UNA REGIÓN EN MARCHA / OPINIÓN

Los agricultores protestan

3/02/2024 - 

MURCIA. El sector primario europeo ha explotado cansado de ser ignorado y abandonado por las autoridades nacionales y europeas frente a la competencia desleal de terceros países. Los agricultores exigen soluciones estructurales que permitan mantener su actividad y recuperar la dignidad del mundo rural.

La carrera de la UE hacia una transición ecológica acelerada, la demagogia medioambientalista que castiga la actividad agropecuaria, la distancia de quienes deciden en lujosos despachos sobre el duro trabajo de agricultores, ganaderos o pescadores, los acuerdos comerciales con terceros países y una reglamentación restrictiva están provocando el abandono del campo y la pérdida de productividad europea.

Los agricultores de buena parte de Europa se han levantado contra las políticas agrarias nacionales y europeas que maltratan a un sector esencial para el suministro de alimentos. Miles de tractores inundan las principales ciudades europeas reclamando la modificación de las normativas europeas y una mejora de sus condiciones de vida.

El encarecimiento de los costes energéticos y materias primas, las limitaciones en el uso de fitosanitarios y fertilizantes y la reducción de las tierras cultivables hacen imposible la rentabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas, expulsando a los más jóvenes del ámbito rural.

Se ha llegado a cuantificar que la mala ejecución de la iniciativa estrella de Bruselas "de la granja a la mesa" puede llegar a provocar pérdidas de hasta el 15% de la producción europea, lo que provocará nuevas subidas de los precios de los alimentos.

"lA DEMONIZACIÓN DEL SECTOR PRIMARIO Y EL ACOSO DE LOS AMBIENTALISTAS RADICALES PROPICIAN QUE LOS PRODUCTORES MALVENDAN SU TIERRA"

En nuestro país el sector agrario viene pidiendo desde hace años el apoyo de las autoridades para que se atiendan las necesidades del mundo rural. Se han realizado numerosas movilizaciones para solicitar la protección de los regadíos y las granjas, un mayor control de fronteras para alimentos importados, asegurar los servicios públicos en el ámbito rural y una renta digna para quienes viven del campo sin encontrar una respuesta adecuada de las administraciones.

La demonización del sector primario y el acoso de los ambientalistas radicales están propiciando que los productores malvendan su tierra a quienes siembran los campos de placas solares contando, además, con estímulos públicos que se niegan a los agricultores. Se incentiva la producción de energía, mientras se limita la agricultura.

Por si la situación actual no fuera lo suficientemente lesiva para el maltratado sector, el Ministerio de Economía, en un estudio recientemente publicado, vuelve a estigmatizarlo al responsabilizarlo, injustificadamente, de la grave inflación que sufrimos.

La agricultura española se ha unido a la marea verde europea que reclama recuperar la dignidad de la actividad agropecuaria, un trato justo a los agricultores y la modificación de las políticas 2030 que limitan una actividad tan esencial y estratégica como es la agrícola.

"De seguir así, países exportadores como España pasarían a depender del exterior para alimentarse"

Es un disparate impulsar y fomentar los cultivos masivos en Marruecos, Egipto o Turquía; mientras que se impide hacer lo mismo en nuestro país, propiciando una competencia desleal que lleva a la ruina a miles de familias. De seguir con estas políticas, países exportadores como España pasarían a depender del exterior para poder alimentarse.

Las elecciones europeas de 2024 son una oportunidad para que las reivindicaciones de los agricultores lleguen a Bruselas con el propósito de garantizar precios estables y accesibles de los productos frescos de nuestros campos, la dignificación de la vida rural, la soberanía alimentaria, la conservación del medioambiente y la contención del abandono rural.

Con una agricultura fuerte y protegida se fortalece Europa. Hace falta un nuevo ideal que se apoye en un potente sector primario para recuperar una Europa vertebrada, cohesionada y más independiente, en la que la ciudad y el campo caminen juntos para ganar el futuro.

Miguel Ángel Cámara

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