El Ayuntamiento de Cartagena asumirá este verano la gestión de las piscinas y pistas deportivas de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla para evitar su cierre. La Junta de Gobierno aprobará este jueves la cesión por mutación demanial de las instalaciones, lo que permitirá al Consistorio hacerse cargo de su apertura y mantenimiento “a mediados de junio”, según ha anunciado la alcaldesa, Noelia Arroyo.
La medida afecta a las piscinas y a las pistas de tenis y pádel ubicadas en el Parque Rafael de la Cerda, unas instalaciones históricas para varias generaciones de cartageneros que estaban en riesgo de desaparecer si no se alcanzaba un acuerdo entre ambas administraciones.
Arroyo ha explicado que el Ayuntamiento gestionará el servicio “con recursos propios” de la Concejalía de Deportes y con apoyo de otros departamentos municipales, siguiendo un modelo similar al que ya se utilizó con las piscinas de la Casa de la Juventud.
La alcaldesa ha subrayado que la Mancomunidad “ha cumplido su palabra” ejecutando las actuaciones necesarias “a coste cero para el Ayuntamiento”, de manera que el Consistorio solo tendrá que asumir la gestión y la prestación del servicio.
A falta de conocer el precio de las entradas
El acceso, eso sí, no será gratuito. El Gobierno local trabaja ya en la creación de una nueva tasa municipal para cubrir los costes de funcionamiento durante la temporada estival. “No puede ser gratis porque tenemos que pagar monitores y prestar un servicio de atención permanente durante todo el verano”, ha señalado Arroyo, quien ha asegurado que el objetivo es fijar “el menor precio posible”.
La intención del Ayuntamiento es que esta gestión directa sea provisional. Más adelante, el Consistorio prevé sacar a licitación una concesión para que el servicio pase a manos de una empresa, aunque reconoce que los plazos administrativos impedían llegar a tiempo para este verano.
“Lo importante es que estén abiertas”, ha insistido la alcaldesa, que ha defendido que la alternativa era el cierre definitivo de unas instalaciones “de toda la vida” utilizadas “durante décadas” por vecinos del municipio.