Josu Jon Imaz ha asegurado que Repsol ya está en condiciones de garantizar el suministro de queroseno necesario para la temporada turística y que incluso dispone actualmente de un excedente de entre el 20 y el 25 por ciento respecto a las necesidades de sus clientes, después de invertir más de 1.500 millones de euros desde el pasado 1 de marzo para reforzar su capacidad operativa.
Durante su intervención ante los accionistas de la compañía, Imaz defendió la actuación de Repsol ante el riesgo de problemas de suministro y subrayó que la empresa actuó desde el primer momento sin esperar instrucciones externas.
“No preguntamos nada a nadie”, afirmó el consejero delegado, que reivindicó la rapidez con la que la compañía reaccionó ante un posible escenario de tensión en el suministro de combustible para aviación.
Según explicó, Repsol partía a comienzos de marzo de una situación de “cierto déficit” de queroseno, un problema que además se agrava especialmente durante los meses de verano debido al fuerte incremento del tráfico aéreo y de la demanda turística.
Para afrontar esa situación, la compañía ha reforzado inventarios, modificado procesos logísticos y adaptado la producción en varias refinerías, especialmente en las de Bilbao y A Coruña, con el objetivo de incrementar la capacidad de generación de queroseno destinado a aviación.
Imaz señaló que esas plantas cuentan con un entorno aeroportuario menos tensionado que otras áreas del Mediterráneo, lo que ha permitido reorganizar operaciones para aumentar el suministro disponible.
Gracias a esos cambios, el directivo aseguró que Repsol no solo podrá atender toda la demanda de sus clientes habituales, sino también cubrir posibles incidencias adicionales derivadas de problemas de suministro en otros aeropuertos europeos.
En ese sentido, advirtió de que algunas aeronaves podrían encontrar combustible disponible en destinos españoles como Málaga pero no en aeropuertos internacionales desde donde despegan hacia España.
“En muchos casos vamos a poder incluso duplicar aquello que suministramos a nuestros clientes”, afirmó.
El consejero delegado reconoció que el sistema no está “absolutamente protegido”, aunque defendió que la compañía ha realizado “un esfuerzo relevante” para proteger un sector estratégico para la economía española.
Imaz vinculó directamente este refuerzo del suministro con la importancia del turismo, al que atribuyó un peso cercano al 15% del Producto Interior Bruto nacional, además de destacar la relevancia que tiene garantizar la conectividad aérea con territorios como Canarias y Baleares durante los meses de máxima actividad turística.
“Hemos hecho los deberes”, concluyó el máximo responsable ejecutivo de Repsol.