entrevista

Manuel Torres, un empresario que a sus 81 años quiere "acabar con las botas puestas"

15/11/2019 - 

TORRES DE ELORZ (NAVARRA). El empresario murciano afincado en Navarra Manuel Torres, que el 19 de noviembre recibirá la Medalla de Oro de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) en un acto presidido por el rey Felipe VI, es un emprendedor infatigable que, a sus 81 años, quiere "acabar con las botas puestas".


Manuel Torres (Murcia, 1938), fundador y presidente del grupo industrial MTorres, ha afirmado en una entrevista con Efe que espera llegar a los cien años trabajando en su empresa, ya que, "espiritualmente", se siente como una persona de cuarenta años.

Los datos del grupo industrial hablan por sí solos: en este momento, MTorres está presente en 70 países y tiene una plantilla de más de 700 trabajadores. La corporación centra su trabajo en la innovación y el desarrollo para sectores como el aeronáutico, el de las energías renovables o la industria papelera.

Torres, que se califica como un "huertano", o nacido en la huerta de Murcia, ha recordado los tiempos en los que trabajaba en el mantenimiento en una empresa de envases de hojalata y a su jefe, un joven ingeniero navarro, le pedía que le diese a él "los problemas", porque ésa "es la mejor manera de aprender, trabajas mucho, te dejas la piel, pero es la mejor manera de aprender rápidamente".

Cuando su jefe fue contratado como director de la planta de Papelera Navarra, no quiso prescindir de Torres y ambos se trasladaron a la Comunidad Foral, hasta que en 1975 el murciano creó su propia empresa, MTorres Diseños Industriales, en la localidad navarra de Torres de Elorz

Tras más de cuarenta años de trabajo en el mundo del automatismo de procesos industriales, en los que MTorres siempre ha estado en vanguardia, el presidente del grupo está especialmente preocupado por el cambio climático.

"Estoy recogiendo conocimientos (de la industria) del papel, de la eólica y de la aeronáutica y me estoy dedicando 100% a la lucha contra el cambio climático", ha subrayado Torres, quien ha asegurado que esta emergencia mundial puede tener incluso una función "redentora", ya que "esto traerá paz, traerá entendimiento, traerá cooperación, traerá solidaridad, porque tenemos un adversario común".

También hay que tener en cuenta, ha dicho, "las grandes oportunidades de negocio que trae el cambio climático", ya que "las alternativas que hay para luchar contra el cambio climático son de mucho más valor añadido que quemar el petróleo".

El empresario también se ha mostrado preocupado por "el desequilibrio que se está produciendo en el mundo por la guerra comercial". El presidente Donald Trump, ha resaltado, "ha desatado una lucha estúpida" y actúa "como si estuviera mentalmente en la época del oeste", una postura que "está haciendo mucho daño a Estados Unidos, porque toma decisiones a corto plazo".

"Diciendo verdades a veces no atraes votos y diciendo chorradas populistas se atraen votos", ha señalado.

Torres está orgulloso de un grupo industrial que gasta aproximadamente un 15% de sus recursos en I+D. "Yo no soy un empresario que ha emprendido un negocio para hacer fortuna. Para mí el dinero es un medio, no un fin", ha indicado Torres, quien ha aseverado que, a sus 81 años, trabaja "a diez años vista, porque el futuro se tiene que anticipar".

El empresario ha reconocido que también tiene "algunos enemigos", pero "los enemigos también son necesarios, te engrandecen, yo les estoy agradecido. A veces, ciertos malvados cumplen una función positiva en la vida, porque ayudan a otra persona a superarse".

En ese sentido, ha declarado que los años de los asesinatos y la extorsión de ETA no le amedrentaron, sino que, al contrario, "me engrandecieron, a mí ETA no me quitó ni un minuto de sueño". Fueron años en los que Torres salía a la calle siempre con pistola y llegó a construirse una galería de tiro clandestina, pensando que, "si vienen, yo voy a ser mejor que ellos".

Por ello, no se le pasó por la imaginación irse de Navarra: "Nunca, eso es la cobardía y la miseria".

Torres superó las décadas del terrorismo de ETA y ha superado una leucemia. Después de tantos años de afrontar dificultades, ha comentado, cuando llega la enfermedad, "estás perfectamente preparado para hacerle frente".

El relevo generacional está garantizado en MTorres porque sus dos hijos, Enrique y Yolanda, trabajan en la empresa y "tienen las ideas muy claras de por dónde hay que ir", aunque esto no significa que esté pensando en jubilarse. De hecho, ha apuntado, "me gustaría batir el récord de España de estar más años cotizando y nunca cobrar ni un euro de pensión".

"Yo quiero acabar con las botas puestas", ha manifestado el empresario, quien ha aseverado que su "lucidez y capacidad creativa" incluso van en aumento y todavía no ha llegado a su "techo".

Torres ha mostrado su satisfacción por el premio que le han concedido sus compañeros de la patronal navarra: "Si por hacer lo que me gusta, la sociedad lo reconoce y me ensalza, bienvenido sea. No es mi objetivo buscarlo, pero mi actividad es mi pasión y resulta que mi pasión es buena para la sociedad".

"Hago lo que me gusta, me divierto y la sociedad me lo reconoce, pues muchas gracias a todos", ha concluido.