La antigua Residencia de Estudiantes Alberto Colao de Cartagena está más cerca de desaparecer. La Mesa de Contratación de la Asamblea Regional de Murcia ha dado luz verde a la justificación presentada por la empresa Jumabeda S.L. tras detectarse que su oferta económica para ejecutar la demolición completa del inmueble presentaba valores considerados inicialmente anormalmente bajos.
La empresa, que presentó la propuesta más económica entre las trece ofertas recibidas, ofertó realizar los trabajos por 702.902 euros, IVA incluido, obteniendo la máxima puntuación económica y una valoración total de 100 puntos. Tras analizar la documentación aportada, la Mesa concluye que los precios ofertados son viables y que la empresa dispone de medios propios suficientes para ejecutar la obra en condiciones de seguridad y calidad.
El acuerdo supone un paso decisivo hacia la adjudicación del contrato para la demolición de un edificio emblemático del entorno universitario cartagenero, aunque actualmente se encuentra sin uso y en avanzado estado de deterioro.
Un edificio abandonado desde hace años
El inmueble, situado en la calle Doctor Pérez Espejo, fue construido en 1982 y cuenta con una superficie construida de aproximadamente 6.804 metros cuadrados, distribuidos en sótano y cinco plantas sobre rasante.
Según la documentación de la licitación, la estructura presenta un importante deterioro derivado del paso del tiempo y supone un riesgo para los viandantes por la posibilidad de desprendimientos de elementos de fachada sobre la vía pública. Además, el edificio ha sido identificado como un foco de infestación de roedores, mientras que los costes de mantenimiento necesarios para garantizar unas mínimas condiciones de seguridad son considerados económicamente ineficientes.
La actuación contempla la demolición integral del inmueble, la desconexión de todos los suministros existentes -electricidad, gas, agua, saneamiento y telecomunicaciones-, así como la eliminación del centro de transformación que alberga el complejo.
El proyecto prevé que, una vez finalizados los trabajos, la parcela quede completamente despejada y nivelada, con cerramiento perimetral permanente y acceso para vehículos pesados, dejando el solar preparado para una futura edificación.
La Mesa de Contratación considera que la oferta de Jumabeda está suficientemente justificada gracias a factores como la disponibilidad de maquinaria propia amortizada, una flota propia para el transporte de residuos y la integración en un grupo empresarial con gestor autorizado de residuos, lo que reduce costes operativos sin comprometer la ejecución de la obra.
Trece empresas optaron al contrato
La licitación despertó un notable interés empresarial, con trece compañías presentando oferta. Tras Jumabeda se situaron Eneas Servicios Integrales, con una propuesta de 724.824 euros, y Hercal Digger, con 725.575 euros. Todas las empresas ofertaron el mismo plazo de ejecución, fijado en cuatro semanas.
Una vez superado el trámite de justificación de la oferta, la Asamblea Regional ha requerido a Jumabeda la documentación previa a la adjudicación definitiva, entre ella certificados tributarios, acreditaciones para la gestión y transporte de residuos y la constitución de una garantía definitiva de 29.045 euros.
Si completa correctamente estos requisitos, la empresa será la encargada de ejecutar la desaparición definitiva de uno de los edificios más degradados de Cartagena.