensión artística: canta, toca la guitarra… Todo eso también formaba parte del trabajo previo. Era un personaje con muchas aristas y eso lo hacía especialmente atractivo.

P. ¿Te ves en un musical en el futuro?

R. Me parece un reto enorme. Valoro muchísimo a los actores que cantan, bailan e interpretan, especialmente en teatro musical, donde hay que mantener un nivel altísimo función tras función. Es un género que exige una preparación brutal.

P. Llevas más de dos décadas de carrera. ¿Cómo has lidiado con los prejuicios, especialmente en los primeros años?

R. Los prejuicios existen en todos los ámbitos. Incluso uno mismo puede caer en ellos. Lo importante es que no definan tu trabajo. Tienes que seguir tu camino, esforzarte y centrarte en lo que haces. Si eres constante y trabajadora, esos prejuicios acaban perdiendo peso con el tiempo.

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