Resultados de "CÓMICS"

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La serie de la Guerra Civil en Cimoc en su 50 aniversario, cuando para el gobierno era "no conmemorable"

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El 18 de julio de 1986, 50 años después del golpe de estado de Franco, el Gobierno emitió una escueta nota en la que anunciaba que la Guerra Civil no merecía ser conmemorada. Oficialmente, se miraba para otro lado. Muchos socialistas, incluido el presidente, luego se arrepintieron de esta medida. Del recuerdo de la guerra se ocupó la sociedad civil. Hubo una larga serie documental en TVE, fascículos coleccionables, pero quizá la obra más original fue la que emprendió CIMOC con guiones de Víctor Mora, creador de El Capitán Trueno y El Jabato.

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Cuando Velvet Underground no interesaba a la prensa y solo les seguían adolescentes para gritar ¡heroína!

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El dibujante Prosperi Buri ha retratado en una densa novela gráfica los primeros años de Velvet Underground, el grupo que formó Lou Reed cuando dejó de recibir electroshock en un manicomio por homosexual. Aunque en esta etapa grabó discos ahora inmortales, entonces la prensa les ignoró, apenas ganaban con los conciertos y solo interesaban a chavales desmadrados. El autor ha sabido mostrar con un humor sutil y elegante todo el mundo de egos y arribistas que rodea al rock y sus leyendas, a menudo descubiertas a destiempo por los periodistas.

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No me olvides: Una fuga de la residencia de ancianos inspirada en hechos reales

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La dibujante belga Alix Garin ha publicado una road movie a partir de la situación que sufrió su abuela, enferma de Alzheimer los últimos días de su vida. Garin, durante esos años, siempre soñó con "raptarla" para escapar las dos juntas de la residencia en la que estaba internada. Estas viñetas funcionan como vía de escape a toda aquella frustración que, una vez expresada, coincidió con la experiencia de su editor, Mathias Vincent, al que le había pasado lo mismo, así como a todos aquellos que tienen a sus abuelos en residencias.

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Mafalda ante el terrorismo de Estado

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Tras el golpe de estado de 1966, Mafalda, una tira de humor sobre cambios sociales, pasó a señalar la sopa como metáfora de la dictadura. Conforme se recrudecía la violencia, Quino denunció específicamente los porrazos que daba la policía. Tuvo problemas con la censura y que autocensurarse, también se le criticó desde la izquierda revolucionaria por "apaciguador", pero en el 76, cuando se cometieron los crímenes ultraderechistas más salvajes, en una masacre se cubrió a los cuerpos con un chiste de Mafalda. Era un mensaje inequívoco.

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Los cómics fascistoides de Mr. T contra la droga

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Llevaba el cuello lleno de collares porque, cuando fue portero de discoteca, cogió la costumbre de colgarse todo lo que se encontraba por el suelo cuando cerraban. Le habían contratado para que no entrasen camellos y tan bien se le dio el rol que acabó convirtiéndose en un personaje público. Todo gracias a Nancy Reagan, que le contrató para la campaña anti-droga de "Simplemente, di no". Un proyecto que dejó unos cómics en 1993 totalmente vergonzantes en los que se enfrentaba a punks traficantes y a supervillanos colombianos con poderes incas.

SEGUNDA PARTE DE ‘CHICO!’, UN COMIC EN ÓRBITA LGTBI

Pablo Carreiro y el proceso de construcción de los ídolos

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Dicen que la música pop se basa en la inmediatez, la empatía del artista con un público al que llegan mensajes cortos y estribillos fáciles para ser cantados, bailados y luego olvidados al dictado de las modas. Pero el ilustrador Pablo Carreiro (Vigo, 1985) ha querido perpetuar mediante sus viñetas gran parte de los altares musicales del colectivo LGTB, centrándose en retratos del fenómeno pop de las Spice Girls, ilustraciones que ahora están de 'tournée' a falta de actuaciones de las estrellas. Carreiro también presenta en València el segundo número de 'Chico!', un personaje que creó para Instagram y se convirtió en papel gracias a una campaña de 'crowfunding'. Cuenta las aventuras alocadas de un chico gay y su pandilla, que rompen clichés sexuales desde el mundo del cómic

