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con base en cartagena

El buque Audaz, al abordaje de la piratería contra los pesqueros y petroleros españoles en las costas africanas

22/02/2020 - 

CARTAGENA. Los abordajes, ataques, piratería, secuestro y delincuencia martítima han crecido de forma exponencial en la costa occidental de África, más concretamente en aguas del Golfo de Guinea. España suele tener en esta época del año hasta cuarenta pesqueros al día en estas aguas, aunque hay caladeros en los que se han contabilizado hasta cien embarcaciones españolas en una sola jornada. 

Este ámbito de actuación geográfica no ha estado sometido a control años atrás, lo que ha producido un importante incremento en los asaltos, tanto a barcos de pescadores como a petroleros, por lo que los piratas han recrudecido sus acciones y cada vez son incluso más violentas. Si bien no es tan localizada ni organizada como en el cuerno de África, sí es igual de agresiva y efectiva en sus acciones.

Es por eso por lo que se puso en marcha la Seguridad Marítima, de la que forma parte el Buque de Acción Marítima (BAM) Audaz, con base en el Arsenal de Cartagena. Hay seis tipos de operaciones definidas en la Seguridad Marítima, entre ellas vigilancia marítima, lucha contra la piratería, tráfico ilícito o lucha contra el terrorismo. Es ahí donde el Audaz entra en escena.

A partir del próximo 1 de marzo, el barco, cuyo comandante es el Capitán de Corbeta Santiago Santamaría, cobrará protagonismo durante cinco meses en la zona, con el reto de interactuar con los países ribereños de la zona, con ejercicios de adiestramiento, además de ejercicios internacionales con Estados Unidos, Portugal o Francia relacionados con piratería, tráfico ilícito, control de pesca y protección del tráfico marítimo.

Pero antes de partir a tierra africanas, la Armada invitó a un pequeño grupo de representantes políticos, empresarios y medios de comunicación para presenciar unas maniobras de entrenamiento -aprovisionamiento durante la navegación y hombre al agua- y que además pudiéramos contemplar cómo es el día a día de una dotación que espera la misión con esa mezcla de impaciencia, deseo y una cierta dosis de nerviosismo.

Así pudimos ver algunos detalles del barco como un puente en el que solo tres personas de la dotación son capaces de llevar el barco a su destino, efectuar todas las maniobras de entrada o salida a puerto y los ejercicios precisos en cada momento gracias a un control absoluto de la tecnología. Justo detrás de este puente se encuentra lo que ellos denominan el 'cerebro' del Furor, o CIC una sala donde se monitoriza lo que sucede en el barco; aquí se coordina y supervisa cada uno de los movimientos que este buque realiza.

Pero, además, dos miembros de la dotación nos acompañaron para explicarnos al detalle otras partes del barco como la sala de control de máquinas. Allí está el suboficial David Cegarra, que supervisa de forma minuciosa qué sucede en la sala de máquinas sin ni tan siquiera tener que estar allí presente. La tecnología analiza de forma preventiva lo que pasa y evita, de esta manera, riesgos mayores. Sistemas de vida, maquinaria, electricidad y gestión de residuos, todo automatizado. Es más, el Furor es capaz de reciclar el 80% de sus residuos durante la navegación.

Una enfermería muy completa con cuatro camas e hilo directo con el hospital Gómez Ulla en Madrid para cualquier tipo de incidente grave, y estancias de ocio como el gimnasio, comedores, cocina o sala de reuniones fueron algunos de los lugares que los medios pudimos visitar para vivir de primera mano el día a día de una dotación corta pero eficientemente preparada.

Un barco moderno y bien equipado

Y es que el Audaz, con una dotación de 54 personas de las que cuatro son mujeres, es una de las embarcaciones más modernas y equipadas de la Armada para este tipo de actuaciones y así lo destaca su comandante, quien explicaba que es "un gusto tener un barco tan moderno como el que tenemos, no ya solo por la tecnología que usamos, sino por la gente tan preparada con la que contamos. El barco puede ser estupendo, pero si la gente no está motivada y preparada para trabajar, las cosas no funcionan".

Explicaba que en los últimos tres años el 60% de las actividades ilícitas de robo y piratería se están dando en esta zona del Golfo de Guinea.  

EN LOS ÚLTIMOS TRES AÑOS EL 60% DE LAS ACTIVIDADES ILÍCITAS DE ROBO Y PIRATERÍA SE ESTÁN DANDO EN ESTA ZONA DEL GOLFO DE GUINEA 

Añadía Santamaría que no temen a nada, porque tienen claro a lo que van: "Nuestros procedimientos son los mismos que tenemos aquí. No nos preocupa nada, vamos a intentar apoyar a nuestra flota pesquera, para que se sientan a salvo y libre de amenazas ya las empresas energéticas españolas que transportan material hacia España. Aunque esté alejada de nuestro país , no deja de ser una zona pesquera española. A los países ribereños les ofreceremos el conocimiento para que mejoren su adiestramiento". 

Es una dotación pequeña pero que tiene claro lo que hay que hacer. "Aquí todo el mundo importa y cada uno tiene su cometido bien aprendido. El que viene a este barco sabe que tiene muchas cosas buenas, pero que hay que trabajar".

Se encuentran en la parte final de la preparación, embarcando víveres, pero meses atrás hubo un trabajo largo para que la dotación estuviera lista para emprender una misión internacional de este calado. 

Almirante de Acción Marítima: "Para este tipo de misiones, son las unidades idóneas"

Por su parte, el Almirante de Acción Marítima, el vicealmirante Juan Sobrino Pérez-Crespo, explicó las maniobras de adiestramiento que durante la jornada de este viernes se llevaron en aguas de Cartagena, conjuntamente con el BAM Furor, y que son habituales antes de que se emprenda una misión internacional. Aprovisionamiento de pesos ligeros -hasta 135 kilogramos- e incluso de personas, algo muy habitual en la mar. También se practicó el ejercicio del hombre al agua -seis minutos y medio desde la detección del incidente hasta la recuperación en el barco-.

"Tenemos en el Audaz y el Furor dos buques modernos y eficientes y eficaces, por su escaso consumo y medida dotación. Para misiones de baja intensidad son las unidades idóneas", indicaba Sobrino, quien explicó que con la misión en el Golfo de Guinea "mantenemos una presencia en la zona de forma permanente para ayudar a nuestros intereses marítimos y formar a las Armadas de esos países ribereños y que sean capaces de combatir a los riesgos y amenazas que allí tienen".

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