CARTAGENA. Las obras para crear el llamado Sendero Azul en Cabo de Palos, en el camino de calas que une el Muro de la Sal con el Faro, ha despertado la desconfianza en vecinos de la localidad costera, que se han quejado de que se urbanice esta parte de la costa que aún permanece virgen y de la falta de información pública sobre el proyecto. Esto ha derivado en una movilización vecinal, que en pocos días ha recabado unas dos mil firmas en contra de la iniciativa.
La Asociación para la Protección de Cabo de Palos (PROCABO) también ha querido pronunciarse sobre estos hechos, señalando que es necesario hacer "una reflexión serena sobre la forma en que se están desarrollando las actuaciones públicas en Cabo de Palos". Para ello, este domingo han celebrado una reunión con sus miembros y personas simpatizantes con el fin de responder a las cuestiones que se están planteando durante estas dos últimas semanas en Cabo de Palos.
Una de las conclusiones es que "la reciente movilización ciudadana pone de manifiesto la existencia de una preocupación social real que no puede ser ignorada", aseguran desde esta plataforma, que al margen de las opiniones que puedan existir sobre el proyecto, afirma que "resulta evidente que una parte importante de la ciudadanía considera que no ha sido adecuadamente informada ni ha tenido oportunidad de participar en una actuación que transformará uno de los espacios más emblemáticos del litoral de Cabo de Palos".
"Entendemos que el problema ya no se limita exclusivamente al contenido del proyecto. Lo sucedido evidencia carencias en el procedimiento seguido para su impulso, contratación y comunicación pública. Las actuaciones que afectan al paisaje, al patrimonio natural y al espacio público deben desarrollarse con la máxima transparencia, facilitando el acceso a la información y promoviendo la participación vecinal desde el inicio de su tramitación", reflexionan desde PROCABO, que propone las siguientes medidas:
1. La suspensión del inicio de nuevas fases del proyecto hasta que exista un proceso de información pública suficiente.
2. La presentación pública del proyecto completo, desde la Rada Salinera hasta el Faro, explicando sus objetivos, alcance, materiales, criterios ambientales y fases de ejecución.
3. La explicación pública del procedimiento seguido para la elaboración de la propuesta y su contratación.
4. La apertura de un proceso de participación que permita recoger observaciones y propuestas de vecinos, asociaciones y colectivos sociales antes de continuar las actuaciones.
Es el momento, considera PROCABO, de "extraer una conclusión de alcance más general: Cabo de Palos necesita un nuevo modelo de gobernanza para las actuaciones que afectan a su territorio. Las decisiones no pueden percibirse como iniciativas impulsadas por determinados sectores económicos o intereses particulares, sino como proyectos construidos desde el interés general, con información, transparencia y participación".
"Nuestra asociación siempre ha defendido que Cabo de Palos necesita una planificación integral de su futuro. Precisamente por ello creemos que el conflicto surgido en torno al Sendero Azul puede convertirse en una oportunidad para mejorar la forma en que se toman las decisiones públicas", señalan, al tiempo que aseguran que "el objetivo de PROCABO no es generar confrontación, sino contribuir a que las actuaciones que se desarrollen en Cabo de Palos prioricen la conservación del medio natural que lo sustenta y cuenten con el mayor consenso posible y respondan verdaderamente al interés colectivo de vecinos, visitantes para preservarlo para las futuras generaciones".