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El árabe del futuro, la mejor novela gráfica sobre ser niño en un país musulmán

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Nada que ver con Dickens. Riad Sattouf antepuso el humor cuando narró los recuerdos de su infancia en Oriente Medio. Fueron los de un niño de madre francesa y padre sirio entusiasta del nuevo nacionalismo árabe de los años 70. Vivieron durante años en lugares rurales y en los amagos de utopía socialista, como en Libia. Allí, el pequeño Riad, era testigo de crímenes de honor, ejecuciones de mujeres por haberse acostado con alguien, o un maltrato animal escalofriante. Pero también recordó grandes amistades con gente muy humilde.

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El Labo, una ucronía sobre si Silicon Valley hubiese estado en Francia

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Francia tuvo Minitel en los 80, una red de comunicación muy parecida a Internet que llegó a contar con nueve millones de terminales y ser usada por veinticinco millones de personas. Servía para hacer una reserva en un restaurante, pero también se usó sin límites para conseguir pareja, sexo o pornografía, igual que Internet. Sin embargo, el producto que triunfó fue el estadounidense y el mérito se fue a California. Tal vez por eso Hervé Bourhis ha escrito una novela gráfica en la que fantasea con que todo eso hubiese ocurrido en su país.

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Caballeros medievales haciendo el saludo fascista: los cómics de aventuras en el franquismo

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Los tebeos de la dictadura escenificaron las obsesiones ideológicas del régimen. Los héroes, verdaderos machos, tenían valores patrióticos y religiosos que imponían, con violencia y en venganza, a los enemigos de la fe, generalmente judíos, africanos o musulmanes, que no paraban de raptar princesas. La evolución se vio con El Capitán Trueno, que se permitía sonreír, no como El Guerrero del Antifaz. Sin embargo, con la penetración de la cultura estadounidense tras el fin del Eje, lo primordial fue el anticomunismo y una defensa del capitalismo. 

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'Abrázame hasta que esta vida deje de dar puto asco', un álbum de cromos de Juarma

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La vida no era precisamente fácil en este país, pero el confinamiento la hizo especialmente vomitiva y los hedores a naftalina que han llegado a la política, la han vuelto insoportable. Eso es lo que se desprende del libro de cromos que ha publicado Juarma en Autsaider, el lacerante dolor de existir en esta tierra de pretenciosos, carentes afectivos y canallas. Una colección de memes descarnada para un mundo peor.

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Mad Magazine: Cuestionar los valores de la sociedad con sátiras sobre su cine

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Mucho antes de que Mel Brooks se pusiera a mofarse del cine de Hollywood o que David Lynch deconstruyera los géneros para el deleite posmoderno, la revista Mad se había dedicado a hacer sátiras sobre las producciones de la industria cinematográfica. Hizo decenas de ellas, así como denuncias recibió. Una de ellas de Lucasfilm por su parodia de El Imperio Contraataca, en la que se exigía que se secuestraran todos los ejemplares de la revista y se destruyeran. No prosperó.

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Jack Kamen, dibujante de pin-ups y ciencia ficción, y su hijo, Dean, inventor del seagway y el brazo biónico

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El padre, Jack, fue uno de los dibujantes más populares de los años 50 de EC Comics. Sus obras marcaron una época porque dio con el modelo de portada en el que una bella mujer estaba en un peligro. Con ese reclamo logró vender miles de cómics. También destacó dibujando ciencia ficción, diseñando inventos imposibles. Hasta el punto de que un hijo le salió inventor, fue el que patentó el seagway que llevan los turistas en nuestras ciudades, ahora planea una fábrica de órganos y ha inventado el brazo biónico "Luke" en honor al héroe de Star Wars.

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Negro Romace: Un cómic de amor para afroamerianos que solo duró tres números

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En la oleada de cómics de los años 40 y 50 predominaron los géneros de serie negra y los bélicos, lógicamente, en plena II Guerra Mundial. Pero si hubo un boom destacado fue el de los cómics románticos. Dentro esa fiebre, Negro Romance contaba historias de amor en las que los personajes eran burgueses negros. En aquel momento fue un hito, porque fue la primera vez que aparecían afroamericanos en un cómic en un contexto que no era o negativo o de reivindicación política. Eran cursis y machistas como cualquier otro blanco.

