Cartagena

La Región en el objetivo

Las baterías de Aguilones y Conejos en Cartagena: imágenes espectaculares para reflexionar sobre el patrimonio

El fotógrafo J.J. Peñalver comparte con 'Murcia Plaza' retratos por tierra y aire de estos enclaves de gran belleza y valor

1 / 32
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

CARTAGENA. Cartagena se muestra imponente, adentrándose en el mar y mostrando algunas de sus muchas caras: la de sus paisajes naturales, los mismos que recibieron a cartagineses y romanos; la militar, que está detrás de las fortificaciones que salpican su litoral; y la industrial, que coloniza con sus naves y tanques el Valle de Escombreras. El fotógrafo J.J. Peñalver ha seguido el sendero que sube a las baterías de Aguilones y Conejos y ha captado todas esas semblanza diferentes que ofrece la ciudad, logrando unas imágenes espectaculares cuya belleza y significado se acentúa en los días grises.

La mirada del fotógrafo -que vuelve a compartir con Murcia Plaza los frutos fotográficos de sus andanzas- va más allá. Porque muestra al lector la relevancia de un patrimonio cartagenero que aún no está puesto en valor como debiera y que en ocasiones es víctima del vandalismo. Son imágenes que muestran el tesoro que albergan estos parajes cartageneros y, al mismo tiempo, ponen sobre la mesa la necesidad de ponerlos en valor y protegerlos.

Cuenta Peñalver que no puso ante el objetivo de su cámara "ese 'pico esquina' de la costa en la punta de Escombreras" hasta que finalizó en 2024 el proyecto que desarrolló para su exposición en Cartagena titulado De levante a poniente, Cartagena desde el Aire. Recuerda que para esa muestra hizo todas las fotografías con dron... excepto una, "una panorámica del puerto de Escombreras que está montada con varias tomas hechas en el pateo que hice subiendo a las baterías de Los Aguilones y los Conejos". Le parecieron al autor que "las ubicaciones de ambas baterías defensivas del puerto de Cartagena son espectaculares, tanto por su posición como por su integración en el terreno que las hace casi invisibles según desde donde las mires".

Son dos ejemplo, señala Peñalver, del "asombroso entorno de la ciudad de Cartagena, protegida con esas fortalezas que ahora dan nombre a una exigente prueba deportiva, en el cinturón más cercano, y con otras más alejadas, pero con espectaculares ubicaciones. Estoy pensando en las baterías de Cenizas y Castillitos, o incluso las de la batería de La Chapa en Portmán".

  • Baterías de Aguilones y Conejos -

Reflexiona el fotógrafo que "en casi todas mis visitas, especialmente a Castillitos en Cabo Tiñoso, me he encontrado siempre a más visitantes extranjeros que españoles. Vienen buscando ese tipo de emplazamientos, esa arquitectura militar defensiva, que son parte de nuestra historia.  Mientras, nosotros las tenemos relegadas al abandono más absoluto, al deterioro que ese abandono y su olvido están produciendo, casi sin darnos cuenta, siendo como son un potencial turístico de primer orden para los amantes de estos lugares, tanto por su historia como por sus excepcionales emplazamientos".

En ese sentido, añade Peñalver que "he visitado suficientes países, para ver cómo en la mayoría de ellos este tipo de construcciones están puestas en valor para el disfrute de quienes los visitamos y para el beneficio de las ciudades donde se ubican. Estoy pensando como ejemplo en Malta, en La Valeta, donde todas las fortalezas visitables están adecuadas, cuidadas y con indicaciones históricas de lo que estamos viendo, por supuesto con una módica entrada para asegurar su mantenimiento; mientras que aquí dejamos que se vayan cayendo poco a poco, con a lo sumo un cartel que indica zona militar o alguno de peligro de derrumbes". 

  • Baterías de Aguilones y Conejos -

Al respecto, recuerda que "a finales de la década de los noventa, pude colarme en las 'tripas' de la batería de Castillitos por una puerta que estaba rota, y pude ver con la luz de una linterna toda la maquinaria interior de esos inmensos cañones Vickers (381/45 mm) que me recordaban a aquella película de Los Cañones de Navarone (1961). Ahora ya no se puede entrar a esa zona de máquinas, indudablemente era un riesgo entonces y lo sería ahora si no está adecuado para ser visitado".

"Ojalá ese proyecto o idea que hace poco recogían la prensa local de una posible ubicación refaccionando las instalaciones del Cuartel de Fajardo y transformándolo en un hotel se haga realidad", desea J. J. Peñalver, quien advierte de que "estamos perdiendo la posibilidad de recordar nuestra historia a través de esos vestigios militares que aún están en pie, conocer cómo se construyeron, qué elementos fueron necesarios para ubicarlos allí, dónde están, qué historia tienen... Y sobre todo disfrutar del entorno de esas ubicaciones excepcionales que hacen de Cartagena un referente histórico de primer orden".

Sobre las baterías

  • Baterías de Aguilones y Conejos -

La Batería de Aguilones se construyó en 1929, según recoge Hispania Nostra, que la incluyó hace años en su Lista Roja del Patrimonio. Se encuentra situada junto al Valle de Escombreras, en la Sierra de la Fausilla, y destaca por sus impresionantes vistas al mar. Estaba artillada con cuatro cañones Vickers de 15,24cm (152,4/45) y 76,2/50, ya que se trata de una batería de costa. La asociación cultural también menciona que tuvo una decisiva intervención en los sucesos del 5 de Marzo de 1939, haciendo fuego sobre la batería de La Parajola, al observar que ésta había disparado sobre unos barcos de la Escuadra Nacional. En el año 1951 se le montaron nuevamente las piezas de 15,24 Vickers, y en 1992, en un ejercicio de fogueo e instrucción, se realizaron los últimos disparos. Quedó fuera de servicio en 1993 y siendo desartillada un año después. Hispania Nostra apunta que en ocasione ha servido de refugio a personas sin techo.

Por su parte, la Batería de Conejos se alza a 200 metros de altura en el extremo oeste de la Sierra de la Fausilla, al sur de las instalaciones de la refinería de petróleo de Escombrera. Se puede llegar a ella desde la Batería de Aguilones por un camino de tierra que cruza el denominado Túnel del Viento. Se trata de una batería antiaérea con cañones Vickers cuyas obras para su artillado comenzaron en el año 1933. Quedó fuera de servicio en 1965, siendo posteriormente desartillada.

  • Baterías de Aguilones y Conejos -

 

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo

Denuncian amenazas de muerte a una pareja gay en Cartagena por exhibir una bandera arcoíris
"Cartagena funciona y vamos a seguir ejecutando nuestro programa de gobierno hasta final de legislatura"