La mayoría del Pleno del Ayuntamiento de Cartagena ha aprobado este jueves paralizar las obras previstas en la calle Morería, en pleno casco histórico de la ciudad, apenas una semana después de que el Gobierno local anunciara el inicio de los trabajos de renovación de la zona. La iniciativa, presentada por la concejal no adscrita María Dolores Ruiz, salió adelante con los votos favorables de MC Cartagena, PSOE y Grupo Mixto-Sí Cartagena, mientras que PP y Vox votaron en contra.
La moción aprobada insta al Gobierno municipal a detener las actuaciones previstas en este entorno urbano y patrimonial, además de exigir que cualquier futura intervención cuente previamente con el respaldo de la mayoría del Pleno municipal. El acuerdo también condiciona el inicio de nuevas obras a la elaboración de un Plan Director y a la realización de los estudios técnicos necesarios por parte de la Comunidad Autónoma.
Durante la defensa de la iniciativa se argumentó que el actual Ejecutivo local se encuentra en minoría y que, por tanto, no debería impulsar proyectos de especial relevancia sin un consenso político y social suficiente. La propuesta advierte además de la “experiencia reiterada” en Cartagena de actuaciones inicialmente planteadas como provisionales que acaban consolidándose como definitivas, especialmente en ámbitos sensibles desde el punto de vista patrimonial y urbanístico como la Morería.
La moción también pone el foco en el incumplimiento del compromiso adquirido por el propio Gobierno municipal para elaborar un Plan Director específico y promover un estudio en profundidad del entorno por parte de la Comunidad Autónoma, documentos que todavía no han sido desarrollados.
La decisión plenaria llega apenas siete días después de que el Ayuntamiento anunciara el inicio de las obras de renovación de la Morería Baja, la Subida de San Antonio y Cantarerías. Los trabajos, adjudicados a la empresa Jumabeda por un importe de 295.441 euros, contemplan la limpieza y desbroce del terreno, la sustitución de vallados, mejoras de pavimentación, soterramiento de cableado, renovación del alumbrado y creación de pequeños espacios ajardinados.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, defendió entonces la actuación asegurando que el objetivo era mejorar la seguridad y comodidad de los peatones en una zona con adoquinado deteriorado y muy transitada por vecinos y visitantes que conectan ejes como Puertas de Murcia, Santa Florentina o la calle San Fernando.