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Los cómics de Fraggle Rock, la serie infantil que enseñaba a lidiar con conflictos sociales

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Era una alegoría ochentera, ideada por Jim Henson, creador de Los Teleñecos la década anterior, para enseñar a los niños de forma divertida cómo enfrentarse a las polémicas sociales, su identidad o el medioambiente. La línea más marcada era la referente a las culturas anglosajonas y protestantes, con estos muñecos se fomentaba que los críos no tuvieran un exceso de ambición que les llevase a pasarse toda la vida trabajando sin disfrutar de ella. Hoy, con el cambio de paradigma económico, ese mensaje es casi humor negro. 

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'Las piñas de la ira', un noir cuqui, y la mala leche en el cómic quebequés

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Cathon es una ilustradora de cómic infantil, pero en su octavo libro se ha dirigido también al público adulto. Su obra 'Las piñas de la ira' es un policiaco delirante sobre la comunidad hawaiana en Canadá, que no existe. Lo que sí que es real es la escena de cómic de Quebec, que si tomamos como referencia cinematográfica el realismo sucio del Leolo de Jean-Claude Lauzon, podemos observar que las ideas que surgen en Montreal están siempre cargadas de una mala leche y un humor negro verdaderamente delicioso. 

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Creatures, una lucha a muerte entre generaciones en un Nueva York post-apocalíptico

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Inspirado por el pulso narrativo de Stranger Things y los valores humanos de Lassie, Stéphane Betbeder ha iniciado una serie sobre una Nueva York post-apocalíptica que vive un enfrentamiento entre adolescentes y adultos. Los pequeños luchan por establecer una agricultura orgánica para alimentarse de forma autosuficiente, y los mayores son como zombis que buscan azúcar de alimentos procesados. Un delirio muy actual, pero que despierta la curiosidad de quien no ha dejado de ser niño.

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El hijo de Hitler, una ucronía en la que el führer es asesinado por un hijo secreto

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En los años 70, apareció un hombre en Francia que aseguraba ser el hijo de Hitler. El Führer, cuando fue soldado en la Gran Guerra, se habría acostado con su madre. Hubiera pasado como una chaladura más en pleno auge de los seguidores de OVNIS, pero el albacea de Hitler le dio credibilidad. Ahora los historiadores serios, como Ian Kershaw, descartan la ocurrencia como "extremadamente improbable", pero la leyenda sirvió de argumento a una novela gráfica motivada por los disturbios de Charlottesville en agosto de 2017 

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Chicha, Tato y Clodoveo: cuando los héroes de los niños estaban en el paro

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Lo mismo que en los tebeos infantiles de la posguerra española apareció un personaje como Carpanta, un hombre que se moría de hambre, en la España de los 80, que estaba sufriendo las consecuencias de la crisis industrial y la reconversión, surgieron tres personajes que tenían como denominador común que eran jóvenes y estaban en paro. En sus páginas, Ibáñez ponía el acento sobre un problema que sigue presente en la sociedad, e incluso ya planteaba el aumento del desempleo derivado de los procesos de automatización.

Hasta Nóvgorod, la carne de cañón de la División Azul

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En la línea de trabajos recientes que exploran las circunstancias de todos los que se vieron obligados a combatir en la Guerra Civil o la II Guerra Mundial, 'Hasta Nóvogorod' trata las memorias de un combatiente de la División Azul que tuvo que alistarse para salvar su vida debido a su pasado comunista de campesino extremeño, una condición que compartió con muchos "camaradas". No fue una excepción, el valenciano Luis García Berlanga tuvo que hacer lo mismo para borrar el pasado de su padre. Allí, todos llegaban a las mismas conclusiones.

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Fante Bukowski, un alter ego sobre los ridículos escritores malditos

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Cuando un aspirante a escritor logra publicar algo cree que se abrirá para él el cielo de los escritores, se codeará con grandes intelectuales, críticos y otras figuras de relumbrón, pero lo que ocurre en realidad es que solo le abordan otros aspirantes a escritores, más necesitados que él, que quieren saber cómo ha logrado que le publiquen lo suyo. En ese mundillo de buscavidas transcurre la vida de Fante Bukowski, el personaje creado por Noah Van Sciver, del que se ha publicado en España la segunda parte de la trilogía sobre su malditismo.

