El Pleno del Ayuntamiento de Cartagena ha vivido unos cuantos conatos de enfrentamiento dialéctico en la jornada matutina de este jueves, entre ellos un choque especialmente duro entre la alcaldesa, Noelia Arroyo, y el portavoz de MC, Jesús Giménez Gallo, a raíz de la sentencia -correspondiente a la legislatura anterior- que anula las retribuciones asignadas a seis exconcejales socialistas.
El portavoz de MC lanzó las primeras andanadas con una acusación directa: “Si tuviera usted dignidad, aceptaría una resolución judicial como la que le ha caído encima”. Gallo denunció que la regidora se mantuviera “tranquila, calentando el sillón”, y afirmó que "yo no estoy tranquilo porque tener una alcaldesa que compra con el dinero de los cartageneros una alcaldía me parece fatal”.
Arroyo reaccionó de inmediato, recordando que las afirmaciones quedaban recogidas en acta: “Usted me está acusando de algo que puede ser un delito y tomaré las medidas oportunas”. Para la alcaldesa, la intervención de Gallo respondía más a una estrategia de tensión que a un debate real: “Este numerito sabemos lo que es”.
La regidora apuntó a que el portavoz habría reaccionado así tras la intervención previa de la concejal no adscrita, María Dolores Ruiz, que había cuestionado la coherencia de MC en las votaciones de distintas mociones. “Como no le ha gustado lo que le dice la señora Ruiz, tiene que montar aquí el numerito”, reprochó Arroyo.
Gallo replicó que él tiene “compañeros de corporación”, mientras la alcaldesa subrayó que ni el Gobierno ni el resto de la oposición entrarían “al trapo” de lo que considera una estrategia deliberada de confrontación.
Antes de decretar un receso, Arroyo dejó constancia en acta de las acusaciones vertidas por el portavoz y defendió la actuación del Ejecutivo local: “Este equipo de Gobierno cumple la ley y trabaja con absoluta responsabilidad”. Criticó que MC trate el asunto como un juego: “Ustedes hablan de supercoco; esto no es ninguna broma”.
La alcaldesa cerró el intercambio con un mensaje dirigido a la ciudadanía: “El tiempo pondrá y quitará razones sobre quién cumple las normas y quién hace lo que quiere”.