La Asociación de Vecinos de Cabo de Palos defiende el Sendero Azul: "Queremos un pueblo arreglado y seguro"

Cartagena

  • Imagen del faro de Cabo de Palos.
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La Asociación de Vecinos de Cabo de Palos ha mostrado su respaldo al proyecto del Sendero Azul que pretende mejorar el recorrido litoral desde la plaza del Muro de la Sal y avanzar, en diferentes fases, hacia el faro. La organización vecinal considera que la actuación permitirá recuperar un espacio actualmente deteriorado y facilitará que residentes y visitantes puedan pasear por la zona con mayor comodidad y seguridad.

Así lo explica el vicepresidente de la asociación, Ginés Navarro, quien señala que la propuesta nació a raíz de la remodelación de la plaza del Muro de la Sal y fue impulsada con la participación de la asociación de empresarios de Cabo de Palos. La intención planteada desde el inicio era conectar este punto con uno de los principales símbolos de la localidad. "La Asociación de Vecinos lo ha respaldado desde el primer momento", sostiene. Uno de los proyectistas, Carlos Abadía, forma además parte de la junta directiva de la organización vecinal y, según explica su vicepresidente, ha participado directamente en la elaboración de la propuesta.

La primera fase comprendería el recorrido situado entre el Muro de la Sal y la zona del Cañonero. El proyecto contempla acondicionar el trazado para facilitar el tránsito peatonal, incorporar puntos desde los que contemplar el paisaje y mejorar su utilización durante la noche mediante un sistema de iluminación integrado en el suelo. "Estamos a favor de que el pueblo esté arreglado, de que se pueda pasear con seguridad y de tener un mirador donde sentarte con tu familia a contemplar el atardecer", resume el representante vecinal.

Una actuación que eliminará algunos aparcamientos

La pérdida de plazas de estacionamiento constituye uno de los aspectos que ha generado rechazo entre los residentes disconformes con el proyecto. Ginés reconoce que la ejecución de esta primera fase supondrá la eliminación de "unos cuantos aparcamientos", aunque defiende que la reducción se verá compensada por la recuperación del espacio para uso peatonal.

A su juicio, el objetivo no es alterar el paisaje ni perjudicar a los propietarios de las viviendas próximas, sino ordenar un itinerario que actualmente presenta dificultades para caminar. "Se trata de crear un espacio para visitantes, turistas y vecinos, para que puedan pasear de una manera adecuada y segura", afirma.

El vicepresidente vecinal también rechaza que la actuación vaya a llenar la zona de hormigón o que la iluminación pueda generar un impacto excesivo sobre el entorno. Según explica, se plantea utilizar un acabado integrado en el terreno y colocar luces bajas que se activen o iluminen el recorrido al paso de los peatones, sin proyectarse hacia el mar ni hacia las fachadas. "Cuando vayas caminando se irá iluminando el suelo. No se va a proyectar la luz ni hacia el mar ni hacia ninguna pared", señala.

La asociación responde a la protesta

El respaldo de la Asociación de Vecinos llega después de la convocatoria de una movilización contra el proyecto por parte de un grupo de residentes. Su vicepresidente cuestiona la representatividad de los convocantes y sostiene que detrás del rechazo se encuentra principalmente la preocupación de algunos propietarios por la mayor presencia de peatones frente a sus viviendas.

La organización asegura que intentó explicar previamente los detalles de la actuación. Para ello celebró a finales de junio una reunión extraordinaria dedicada exclusivamente al Sendero Azul, en la que participaron entre 30 y 40 personas.

Durante el encuentro se abordaron el recorrido de la primera fase, los materiales previstos y las características generales de la intervención. También asistieron el proyectista Carlos Abadía y representantes de los empresarios de Cabo de Palos. "Se explicó de qué trataba el Sendero Azul, el primer proyecto hasta el Cañonero y los materiales que se iban a utilizar. Todo el mundo pudo hacer las preguntas que consideró oportunas y se respondieron todas", indica Ginés. Por este motivo, la posterior convocatoria de la protesta ha causado sorpresa en el colectivo. "Nos sorprende que ahora, de repente, se plantee una manifestación, porque nosotros nos ofrecimos a dar todas las explicaciones", añade.

Más de 300.000 euros para la primera fase

La financiación disponible permitirá ejecutar por ahora únicamente el primer tramo, con una inversión que, según la información trasladada por el vicepresidente vecinal, supera los 300.000 euros.

La prolongación completa hasta el faro dependerá de la obtención de nuevas ayudas y de las futuras fases que puedan ponerse en marcha. Por tanto, todavía no existe una fecha concreta para culminar todo el itinerario inicialmente planteado. "Ahora mismo, con la ayuda que se ha conseguido, se cubre el recorrido hasta el Cañonero. Para llegar al faro tendremos que esperar a próximas subvenciones", explica.

La asociación prefiere comprobar primero el resultado de esta intervención antes de abordar los siguientes tramos. "Vamos a ver cómo se termina, cómo queda y después seguiremos avanzando", concluye su vicepresidente.

El colectivo vecinal entiende que el proyecto puede contribuir a modernizar uno de los enclaves más transitados de Cabo de Palos sin renunciar a su carácter litoral. Frente a las críticas surgidas, defiende que el objetivo último es recuperar el recorrido para el conjunto de la población y convertirlo en un paseo accesible, seguro y abierto tanto a vecinos como a visitantes.

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