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Scumbag, un motero analfabeto fan de Scorpions contra una conspiración neonazi 

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El dibujo de Lewis LaRosa en la primera entrega de Scumbag es de los que parece que se pueden tocar. Image comics le encargó el número uno de la nueva serie de Rick Remender. Una sátira sobre la era contemporánea con un protagonista completamente negativo. Mientras unos neonazis hartos de lo "políticamente correcto" amenazan con tomar el poder, un motero heavy, drogadicto terminal, que hace mucho que no se lava, por unas casualidades tendrá que librar al mundo

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Hasañas, con ese, una parodia del racismo y la épica militar franquista de Hazañas Bélicas

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Es un cómic poco conocido, pero lo publicó Amaika, la editorial de El Papus, a la que le pusieron una bomba en un atentado fascista por el que nadie fue condenado, no recibieron indemnización alguna y los heridos figuraron como "accidente laboral"; la editorial que tuvo ojo para fichar en Argentina para su cabecera Hara-Kiri, porno y gore, a un dibujante que quería burlarse de lo que había leído en el tebeo Hazañas Bélicas. Con desprecio a los militares y a la guerra, fue precursor del humor sangriento y cruel, donde nunca faltaban mutilados.  

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Odio, de Peter Bagge, no tuvo serie en HBO, pero Peep Show le hizo justicia

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Este año se han cumplido 30 años de la aparición de 'Odio', un cómic con un humor abrasivo sobre la Generación X, entonces un monigote que agitaban los medios de comunicación rindiendo culto a lo joven, pero que el dibujante de Seattle se dedicó a poner en su lugar ensañándose con sus miserias. Pudo llevarse a la MTV y a HBO, pero los proyectos nunca salieron. Como consuelo, la única serie equiparable fue 'Peep Show', también de un humor descarnado, esta vez británico, sobre los nacidos en los 70.

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El género de terror en los cómics americanos antes de la censura de los 50

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Asesinos daltónicos, monstruos del pantano, matrimonios deseando asesinarse, conjuros llegados del tercer mundo... A principios de los 50, un tercio de los cómics eran macabros y de terror. Era una época en la que se vendían casi 100 millones de tebeos al mes, pero el mismo terror que causaron en los jóvenes que se arremolinaban en los kioscos para comprarlos, era proporcional al pánico que se desató en las parroquias. Leerlos ahora, sin embargo, resulta tremendamente actual por la forma en que el género de terror ha sobrevivido hasta hoy. 

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La Rebelión en la Granja de Orwell, Moebius y la CIA

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Le costó que se lo publicaran, Stalin en los 40 todavía tenía predicamento en Occidente, pero cuando lo hizo, se convirtió en un clásico y un superventas en todo el mundo. La fábula antiestalinista de Orwell pronto se llevó a todos los formatos posibles, de los dibujos animados al cómic. La más popular, es la que nos llegó por Moebius, pero hace pocos años una editorial francesa reeditó la que hizo la CIA para países del tercer mundo. Ya entonces, en 1951, la agencia de inteligencia apostó por el cómic para esta propaganda antisoviética.

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Siempre tendremos veinte años: efecto del heavy metal y los cómics en la personalidad adolescente

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Jaime Martín ha culminado su trilogía sobre las memorias de su familia con las suyas. Viñetas dedicadas a su Hospitalet de 70s y 80s en cuyas calles se forjó su personalidad gracias al rock and roll y el heavy metal y, sobre todo, al cómic, un medio que en aquella época tenía grandes tiradas, creadores de imaginación apabullante y crítica social corrosiva que incluso hoy en redes sociales sería delito; Una autobiografía que culmina en la negrura del 2008 ignorando que 2020 anunciaría un futuro más negro que la noche, menos negro que su alma.

