La política municipal de Cartagena vuelve a sacudirse con una salida inesperada que amenaza el equilibrio del gobierno local. Beatriz Sánchez del Álamo, hasta ahora concejala de Vox en el Ayuntamiento de Cartagena, ha anunciado su decisión de abandonar el partido, abriendo un escenario de incertidumbre sobre la estabilidad del pacto entre Vox y el Partido Popular.
La edil ha comunicado su marcha a través de un mensaje directo y sin matices en redes sociales:
“Hoy he decidido dejar de ser afiliada de Vox.
La deriva del partido es absoluta y el trato que se le ha dado a los miembros es indigno.
Han dinamitado sus propios principios.
La cúpula ha convertido el partido en un auténtico despropósito.
Hasta aquí. No todo vale.”
La ya exmilitante de Vox lanza así una crítica demoledora a la dirección nacional del partido, denunciando una “deriva absoluta” y la pérdida de los principios fundacionales, en un mensaje que evidencia una ruptura profunda y difícilmente reversible.
Hoy he decidido dejar de ser afiliada de @vox_es.
— Beatriz Sanchez Del Alamo (@beasalamovox) April 1, 2026
La deriva del partido es absoluta y el trato que se le ha dado a los miembros es indigno.
Han dinamitado sus propios principios.
La cúpula ha convertido el partido en un auténtico despropósito.
Hasta aquí. No todo vale.
Impacto en el Ayuntamiento de Cartagena
La salida de Sánchez del Álamo no es un movimiento menor. Su acta como concejala pasa ahora a una situación clave: si mantiene su escaño como no adscrita, el actual equilibrio de fuerzas en el Ayuntamiento de Cartagena podría alterarse de forma significativa.
El gobierno municipal, sostenido por el acuerdo entre Partido Popular y Vox, queda ahora en una posición delicada. La incógnita principal es clara:
¿seguirá apoyando la exconcejal las decisiones del Ejecutivo local o marcará una línea propia? ¿Pactará con PSOE, MC y Sí Cartagena para desbancar al actual gobierno municipal?
Un síntoma de crisis interna
La decisión también refleja tensiones internas dentro de Vox que ya se han manifestado en otros territorios. La crítica a la “cúpula” y al trato a los afiliados apunta directamente a la dirección nacional del partido, liderada por Santiago Abascal.
No es solo una baja: es un mensaje político con consecuencias. La dimisión pone sobre la mesa el desgaste interno de Vox y su impacto en gobiernos locales, especialmente en plazas donde su apoyo resulta decisivo. Diego Salinas fue el primero que marcó el paso semanas atrás y ahora ha sido Sánchez del Álamo, quien dinamita la gobernabilidad en Cartagena
Gobernabilidad en el aire
A corto plazo, todas las miradas están puestas en cómo afectará este movimiento a la gobernabilidad de Cartagena. El Ejecutivo municipal podría verse obligado a reconfigurar apoyos o negociar nuevas mayorías, en un contexto donde cada voto cuenta.
La salida de Beatriz Sánchez del Álamo deja una certeza y varias incógnitas:
la primera, que la crisis interna de Vox ya tiene consecuencias directas en Cartagena;
la segunda, que el futuro del gobierno local entra ahora en una fase de incertidumbre política real.