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Uno de cada tres pacientes con problemas de aprendizaje puede tener un defecto visual

14/11/2020 - 

MURCIA. Al menos uno de cada tres pacientes con problemas de aprendizaje puede tener además un defecto visual, según ha informado Vithas en un comunicado.

Según la Sociedad Española de Oftalmología Pediátrica, los trastornos más habituales a nivel visual en los niños suelen ser miopía, estrabismo, hipermetropía y ojo vago. Los niños en muchas ocasiones son incapaces de reconocer los síntomas de una mala visión, por esta razón el papel de padres y educadores en la detección de algún signo de alarma y el diagnóstico precoz de estas alteraciones por parte del oftalmólogo resultan "clave" para tratarlas cuanto antes.

La unidad de oftalmología del Hospital Vithas Castellón recalca la importancia de concienciar al entorno familiar y escolar y sobre todo hace especial hincapié en la detección precoz de los problemas visuales para minimizar otros posibles problemas que puedan influir en el desarrollo del niño.

Tal como ha explicado, Elena Santolaria, optometrista de Vithas Castellón, "un diagnóstico precoz es imprescindible para solucionar los problemas visuales más frecuentes en los niños" y ha subrayado que "la mayor parte de la información que recibe un niño en edad escolar es a través de su visión, así pues, el sistema visual deberá estar preparado tanto para la lectoescritura en distancias cercanas como para tareas como ver bien la pizarra en distancias lejanas".

"Por ello es tan importante descartar problemas de visión del niño, tanto de lejos como de cerca, ya que ambas distancias estarán implicadas en el rendimiento escolar", ha indicado la profesional, que ha añadido que "los problemas visuales no son siempre el origen del fracaso escolar, aunque sí se ha visto que al menos 1 de cada 3 pacientes con problemas de aprendizaje puede tener además un defecto visual".

En España se estima que el al menos un 30 por ciento de los casos de fracaso escolar pueden estar relacionados con alteraciones de la visión no detectadas. "Por esta razón, -ha comentado la profesional-, una revisión anual, sobre todo al inicio del curso escolar, es lo adecuado para el cuidado de la visión".

Las alteraciones que pueden afectar al rendimiento escolar son la ambliopía/ojo vago, que se produce cuando uno de los dos ojos es suprimido total o parcialmente por el cerebro debido a que la información que emite difiere en tamaño, forma o dirección respecto del otro. Este ojo experimenta una pérdida de visión significativa, y otras veces se desvía apareciendo el estrabismo.

Otras aleteraciones son problemas acomodativos -dificultad para enfocar y desenfocar a diferentes distancias-, problemas de visión binocular -pequeñas desviaciones no manifiestas llamadas forias descompensadas, incluso estrabismos cuando la desviación es evidente-, y problemas de motilidad ocular -importantes para una correcta actitud de lectoescritura. Su alteración provoca que el niño se pierda al leer y con ello puede perder la comprensión lectora-.

Según la optometrista, "a edades tempranas -3-4 años- la ambliopía es la causa más común de problemas de visión en niños. La mayor parte de los casos se deben a defectos visuales no detectados y/o corregidos en la infancia, por este motivo es importante realizar un examen a los niños en edades tempranas".

Para la especialista, además de la necesidad de las revisiones, existen signos de alarma en los niños que pueden indicar que existe algún problema visual como "tener los ojos rojos después de leer, dolor de cabeza al final del día, ver borroso de lejos o de cerca, usar el dedo como marcador para leer, ver doble, tener los ojos cansados o somnolencia tras la lectura, cerrar o cubrirse algún ojo, perderse al leer o al escribir e incluso presentar dificultades en tareas deportivas".

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