Colección de la Fundación Caja Mediterráneo en el almudí

'Orígenes'... y sentido de una exposición

18/12/2019 - 

MURCIA. “El sentido del arte reside en poner en relación cosas”, indica Joan Bautista Peiró mientras observa el resultado del montaje de la exposición Orígenes en el Palacio Almudí de Murcia; con satisfacción, porque en el espacio todo tiene un sentido y cobra un significado. El comisario de arte acompaña a Murcia Plaza por el imaginario que ha trazado a través de las 52 obras de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación Caja Mediterráneo, piezas que podrían exhibirse en museos como el Reina Sofía o el Macba y que se exponen por primera vez en la Región de Murcia.

Las piezas de arte dialogan entre ellas sin competir y se distribuyen entre las imponentes columnas del interior palaciego creando atmósferas, jugando con las líneas visuales en diagonal, integrándose lo nuevo en lo antiguo y deparando guiños al espectador. Joan Peiró comenta los detalles -que en ningún caso son circunstanciales- de la magnífica exposición que “recorre los últimos cuarenta años del arte español, con nombres muy importantes y obras de primer nivel y representativas de cada uno de ellos". Orígenes se inaugura este miércoles a las 20.00 horas y los murcianos tendrán la oportunidad de poder visitarla hasta el 15 de marzo.

“El espacio es magnífico, impresionante. La altura, el sabor del edificio, el peso de la historia, las imponentes columnas,… todo esto acentúa el diálogo entre pasado y presente, entre el arte contemporáneo y lo antiguo”, asegura Peiró, quien señala que “se puede decir que se trata de la puesta de largo de la colección, ya que es la primera vez que los fondos de la Fundación Caja Mediterráneo se muestran en la Región. Se realizó una exposición anteriormente, prácticamente igual, en el Centro de Arte Contemporáneo de Alcoy, origen de la sede de la Caja de Ahorros de Alcoy, germen a su vez de la posterior Caja de Ahorros del Mediterráneo”.

Nada está dejado al azar en la distribución de las 52 obras de Orígenes, seleccionadas del total de 213 que conforman la colección. Al visitante lo recibe una rosa gigantesca de chapa galvanizada, obra de Susy Gómez Fuster titulada La espuma de los días, que “es como un regalo de bienvenida” y que encierra todo un discurso filosófico sobre la belleza y lo efímero de la misma. 

  

El resto de la muestra está dividida en cuatro bloques que hacen referencia a diferentes orígenes. El primer bloque histórico se centra precisamente en los comienzo de la colección, con obras que se remontan a los años setenta y ochenta, con artistas tan icónicos como los que formaron Equipo Crónica y Equipo Realidad, o Eduardo Arroyo. De hecho, la primera mirada del visitante se detendrá inevitablemente en una obra de Equipo Crónica que representa una caja de lápices de colores Alpino, otra imagen que evoca ese origen que es la infancia. Junto a ella una menina -del mismo grupo de artistas- que rinde homenaje al Guernica, con la paradoja que eso implica. Piezas de Joan Cardells, Rafael Armengol, Ángeles Marco, Soledad Sevilla, Mompó, José María Sicilia, Ferrán García Sevilla, José Manuel Broto… tienen mucho que decir en esta conversación.

El segundo bloque, para el que se ha creado una sala central de recogimiento, hace referencia a la búsqueda de la identidad, que puede rayar en ocasiones con la locura o la obsesión, con obras que representan autorretratos o ejercicios de introspección. Es el caso de la escultura de Juan Muñoz Staring at the sea IIIy, en la que dos hombres con las caras tapadas con máscaras de cartón se enfrentan a un espejo. Peiró recuerda una frase de Oscar Wilde: “Dale una máscara a un hombre y te dirá la verdad”. En esa zona de la exposición también se puede contemplar obras de Cabello&Carceller, Daniel Canogar, Esther Ferrer, Juan Hidalgo, Zush, Javier Pérez, Carmen Calvo y Pamen Pereira, entre otros.

Siguiendo el diálogo establecido entre las piezas de arte, se llega al tercer bloque centrado en el paisaje urbano, en el que arquitectura e interiores están presentes en obras de Victoria Civera, Isidro Blasco, Santiago Sierra, José Manuel Ballester, Javier Garcerá o Joan Fontcuberta. Sorprende la Cabina roja, de Jaume Plensa. Y aunque Joan Peiró dice no tener favoritos, “porque esta corona tiene muchas joyas”, con esta pieza se le nota una cierta predilección. Se acerca y entorna la puerta de la cabina. “Me gusta así, porque invita abrirla”, comenta, al tiempo que señala los versos de Macbeth que están escritos en el interior.

Finalmente, en la primera planta del Almudí uno se encuentra con el cuarto y último bloque de Orígenes, dedicado a la Naturaleza y a la relación que el ser humano establece con ella, también desde la abstracción. En la antesala el visitante podrá introducirse en la Habitación de bambú de Cristina Iglesias y, ya en la sala, se suceden las obras de Perejaume, Federico Guzmán, Nico Munuera, Juan Olivares, José María Yturralde, Amparo Tormo, Sergio Barrera, Oliver Johnson y Montserrat Soto, entre otros.

Doctor en Bellas Artes, catedrático de universidad en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia y cicerone de Murcia Plaza a través de Orígenes, Joan Peiró ya ha hecho su trabajo para que la exposición esté lista para su inauguración este miércoles. Los artistas establecieron una relación con sus obras y el comisario ha articulado relaciones entre las distintas piezas; ahora sólo falta que el arte y el espectador se encuentren.

   

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