CARTAGENA. El 4 de agosto de 1906, el transatlántico italiano El Sirio, en el que viajaban cientos de inmigrantes con destino a Argentina, naufragó frente a la costa de Cabo de Palos. La compañía naviera y registros iniciales contabilizaron 242 fallecidos, pero la prensa local llegó a hablar de cerca de quinientos. Muchos de los que se salvaron les debieron la vida a Vicente Buigues, patrón del pailebote 'Joven Miguel', y a otros pescadores que salieron en pequeñas embarcaciones para socorrer a los náufragos. Ellos son los 'Héroes del Sirio' que protagonizan una propuesta artística y urbanística en la nueva bocana de Cabo de Palos, en el mirador que se ha levantado frente al Muro de la Sal, al que se acercan diariamente numerosos vecinos y visitantes para contemplar las vistas.
"El mirador está teniendo mucho éxito, pero le falta algo...", señala el abogado urbanista Carlos San Vicente, quien cuando se enteró este año de la trágica historia del navío italiano, así como de la actitud heroica del condecorado Vicente Buigues y demás pescadores, tuvo claro que no podía haber mejor homenaje a estos hombres de mar y a la identidad de Cabo de Palos que una escultura que les rindiera homenaje.
Este abogado cartagenero con despacho en Murcia y Alicante -que veranea en La Manga del Mar Menor y visita con frecuencia el pueblo de pescadores-, ha elaborado un vídeo en el que presenta su propuesta (realizada con IA) para un espacio tan emblemático. En ella, se puede ver la recreación de la escultura -que de prosperar la propuesta se encargaría a un artista-, en la que se representa a dos pescadores tendiendo la mano desde una barca. "He dedicado mucho tiempo a pensar y elaborar esta propuesta, que me parece refleja muy bien una historia única y singular como es el naufragio de El Sirio".
Asimismo, Carlos San Vicente explica que "el vídeo recupera este episodio de la historia marítima de Cartagena y plantea una propuesta conceptual: dedicarles un conjunto escultórico en la nueva bocana de Cabo de Palos, frente al mismo mar en el que tuvo lugar el rescate". Añade que "la iniciativa pretende convertir un episodio poco conocido en una propuesta visual vinculada con el patrimonio, la identidad local y la recuperación de la memoria colectiva. Se plantea como una aportación ciudadana abierta al debate y al enriquecimiento mediante nuevas aportaciones históricas".
De hecho, el autor de esta idea ya le ha mandado la propuesta a diferentes cargos políticos del Ayuntamiento, así como a asociaciones y grupos de vecinos y empresarios de Cabo de Palos.
La historia
Conocido trágicamente como ‘El Titanic del Mediterráneo’ (aunque naufragó seis años antes que el famoso buque británico), el hundimiento del ‘Sirio’ frente a las costas de Cabo de Palos en 1906 es uno de los episodios más tristes pero también más heroicos de la historia marítima española. El buque, que cubría la ruta entre Génova y Buenos Aires, transportaba pasaje oficial y a cientos de emigrantes que, de forma clandestina, buscaban una vida mejor en el Nuevo Mundo.
Su fatídico choque contra los bajos de las Islas Hormigas numerosas víctimas mortales, tantas que los vecinos dejaron de comer pescado durante un largo tiempo. Pero de aquella oscuridad emergió la luz de la solidaridad: los pescadores locales se lanzaron al mar en sus pequeñas embarcaciones, arriesgando sus vidas para salvar a cientos de pasajeros, tal y como se destacó en el homenaje que tuvo lugar este mes de agosto en Cabo de Palos, donde se afirmó que "aquella gesta se convirtió en el mayor salvamento civil documentado en la historia de la navegación en España".
En contraposición a la falta de serenidad del capitán, que se apresuró a salvarse él mismo en vez de dirigir las maniobras de salvamento, se encuentra la figura de Vicente Buigues, quien recibió tres condecoraciones oficiales por su heroica actuación. Además, el Rey Alfonso XIII rindió un homenaje personal a Buigues y lo recibió en audiencia oficial en el Palacio Real de Madrid. Cuentan que aquella fue la única vez que el curtido pescador de origen humilde vistió traje. Este encuentro dio inicio a una cercana relación de amistad entre ambos que perduró con los años. De hecho, relatan que años más tarde, estando Buigues en el puerto de Valencia con su ropa de marinero, coincidió con una visita del Rey, que cuando lo reconoció rompió el protocolo y se acercó a darle un abrazo.
Como curiosidad, una de las fallecidas en el Sirio fue la cantante Lola Millanes, quien actuó en numerosos teatros de España y viajó con frecuencia a Buenos Aires para formar parte de importantes compañías de zarzuela. Las crónicas de la época no solo elogiaban su talento vocal, sino también su presencia escénica y simpatía.