En el municipio de Cartagena se concentran la mayor parte de los suelos contaminados de toda la región. Hay más de 100 emplazamientos identificados con algún tipo de contaminación potencial o confirmada. Una parte importante corresponde a la zona de Sierra Minera (La Unión-Cartagena), con residuos mineros muy tóxicos. Dentro del núcleo urbano de Cartagena hay dos grandes terrenos contaminados destacados: Zinsa (Torreciega) y El Hondón (Potasas).
Torreciega-Zinsa (Española del Zinc) está declarado oficialmente suelo contaminado y ocupa más de 427.000 metros cuadrados. Por otro lado, El Hondón, a la entrada a la ciudad, se localiza en los antiguos terrenos de Potasas, una zona pegada a barrios como Los Mateos, Santa Lucía y San Ginés. Está considerada uno de los puntos urbanos más conflictivos por residuos industriales.
El comienzo de todo
Hace casi tres años que el Consejo de Administración de la Sociedad Municipal Casco Antiguo, presidido entonces por la vicealcaldesa en funciones Ana Belén Castejón, aprobó un jueves 8 de junio la compra de la parcela de Los Mateos, donde se construirían viviendas para jóvenes, por 400.000 euros.
No sabemos si lo sabían o no, pero aquella “rocambolesca” adquisición, a solo unos días de celebrarse las elecciones municipales, ha traído cola, polémica y muchos quebraderos de cabeza para los vecinos, principalmente, pero también para quienes dieron el visto bueno a la operación y para la empresa que ahora está descontaminando unos terrenos destinados a vivienda social que, a tenor de lo visto, baratos no van a ser.
La compra, contaminación y descontaminación de unos pisos dirigidos a jóvenes está ahora sumida en un limbo judicial, alimentando denuncias vecinales, enfrentamiento político y resoluciones judiciales contradictorias.
Pero vamos por partes. El solar donde se interviene ocupa una amplia superficie junto al barrio de Los Mateos y, según explicaba el equipo de Gobierno en junio de hace tres años, estaba destinado a acoger una promoción de vivienda asequible de titularidad municipal. El terreno, que albergó actividad industrial, requiere una intervención previa de limpieza y descontaminación antes de cualquier uso residencial.
Casco Antiguo aprobó la adquisición de seis parcelas que suman 2.341 metros cuadrados, con una edificabilidad de casi 3.300 metros cuadrados, para la construcción de 40 viviendas destinadas a alquiler social.
La presidenta de Casco Antiguo, Ana Belén Castejón, recordó entonces que el objetivo era optar a ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, destinadas a vivienda para colectivos vulnerables.
“Así lograremos un doble objetivo: disponer de viviendas en alquiler de uso social y para estudiantes, y potenciar la rehabilitación del barrio de Los Mateos”, explicó.
La UPCT advertía de la necesidad de descontaminar de manera urgente
Los antecedentes se remontan a marzo de 2023, cuando un informe de la Universidad Politécnica de Cartagena advirtió de la urgente necesidad de descontaminar el solar, al detectarse altas concentraciones de metales pesados como cadmio, plomo, mercurio y arsénico, muy por encima de los niveles de seguridad.
En mayo de 2023, el Ayuntamiento encargó a Hera Holding un análisis de riesgos que concluyó que los residuos suponían un “peligro no aceptable” para la salud de los vecinos colindantes. Días antes de la compraventa, Hera estimó el coste de descontaminación en 540.000 euros.
Pese a estos antecedentes, el 8 de junio de 2023 Casco Antiguo aprobó la compra del solar por 437.279 euros, con una quita de 200.000 euros asociada a futuros trabajos de limpieza.
Tras la compra, nuevas investigaciones confirmaron la contaminación por arsénico, cadmio, plomo y zinc hasta cuatro metros de profundidad.
Retirada de residuos, pérdida de fondos europeos y judicialización
En abril de 2025, la Dirección General de Medio Ambiente aprobó el proyecto de retirada de residuos. Sin embargo, en julio, la licitación para construir las viviendas quedó desierta y el Ayuntamiento renunció a una subvención europea de 1,6 millones de euros por no poder cumplir los plazos.
A mediados de diciembre de 2025 comenzaron los trabajos preparatorios y el 30 de diciembre se anunció el inicio formal de la descontaminación, adjudicada a Jumabeda por 434.985 euros.
Paralelamente, la Asociación de Vecinos del Sector Estación presentó denuncias ante la Confederación Hidrográfica del Segura, que el 29 de enero de 2026 propuso incoar un expediente sancionador al Ayuntamiento.
El 28 de enero, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 rechazó el sellado cautelar de la parcela. Y el 4 de febrero de 2026, el PSOE de Cartagena confirmó que sigue abierto un procedimiento judicial por posible vulneración de derechos fundamentales.
Esta última semana, la Asociación de Vecinos del Sector Estación y la Plataforma de Suelos Contaminados de Cartagena ha presentado una denuncia ante el Ayuntamiento de Cartagena en la que solicitan medidas cautelares para garantizar la seguridad ambiental durante la descontaminación del solar de Los Mateos, entre ellas el confinamiento de residuos peligrosos, la limpieza de posibles zonas afectadas y nuevas comprobaciones técnicas sobre el estado del terreno. En su escrito piden que se adopten "de manera inmediata, eficaz y verificable las medidas necesarias para hacer cesar una situación de riesgo ambiental y sanitario actualmente operativa y evitable".
A día de hoy, la parcela de Los Mateos se ha convertido en símbolo de las contradicciones de una operación urbanística nacida para ofrecer vivienda social y que, casi tres años después, sigue atrapada entre excavadoras, expedientes y tribunales.
El futuro de las 40 viviendas asequibles, concebidas como motor de regeneración urbana, permanece incierto, pendiente de resoluciones que determinarán no solo la legalidad de la actuación municipal, sino también el desenlace definitivo de uno de los suelos contaminados más polémicos de Cartagena.