EL CIELO AGUARDA / OPINIÓN

Desgranando España

6/08/2021 - 

Parece que el protagonismo de nuestra nación pasará a un segundo plano, por no decir nivel, si no le ponemos remedio de una vez por todas. Tal vez seamos un puñado los que seguimos pensando que España merece la pena como nación. Tal vez no. Tal vez las ansias de protagonismo de los dos grandes partidos estén jugando en su contra.

Por un lado, desde el mismo día que se aprobó la Constitución Española del 78, el partido socialista ha estado buscando fórmulas para poner en entredicho de una forma u otra el Estado de las autonomías. La última, “la España multinivel” como el modelo maduro de la nueva España. Pero que no es más que querer encajar las piezas de un puzle a martillazos para que unas autonomías sigan manteniendo e incrementando privilegios sobre otras a cambio de mantener el colchón en la Moncloa. Unos privilegios que, por desgracia, nunca están encima de la mesa para la Comunitat Valenciana.

Es más, nuestros dirigentes más aventajados, como lo son el president Puig y el conseller Soler, intentan por todos los medios convencernos de su influencia y con ello de sus logros desde que Sánchez está al frente de este puzle. ¡Nada más lejos de la realidad! Seguimos siendo una de las autonomías peor financiadas con una deuda desorbitada con la única solución de ponernos una venda en los ojos y que ésta siga subiendo. Y todo pese al incremento de fondos tanto de papá España como de la prima Unión Europea. Ojo, como al resto de autonomías, no solo la valenciana.

Por el otro lado, tenemos al partido popular jugando con fuego, enfrentando territorios y dando más protagonismo a los gobernantes de sus autonomías. Lo último ha sido impulsar el pasaporte Covid para poder acceder al interior de la hostelería. Una propuesta que vulnera los valores y derechos más fundamentales de nuestra Constitución como son la libertad, la justicia y la igualdad de todos los españoles. ¿Se imaginan que el pasaporte Covid se nos pida a la hora de hacer la compra en el Mercadona de turno? ¿O para entrar en Ikea o a las rebajas de El Corte Inglés? ¿Y si es necesario para entrar en nuestra propia casa? ¿Se lo imaginan?

Si unos quieren desgranar España pieza a pieza, otros la quieren desgranar cargándose las libertades más elementales sin saber que ambos simplemente van en contra de los intereses de los ciudadanos que les han puesto al frente y todo puede volverse en su contra.

No pueden olvidar que cuando algo se desgrana y se separa es muy difícil o casi imposible volver a juntar y, por tanto, pierde toda su utilidad inicial. Por lo tanto, está en nuestras manos evitar que esto se produzca. ¿Cómo? Es fácil intuirlo.