El deterioro provocado por el Teredo navalis, también conocido como ‘gusano de barco’, ha obligado al cierre preventivo de varios balnearios y pasarelas del Mar Menor ante el riesgo para la estabilidad de sus estructuras de madera.
El Gobierno regional mantuvo hoy una reunión informativa con representantes vecinales de Los Urrutias, Punta Brava, El Carmolí y Estrella de Mar para abordar la situación de las instalaciones afectadas y las actuaciones previstas para garantizar la seguridad de vecinos y visitantes de cara a la temporada estival.
En el encuentro participaron el director general del Mar Menor, Víctor Serrano; la concejal de Descentralización y Festejos, Paqui Martínez; el concejal de Litoral y Sanidad del Ayuntamiento de Cartagena, Gonzalo Manuel López; además de responsables técnicos del consistorio y de la Comunidad Autónoma.
Durante la reunión, el Ejecutivo regional explicó que el cierre preventivo se adoptó tras la revisión técnica periódica realizada este año, en la que se detectó un deterioro que no existía en la inspección efectuada tras la Semana Santa del pasado ejercicio. Los daños están causados por el Teredo navalis, un molusco bivalvo procedente del Atlántico Norte, especialmente voraz con la madera.
Según los datos técnicos trasladados a los vecinos, este parásito puede llenar de túneles una pieza de madera en solo 16 semanas y acabar con troncos de hasta 30 centímetros de diámetro en el plazo de un año.
El director general del Mar Menor subrayó que “la prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los usuarios y evitar cualquier mínimo riesgo”. “Estamos hablando de instalaciones sometidas desde hace años a una enorme presión ambiental y estructural, y no podemos permitir situaciones que comprometan la integridad de vecinos y bañistas”, señaló Víctor Serrano.
Serrano recordó que las decisiones adoptadas responden exclusivamente a criterios técnicos y preventivos. “Cuando los informes advierten de posibles problemas de estabilidad, tenemos como administración la obligación de actuar con prudencia. Nadie entendería que no se tomaran medidas de seguridad”, afirmó.
El responsable autonómico explicó que actualmente se realizan análisis científicos para determinar la solución más adecuada en cada balneario afectado. Tres de las cinco estructuras clausuradas —Urrutias, Iglesia y Estrella de Mar— podrían reabrir este verano. Las otras dos, Punta Brava y El Caletón, registran daños mucho más severos y requieren una reinstalación integral de su estructura.
En esta primera intervención se van a sustituir los postes desaparecidos y los más afectados con material plástico resistente al molusco. Para una intervención posterior quedará la sustitución de los 800 postes que conforman la estructura del resto de balnearios.
“El empeño del Gobierno regional es recuperar el mayor número posible este verano. Debemos ser realistas. Las instalaciones de Punta Brava y El Caletón presentan un grado de deterioro muy elevado y cualquier actuación tendrá que estar condicionada a los informes técnicos y a la seguridad de las personas”, indicó Serrano.
Influencia de la rambla de El Albujón
Durante el encuentro también se abordaron las causas que aceleran el deterioro de las estructuras situadas en el litoral norte del Mar Menor. Los representantes de las administraciones públicas expusieron que los balnearios más afectados coinciden con las zonas más próximas a la rambla de El Albujón, un punto de entrada continuada de agua con nutrientes y de alteración de las condiciones del entorno.
Desde la Comunidad Autónoma se insistió en que esta situación “no es casual” y se reclamó de nuevo al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico una actuación decidida para frenar los aportes que siguen llegando al Mar Menor desde la rambla y el acuífero cuaternario.
“Llevamos tiempo reclamando soluciones estructurales que paren la entrada continuada de nutrientes y agua dulce. Con los caudales que lleva la rambla este año, el ecosistema está sufriendo mucha más presión y se producen otros daños colaterales como la afección a los balnearios”, añadió el director general.
Los vecinos trasladaron además su preocupación por la acumulación de biomasa y algas en distintas zonas del litoral. Los responsables autonómicos explicaron que las brigadas de retirada trabajan a diario, incluidos los fines de semana, ante la mayor cantidad de ova y algas aparecida por el aumento de aportes de agua dulce registrado desde comienzos de año.
Gobierno regional y Ayuntamiento de Cartagena acordaron mantener un canal permanente de comunicación con los vecinos para informar de la evolución de los estudios técnicos y de las actuaciones previstas en las próximas semanas.
Gobierno regional y Ayuntamiento de Cartagena acordaron mantener un canal permanente de comunicación con los vecinos para informar de la evolución de los estudios técnicos y de las actuaciones previstas en las próximas semanas.