MADRID (Efe). Las invenciones para hacer más fácil, atractivo y seguro el sector agroalimentario no paran en España, a un ritmo medio de una concesión de patente por semana y con tecnologías que ponen el foco en asuntos tan variados como descontaminar frutas, luchar contra las plagas, trashumar colmenas o elaborar mantequillas.
Uno de los inventos agrícolas que llama la atención en lo que va de año pertenece a la Universidad de Almería y se trata de un dispositivo para el almacenamiento y transporte de colmenas para la trashumancia apícola a través de una técnica novedosa que minimiza el riesgo de desplazamiento de la carga durante el transporte.
A través de dos estructuras de soporte (una inferior y otra superior) al vehículo y otros medios de enganche y agarre se resuelven los problemas de anteriores invenciones referentes a la inestabilidad de las colmenas y los posibles daños que podían sufrir en el transporte, según el dossier consultado por Efeagro.
También se le ha concedido una patente a la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) sobre una composición en polvo para la descontaminación microbiana superficial de frutas y hortalizas frescas.
Se trata de una combinación de aceites esenciales y alfa-ciclodextrinas con una "intensa e inmediata" acción de descontaminación microbiana que presenta un efecto sostenido en el tiempo, lo que permite una mejor conservación de frutas y hortalizas frescas almacenadas en cámara frigorífica.
Análisis de aceite y envejecimiento de vino en un pozo
La Universidad Pública de Navarra, por su parte, ha conseguido el visto bueno para utilizar un método que detecta si una muestra de Aceite de Oliva Virgen (AOV) o de la categoría Extra (AOVE) está adulterada.
Se determina si la muestra está o no adulterada en base a la evaluación de los espectros obtenidos mediante análisis con luz ultravioleta, un método más rápido que los tradicionales análisis químicos o por cromatografía que requieren varias horas para conseguir resultados, según recoge la base de datos de invenciones de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
Otra de las patentes concedidas pertenece al inventor Francisco Antonio Ramos que ha desarrollado un método, hasta ahora desconocido, de envejecimiento de vino o licor en columnas de agua dulce sumergiéndolo en recipientes de entre 25 y 1.000 litros en un pozo de hasta seis metros de profundidad y durante al menos un mes y máximo un año.
Es una forma "innovadora, más eficientes y efectiva" de envejecer caldos y se consigue gracias a que la columna de agua en el pozo ejerce una presión de 1-1,5 atmósferas, manteniéndose la oscuridad propia del pozo y las corrientes de la capa freática.
Lucha contra plagas
La Universidad de Jaén es titular de una invención que lucha contra la bacteria xylella fastidiosa, una de las principales amenazas para cientos de especies vegetales como cítricos, vid u olivo.
El invento patentado consiste precisamente en el uso de otra bacteria -en este caso una cepa de Bacillus mycoides- con actividad antimicrobiana frente a xylella y conseguir su control tanto en planta como en los insectos vectores.
Se perfila así como una estrategia efectiva que busca además la reducción del uso de plaguicidas químicos en favor de bioplaguicidas.
Precisamente en el control de plagas se centra también otro invento de la Universitat Politécnica de València y la compañía Ecología y Protección Agrícola para hacer frente al cotonet, un insecto que ataca especialmente a frutales como cítricos.
En concreto, han desarrollado un compuesto y dispositivo atrayente -preferentemente como feromona sexual- para capturar el insecto con la ventaja de que es un compuesto natural de baja toxicidad que puede obtenerse de forma natural.
Nueva mantequilla de trufa
A nivel alimentario, la inventiva tampoco cesa y, por ejemplo, en abril pasado se concedió la patente a la inventora Lucía López para la elaboración de una mantequilla de trufas mediante un proceso de altas presiones hidrostáticas.
Ese proceso consigue una mantequilla de trufa en la que no es necesaria la aplicación de calor a los productos para su esterilización, evitando así la pérdida de características tanto físicas como organolépticas y siendo la propia trufa fresca la que aporte su propio aroma al alimento.
Son sólo siete ejemplos pero esa capacidad de innovación no cesa y desde enero se ha aprobado también, por ejemplo, un bebedero automático para animales, una composición fitosanitaria para el control biológico de enfermedades fúngicas en plantas o una máquina arrancadora-cortadora de ajos.