El Ayuntamiento de Cartagena ha adjudicado el contrato para la retirada de vehículos abandonados en la vía pública y su eliminación como residuos sólidos urbanos a través de un centro autorizado de tratamiento (CAT). El servicio será gestionado por la empresa Autodesguaces Alicante S.L., al ser considerada la propuesta que mejor se ajusta a los intereses municipales, según la Mesa de Contratación.
A diferencia de otros contratos municipales, en este caso el pliego establece que es la empresa adjudicataria la que abonará un importe al Ayuntamiento por cada vehículo retirado, en función de su tipología.
Las cantidades fijadas son:
- 273 euros por cada vehículo de tipo A (turismos y furgonetas hasta 3.500 kilos)
- 55 euros para los de tipo B (motos y ciclomotores)
- 75 euros para los de tipo C (vehículos utilizados por bomberos en prácticas)
- 400 euros para los de tipo D (vehículos pesados)
El precio será satisfecho por la empresa cada vez que reciba una solicitud municipal de retirada, y deberá abonarse con carácter previo al inicio del traslado, incluyendo todos los gastos, tasas e impuestos asociados.
La duración inicial del contrato será de dos años, con posibilidad de prórrogas anuales hasta un máximo de otros dos años adicionales.
Un problema creciente en las calles de Cartagena
La adjudicación llega en un contexto de aumento de vehículos abandonados en el municipio. Según datos municipales publicados en diciembre de 2025, Cartagena ha retirado 1.265 vehículos abandonados o fuera de vida útil entre 2021 y el verano de 2025, lo que supone una media de más de 300 al año.
El abandono de coches, ciclomotores o furgonetas deterioradas se ha convertido en una de las incidencias más habituales en la vía pública, afectando al espacio urbano, la movilidad, la seguridad y el medio ambiente. Muchos de estos vehículos terminan convirtiéndose en focos de basura improvisados, vandalismo o degradación del entorno.
El grueso de los casos corresponde a turismos y furgonetas (tipo A), con 943 unidades retiradas en ese periodo. Les siguen motocicletas y ciclomotores (tipo B), además de vehículos utilizados en prácticas de excarcelación de bomberos (tipo C) y un pequeño número de vehículos pesados (tipo D).
Las cifras muestran una tendencia al alza: en 2024 se alcanzó el récord con 376 retiradas, y solo en los primeros ocho meses de 2025 ya se habían contabilizado 293 casos.
Procedimiento y tratamiento como residuo urbano
El proceso para retirar un vehículo abandonado comienza con la apertura de expediente por parte de la Policía Local, que impone una sanción inicial y concede un plazo al propietario para retirarlo. Si no hay respuesta, se procede al traslado al depósito municipal.
Una vez completado el procedimiento administrativo, estos vehículos son enviados a un Centro Autorizado de Tratamiento para su descontaminación y destrucción, conforme a la normativa estatal que los considera residuos sólidos urbanos.
Desde el Ayuntamiento recuerdan que la retirada de estos automóviles no solo libera espacio en calles saturadas, sino que elimina riesgos ambientales como fugas de aceites o posibilidad de incendios, además de mejorar la imagen urbana.