El Puerto de Cartagena ha reforzado su posición entre las grandes infraestructuras logísticas del país al cerrar los cinco primeros meses de 2026 con 14,87 millones de toneladas movidas, una cifra que lo sitúa como el cuarto puerto de España por volumen de tráfico total, por delante de enclaves históricos como Bilbao, Tarragona o Huelva. Los datos oficiales de Puertos del Estado reflejan además un crecimiento interanual del 7,3%, lo que supone más de un millón de toneladas adicionales respecto al mismo periodo del año pasado.
Entre enero y mayo, la dársena cartagenera gestionó 14.874.239 toneladas, frente a las 13.866.676 contabilizadas en los cinco primeros meses de 2025. El incremento, de 1.007.563 toneladas, convierte a Cartagena en uno de los puertos con mejor comportamiento entre los grandes enclaves del sistema portuario español.
La clasificación nacional está encabezada por la Bahía de Algeciras, Valencia y Barcelona, mientras que Cartagena ocupa la cuarta posición con apenas 5.620 toneladas más que Las Palmas y una ventaja superior a las 382.000 toneladas sobre Bilbao.
El motor sigue siendo el tráfico energético
La principal fortaleza del Puerto de Cartagena continúa siendo el tráfico de graneles líquidos, vinculado fundamentalmente a la actividad energética e industrial.
Durante los cinco primeros meses del año se movieron 10,95 millones de toneladas de graneles líquidos, un 3,1% más que en el mismo periodo de 2025. Este volumen sitúa a Cartagena como el segundo puerto de España en este tipo de mercancías, únicamente superado por la Bahía de Algeciras y por delante de Bilbao, Huelva y Tarragona.
Los productos petrolíferos -con Repsol como cabeza tractora- siguen siendo la base de este tráfico. Destacan los aumentos registrados en gasolinas, fueloil, biocombustibles y otros derivados energéticos, que compensan los descensos observados en gasóleo, gas natural licuado y gases energéticos de petróleo.
La fortaleza de Cartagena en este segmento responde al peso estratégico que mantienen la refinería de Repsol y el complejo energético instalado en el Valle de Escombreras, uno de los mayores polos industriales del Mediterráneo español.
El gran salto llega de los graneles sólidos
Sin embargo, el dato más relevante del ejercicio no está en los líquidos sino en los graneles sólidos, donde Cartagena protagoniza uno de los mayores crecimientos de todo el sistema portuario.
Entre enero y mayo se alcanzaron 3.473.796 toneladas, frente a las 2.746.296 toneladas del año anterior. El aumento de 727.500 toneladas representa un crecimiento del 26,5%, muy superior al comportamiento nacional, donde este tráfico cayó un 3,6%.
Gracias a esta evolución, Cartagena se ha consolidado como el tercer puerto español en graneles sólidos, solo por detrás de Gijón y Tarragona.
Detrás de este avance aparecen varias mercancías clave. Destacan el fuerte incremento de las importaciones de habas de soja, que crecen más de un 42%; el aumento de las potasas y los fosfatos, vinculados a la industria de fertilizantes; así como el avance de los minerales no metálicos y determinados materiales de construcción.
Exportaciones e importaciones
A diferencia de Valencia, Barcelona o Algeciras, Cartagena no basa su actividad en grandes volúmenes de mercancía contenerizada destinada a exportación, sino en el movimiento de productos energéticos, industriales y materias primas.
Las exportaciones alcanzaron las 3.092.284 toneladas durante los cinco primeros meses del año, un 13,1% más que en el mismo periodo de 2025. Solo en mayo se exportaron 594.483 toneladas, unas 160.000 más que un año antes. La exportación de graneles sólidos creció un 53,8%, hasta 1.214.137 toneladas, mientras que los líquidos se mantuvieron prácticamente estables con 1.774.600 toneladas.
En cuanto a las importaciones, se produjo una caída del 3,1%, aunque el volumen total alcanzó los 9,6 millones de toneladas. El descenso se explica principalmente por los graneles líquidos, que sumaron 7,5 millones de toneladas, un 4,9% menos que en 2025.
Con casi 15 millones de toneladas movidas antes de alcanzar el ecuador del ejercicio, el Puerto de Cartagena no solo mantiene su liderazgo en el Mediterráneo en determinados segmentos energéticos, sino que se afianza entre los cuatro grandes puertos españoles por volumen de mercancías, apoyado en el crecimiento sostenido de los graneles líquidos y, especialmente, en el extraordinario impulso de los graneles sólidos durante 2026.