Durante años, muchas asociaciones sociosanitarias de Cartagena han desarrollado su labor en pequeños locales cedidos, sedes dispersas o espacios insuficientes para atender a pacientes y familiares. Esa realidad está más cerca de cambiar con la creación del Hotel de Asociaciones Sociosanitarias, un proyecto que aspira a convertirse en uno de los mayores centros de apoyo al tejido asociativo de la ciudad.
El Ayuntamiento rehabilitará un edificio situado en la calle Recoletos, en el barrio de San Antón, para convertirlo en un espacio común destinado a las entidades que trabajan con personas afectadas por enfermedades, discapacidad o situaciones de vulnerabilidad.
No se trata de un "hotel" en el sentido tradicional del término. La denominación hace referencia a un edificio compartido, donde diferentes asociaciones podrán disponer de despachos, salas de reuniones, espacios para actividades, atención a usuarios y servicios comunes, evitando así que cada colectivo tenga que afrontar por separado el coste de mantener una sede propia.
El proyecto supone una reforma integral de un inmueble municipal de dos plantas y cerca de 1.000 metros cuadrados construidos, concebido para uso administrativo y adaptado plenamente a criterios de accesibilidad, con aseos y vestuarios accesibles y otras mejoras destinadas a facilitar su utilización por personas con movilidad reducida.
La actuación contará con un presupuesto base de licitación de 1.999.831 euros, que acaba de salir a licitación, y un plazo de ejecución previsto de 15 meses. Además, estará cofinanciada en un 60% por fondos europeos FEDER, dentro del Plan de Actuación Integrado RE-CREA, cuyo objetivo es impulsar proyectos que favorezcan la inclusión social y mejoren la atención a colectivos vulnerables.
Un punto de encuentro para el tercer sector
Más allá de la obra, el proyecto busca cambiar la forma en la que trabajan muchas entidades sociales. Concentrar varias asociaciones bajo un mismo techo permitirá compartir instalaciones, fomentar la colaboración entre colectivos y ofrecer una atención más coordinada a los usuarios.
La filosofía es similar a la de los viveros de empresas, pero aplicada al ámbito social: crear un espacio estable donde asociaciones que hoy desarrollan su actividad de forma independiente puedan disponer de infraestructuras modernas y generar sinergias.
El proyecto forma parte de la estrategia europea de regeneración urbana e inclusión social y persigue mejorar la atención a la población más vulnerable, especialmente a familias con bajos ingresos y colectivos desfavorecidos.
Si se cumplen los plazos previstos, Cartagena contará en poco más de un año con un nuevo equipamiento llamado a convertirse en un referente para el movimiento asociativo sociosanitario del municipio, concentrando en un único edificio buena parte del trabajo que hoy se desarrolla de forma dispersa.