MURCIA. “No dejéis nunca de perseguir vuestros sueños”, le dijo al público murciano un Bryan Adams emocionado al recordar cómo sus padres le apoyaron cuando de joven lo único que quería era tocar el piano. En inglés y en ocasiones en un español bastante logrado -que sorprendió a las más de siete mil personas que abarrotaron este martes el Palacio de los Deportes de Murcia-, este histórico del rock demostró que sigue brillando con luz propia después de cuarenta años sobre los escenarios.
El rockero hizo una petición a los asistentes: “shine a light”, título de la canción que da nombre a su último disco y que compuso como un tributo a sus padres. Y el público no se hizo de rogar y, móvil en mano, inundó de rítmicas luciérnagas el recinto. Esta escena podría resumir este primer concierto que el músico canadiense ha ofrecido en la ciudad de Murcia, el segundo en la Región después de que hace 22 años visitase San Javier: Adams deslumbró e hizo brillar a un público entregado y que se sintió protagonista.
Bryan Adams no necesita de grandes parafernalias, porque se las sabe todas encima del escenario para ofrecer un directo rotundo, efectista y que involucre al público. Salió acompañado sólo por cuatro músicos -eso sí, musicazos- para empezar su actuación con Somebody en un escenario limpio, elegante como el mismo rockero, con el único aderezo de un juego de luces de neón y una gran pantalla de fondo, que lo mismo ofrecía las letras de las canciones, vídeos y detalles de los músicos que primeros planos del público bailando. “Tenemos dos cámaras para grabar vuestros momentos”, dijo el rockero en un español bastante correcto, del que hizo gala en distintas ocasiones. Y, como era de esperar, cuando más de uno se vio en la gran pantalla, se vino arriba y lo dio todo.