Sebastián Ramallo, el arqueólogo que descubrió, dató y excavó el Teatro Romano de Cartagena, dará nombre al parque que corona el monumento, la zona verde diseñada por Rafael Moneo conocida hasta ahora como “parque cornisa”. La noticia ha sido anunciada este lunes 13 de abril por la alcaldesa, Noelia Arroyo, antes de la reunión del patronato de la Fundación Teatro Romano, a la que el catedrático de Arqueología de la UMU se ha incorporado como vocal del patronato en representación de la Fundación Cajamurcia.
Arroyo ha explicado que este homenaje es un reconocimiento a una autoridad de prestigio internacional en arte romano y el gran especialista en Carthago Nova. Durante su intervención, la alcaldesa destacó que la incorporación de Ramallo es una suerte para la Fundación: “Se incorpora ahora quien lo descubrió, quien lo dató y quien ha formado parte de las excavaciones. Tenerlo cerca, cuando es el mayor experto de prestigio internacional en el arte romano y en el origen de Carthago Nova, nos ayudará a tomar las mejores decisiones en el patronato. Queremos que su nombre permanezca vinculado al Teatro Romano a lo largo de los años y qué mejor espacio que el Parque Cornisa, que recuperó Rafael Moneo, para llevar su nombre”.
En este sentido, Arroyo ha detallado que el Teatro Romano sigue consolidándose como el principal activo patrimonial de la Región. “En estos primeros tres meses de 2026 ya llevamos 50.000 visitas. Sigue creciendo como atractivo turístico y sigue dándonos gratas sorpresas en cuanto a investigación y conocimiento”, señaló la regidora, quien también aprovechó para agradecer la labor de Cristóbal Belda, a quien Ramallo sustituye, por su "magnífico trabajo de investigación y divulgación".
Sobre la excavación del pórtico tras la escena, los trabajos avanzan con la complejidad de documentar todos los niveles históricos. Los arqueólogos recorren la historia hacia atrás, habiendo documentado ya una gran fosa de época islámica y niveles de época califal y bizantina. Los trabajos en los sectores central y oriental, financiados con 2,2 millones de euros de fondos europeos, han permitido ultimar la recuperación de la basílica oriental y avanzar en la conexión con las pasarelas del edificio Tragaluz, que permitirán una visión elevada de la excavación.
Por su parte, Carlos Egea, presidente de la Fundación Cajamurcia, recordaba el momento histórico del hallazgo: “El día que se decidió empezar el Teatro Romano, Sebastián me llamó; vinimos y tras dos horas y media me dijo: 'aquí hay un teatro'. Allí había 250 viviendas y nada estaba documentado, pero él vio las piezas, los capiteles, y supo lo que había. Fuiste la persona que dijo 'aquí hay un teatro' cuando nadie lo sabía, por eso celebro que te incorpores al patronato y que este parque lleve tu nombre”.
Finalmente, Sebastián Ramallo ha mostrado su sorpresa y agradecimiento por la distinción, “no tenía ni la más absoluta idea, es un honor”, ha afirmado el investigador que ha recordado la importancia del monumento; “El teatro ha sido un ejemplo modélico de diálogo entre arquitectura y arqueología. Seguiré defendiendo y proyectando Cartagena donde se me llame”. Respecto a los hallazgos actuales en el pórtico, Ramallo destacó la aparición de restos de decoración arquitectónica, un "precioso friso de armas" y numerosa información sobre la vida cotidiana y la dieta de los cartageneros desde el siglo VII al XVIII gracias a los pozos ciegos hallados.