El polígono industrial Cabezo Beaza resiste y mantiene sus más de 6.000 empleos y 600 empresas

22/08/2020 - 

CARTAGENA. El polígono industrial Cabezo Beaza de Cartagena, que aglutina a 600 empresas del sector industrial y el comercio y 6.000 trabajadores, resiste con cierta firmeza el receso económico derivado de la crisis de la covid-19, que ha causado la caída histórica del PIB nacional en un 18,5%.

Paco Bernal, presidente de la Asociación de Empresarios del polígono Cabezo Beaza, manifiesta que el número de empresas "es estable, porque el volumen de las empresas no es el mismo. Ha habido alguna baja, pero las empresas del polígono están consolidadas desde hace mucho tiempo y se han podido mantener".

Sin embargo, un problema 'crónico', aunque no tan grave, es la falta de espacio. Existe una gran demanda de alquiler, "y en cuanto se queda alguna nave libre, hay muchos empresarios solicitándola", dice Bernal. "Ahora hay algo más de oferta, pero no tenemos grandes problemas en ese sentido".

El polígono Cabezo Beaza no ha salido tan perjudicado en cuanto a pérdidas económicas, porque se trata de un espacio que cuenta tanto con la vertiente comercial que mira al Mediterráneo como con la vertiente industrial. "A pesar del estado de alarma, la mayoría de empresas no han parado su producción, aunque sí es cierto que ha bajado mucho el trabajo y la demanda", detalla Bernal.

Echando la vista atrás, las empresas fuertes de hoy se han ido consolidando a lo largo del tiempo. Se produce una rotación del alquiler de naves, por lo que se van formando pequeñas nuevas empresas, pero el grueso del polígono lo siguen conformando grandes empresas y grupos que actúan en todo el territorio nacional, como el grupo Upper, que tiene una importante nave de logística y distribución, o Pinturas Briz, que fabrica en el polígono.

El cliente puede encontrar variedad de productos y servicios en el polígono Cabezo Beaza, que ha sabido aprovechar la localización y la afluencia de gente del centro comercial Espacio Mediterráneo para incentivar y acercar al cliente al detal a comprar en grandes naves; un proceso de adaptación al nuevo mercado que no deja indiferente a ninguna de las empresas del polígono.

La renovación pasa por que las empresas que mantenían su venta al sector profesional abran fronteras al público en general, con exposiciones, venta al cliente final o acercamiento al cliente al detal, de modo que aumenten sus beneficios, pero, lo más importante, que creen un nuevo nicho de clientes en el mercado y garanticen la expansión de su marca.

Un miedo presente entre los empresarios de Cabezo Beaza viene tras las fugas de inmigrantes en cuarentena producidas recientemente. El sitio en el que han sido puestos en cuarentena estos inmigrantes "era un sitio que no reúne las condiciones necesarias de seguridad. Las fugas conllevan un riesgo importante para las empresas del polígono, para los empleados y para los clientes. Crea una imagen mala, de inseguridad y miedo que no ayuda", ha concluido Bernal.

La empresa industrial aglutina la producción destinada al mantenimiento y a la industria auxiliar. Por lo que respecta al ámbito comercial, el polígono concentra un gran número de comercializadores y distribuidores, representando una variedad de sectores tal que aúna a más de 600 empresas y da empleo a 6.000 personas aproximadamente.

Paco Bernal explica que la Asociación de Empresarios del polígono Cabezo Beaza "es una entidad de conservación: nos hacemos cargo de la seguridad 24 horas, el mantenimiento de los jardines y la limpieza del polígono. El resto de servicios están a cargo del ayuntamiento de Cartagena". A la cuota de los empresarios se le suma una compensación económica otorgada por el consistorio para sufragar los gastos derivados de los servicios de mantenimiento y vigilancia.


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