El edificio de la Autoridad Portuaria de Cartagena cumplirá en 2026 su centenario desde la inauguración. Se trata de uno de los inmuebles más emblemáticos del frente marítimo y un símbolo de la modernización del puerto en el siglo XX.
En los últimos meses, la APC ha invertido cerca de tres millones de euros en una rehabilitación integral para que el inmueble esté plenamente operativo este mismo año. La primera actuación se ha centrado principalmente en el interior del edificio, donde la sede central ha sido reorganizada y ampliada para adaptarse a las necesidades actuales. Esta remodelación ha permitido integrar la antigua vivienda del director, un espacio sin uso desde 2016, tras la jubilación de Pedro Vindel.
La segunda fase ha incluido intervenciones destinadas a poner en valor los elementos arquitectónicos originales, especialmente en el patio central, el acceso principal y la escalera. Las obras se están ejecutando con criterios de conservación histórica, eliminando elementos que alteraban la concepción original del inmueble. De forma paralela, el proyecto contempla la mejora de la accesibilidad, con la eliminación de barreras arquitectónicas, un nuevo acceso por la zona oeste y la instalación de un ascensor adaptado para personas con movilidad reducida.
La construcción del actual edificio fue autorizada el 23 de abril de 1909 para albergar la Comandancia de Marina, Sanidad Marítima y la entonces Junta de Obras del Puerto. El proyecto original lo firmó el arquitecto Francisco de Paula Oliver Rolandi, que diseñó un inmueble de tres plantas con una ornamentación interior y exterior suntuosa.
Las obras avanzaron con lentitud y el edificio permaneció años paralizado por dificultades financieras y cambios en el puerto. En 1923, se redactó un proyecto reformado a cargo del ingeniero director Vicente Maese y Veloso, que rediseñó el inmueble reduciéndolo a dos plantas de gran altura, con proporciones más nobles y armónicas y un marcado uso de materiales nobles.
El edificio se terminó e inauguró entre 1926 y 1927, tras casi dos décadas desde su autorización inicial. Destacan su fachada de sillería, los suelos de mármol y maderas finas, los artesonados y una rica decoración interior que lo convierten en un hito institucional frente a la plaza de los Héroes de Cavite.
Tras medio siglo de uso, en 1989 se llevó a cabo una importante remodelación interior para adaptarlo a las necesidades organizativas y a la normativa vigente, respetando sus valores arquitectónicos originales. Hoy, el edificio está catalogado y protegido, forma parte del recinto histórico-artístico de Cartagena y es un referente de la arquitectura portuaria institucional de la ciudad.