MURCIA. El Museo de Santa Clara de Murcia ha presentado este martes una nueva maqueta del antiguo palacio hudí del siglo XIII sobre el que se asentó el convento de las clarisas, en un acto en el que participó el director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, junto al alumnado y profesorado de la Escuela de Arte de la Región de Murcia, responsables de su diseño y ejecución.
La maqueta recrea con gran detalle el palacio islámico post-almohade, donde se identifica el patio de la alberca con sus arriates y vegetación, el monumental pórtico de arcos festoneados, así como los salones principales y otros elementos arquitectónicos que caracterizaron este conjunto palatino del siglo XIII. La incorporación de este nuevo recurso museográfico responde a una necesidad didáctica, ya que permite a los visitantes comprender la configuración original del edificio islámico y contrastarla con el actual museo.
Durante la presentación, el director general de Patrimonio Cultural destacó que "esta maqueta es una herramienta clave para ayudar al visitante a entender uno de los conjuntos palatinos islámicos más importantes conservados en la Región de Murcia, facilitando la lectura histórica del edificio y su evolución a lo largo de los siglos". Patricio Sánchez subrayó el valor de la colaboración educativa, al señalar que "proyectos como este demuestran que el patrimonio también es un espacio de aprendizaje. Aquí se unen rigor histórico, formación técnica y vocación pública, implicando directamente a los jóvenes en la conservación y difusión de nuestro legado cultural".
La maqueta ha sido producida por el Ciclo Formativo de Grado Superior de Diseño Industrial e Impresión 3D (Modelismo y Maquetismo) de la Escuela de Arte de la Región de Murcia, en el marco de la colaboración que esta institución mantiene desde hace una década con los museos regionales. El Servicio de Museos y Exposiciones de la Comunidad Autónoma ha aportado el asesoramiento científico para garantizar una reconstrucción rigurosa del palacio hudí del que hoy solo se conserva de forma parcial en alzado.
Sánchez apuntó que "este trabajo es una muestra de cómo nuestros museos pueden ser espacios vivos, abiertos a la colaboración con el ámbito educativo y capaces de generar conocimiento, empleo creativo y nuevas formas de acercarse al patrimonio".