MC Cartagena explicaba hace unos días la llamativa coincidencia entre la aprobación acelerada del Plan General y la desaparición de dos informes técnicos elaborados por la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), uno en la Comunidad Autónoma y otro en el Ayuntamiento. Se trata del informe sobre suelos contaminados solicitado por el Gobierno regional y del informe de inundabilidad encargado por el Consistorio. Ambos documentos eran relevantes para el planeamiento urbanístico y, sin embargo, no figuran en los expedientes correspondientes.
Pero el edil de Infraestructuras, Diego Ortega, ha querido aclarar que los informes de inundabilidad encargados a la UPCT están finalizados, aunque siguen sin tener efectos administrativos. Así lo aseguró en el Pleno tras la pregunta formulada por el portavoz de MC Cartagena, Jesús Giménez Gallo, quien pidió explicaciones sobre el análisis previsto en el convenio firmado en 2021.
Según detalló el concejal, el acuerdo suscrito en octubre de 2021 fue ampliado en octubre de 2023 y los trabajos se remitieron en abril de 2025 a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para su validación e integración, si procede, en el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables.
El edil subrayó que, hasta que la CHS no los valide oficialmente, los estudios carecen de validez jurídica. Son, dijo, informes complementarios no vinculantes, que no condicionan la tramitación del Plan General mientras no cuenten con el visto bueno del organismo estatal competente.
La cuestión, sin embargo, va más allá del estado técnico del documento. MC Cartagena insiste en esa “coincidencia” entre la tramitación del Plan y la ausencia formal en los expedientes de los dos informes de la UPCT. Según denunció Giménez Gallo, se trata de estudios pagados con dinero público y elaborados por una universidad pública, cuyas conclusiones podrían tener incidencia directa en el planeamiento. “No estamos hablando de documentos menores”, advirtió.
Mientras el Gobierno sostiene que los informes no tienen efectos hasta su validación por la CHS y no condicionan el Plan, la oposición pone el foco en su ausencia documental y en el momento en que se produce. Un nuevo frente técnico en un debate urbanístico que, lejos de cerrarse, suma otra arista más.