La venta del negocio de ETP West de Sabic a Mutares ha dado un nuevo paso con la firma del Acuerdo de Compra de Acciones entre ambas compañías, tal y como han informado desde el comité de empresa. Sin embargo, el comité de la planta de Cartagena advierte de que la operación aún no supone el traspaso efectivo de la propiedad y lamenta que la plantilla continúe sin conocer los planes del futuro propietario.
El presidente del colectivo de empleados, Pascual Sánchez, explicó que la firma del acuerdo supone el cierre de la operación de compraventa, aunque la titularidad de la empresa seguirá perteneciendo a Sabic hasta que se fije la fecha oficial de cierre, momento en el que Mutares asumirá formalmente el control del negocio.
Según la información trasladada por la compañía, esa fecha todavía no ha sido determinada, aunque las previsiones apuntan a que el relevo podría producirse entre el 1 de julio y el 1 de agosto.
Desde el comité aseguran que han querido compartir esta información con la plantilla, al tiempo que muestran su preocupación por la falta de información concreta sobre el proceso y por la incertidumbre que, a su juicio, continúa generando la operación.
Los representantes de los trabajadores recuerdan que la firma del acuerdo de compraventa constituye únicamente un trámite legal más dentro del proceso iniciado hace meses y sostienen que todavía queda pendiente el paso definitivo: la transferencia efectiva del control de la planta al fondo alemán.
En este contexto, el comité insiste en reclamar mayor claridad sobre el futuro de las instalaciones de Cartagena y, especialmente, sobre el impacto que la nueva propiedad pueda tener en el empleo.
"La plantilla de Cartagena, después de seis meses de incertidumbre, necesita saber con certezas cuáles serán los planes de eliminación de empleo que Mutares traerá a Cartagena", señalan, a la vez que vuelven a reclamar información sobre las previsiones laborales una vez se materialice el cambio de titularidad.