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Leones de Leningrado, un elogio de la niñez frente a las ideologías criminales de los adultos

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Un cómic francés recuerda a unos niños que tuvieron que escapar de un campamento a las afueras de Leningrado donde estaban protegidos de la guerra, precisamente, porque les alcanzó el conflicto. La obra, como la Masacre ven y mira de Elem Klimov, refleja la visión infantil de un conflicto sin sentido y extremadamente cruel. El paso de los años ha demostrado que la guerra como política es absolutamente innecesaria, aunque no deja de reproducirse una y otra vez, aunque sea de manera incruenta

Comix, con equis, la expresión cultural marginal antes de las redes sociales

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Hace décadas la televisión, los periódicos, las revistas y la radio tenían sus líneas invisibles que no se podían traspasar. No bastaba con hacer click para encontrar algo transgresor, había que irse a lo realmente alternativo o underground. En el caso de las viñetas, la desafección al autoritarismo social llegó a través del comix, con equis, un estilo iconoclasta llegado de los americanos que hicieron la revolución sexual y rechazaron la guerra; viñetas que en España echaron raíces con fuerza en un país abonado por la miseria y del franquismo.

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El cómic con el que Catherine Meurisse se expresó tras librarse de la matanza de Charlie Hebdo

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Las balas hablaron con claridad y determinación. A los autores de las blasfemias se les ejecutó sin proceso. Pasados los años, cuando se inicia el juicio, cada vez se entiende mejor lo que nos querían sugerir esas balas. Solo un 50% de los franceses están de acuerdo con que se puedan verter públicamente críticas a la religión y desde la izquierda posmoderna se equipara la blasfemia con el racismo. Catherine Meurisse sobrevivió a la matanza porque llegó tarde a la reunión. Sufrió graves problemas psicológicos y los superó dibujando más.

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Hug y Carpeto Veto, un personaje troglodita y otro fascista, que Gosset coló en Bruguera

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Al dibujante Jordi Goset i Rubio, que firmaba como Gosset, le debían fascinar los cavernícolas. Su personaje más famoso, Hug, "el troglodita", era un habitante de la Edad de Piedra que tenía sus vivencias en un pseudo-Paleolítico. Sin embargo, a finales de los 70, creó un personaje que también era cavernícola, pero vivía en el siglo XX, un señor con bigote, de ideas anacrónicas, obsesionado con su odio al extranjero y consumir solo español. Un fascista de libro, de los llamados nostálgicos en aquella época, pero caricaturizado para niños.

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'La seducción de los inocentes', la oleada moral en los 50 que obligó a autocensurarse al cómic

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La criminalidad adolescente se debía a que los niños leían tebeos. Se drogaban porque habían consumido viñetas. Batman y Robin era una incitación a la homosexualidad. Wonder Woman animaba a que las niñas se hicieran lesbianas y descuidaran las tareas del hogar. Todas estas conclusiones las extrajo Fredric Wertham en 1954 en el pseudo-estudio 'La seducción de los inocentes' que acabó en una comisión de investigación del Congreso y la autocensura del cómic desde entonces, además de lograr el cierre de decenas de revistas de terror y serie negra.

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Marzi, la niña que relató la vida cotidiana en la Polonia de Solidaridad

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El legado del sindicato polaco Solidaridad va a ser instrumentalizado por la formación ultraderechista Vox para crear su brazo sindical. Esta fuerza reunió diez millones de militantes en un país de doce millones de trabajadores. Se fundó por algo tan simple porque descendían los salarios y subía el precio de los alimentos. Para entender cómo era la sociedad polaca en aquella época, lo mejor es recurrir a las fuentes locales, como las memorias de Marzena Sowa en su cómic Marzi.

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Los Talbot, cronistas de un activismo del que primero se reía la gente y ahora es agenda de gobiernos

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Brian Talbot ha tocado numerosos géneros en la novela gráfica, desde el histórico al distópico, pero para el drama social ha tenido siempre una sensibilidad especial. Sobre todo porque en sus páginas ha mostrado ideas y planteamientos que en su momento pertenecían al underground o al activismo minoritario, pero que pasados los años se han convertido en políticas nacionales y debates globales. Primero fue con la vivisección, ahora un planteamiento ecologista radical.

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Waterworld 2 al final solo salió en cómic

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La tercera temporada de Fortinte homenajea el escenario acuático de Waterwold, una película maldita por el dinero que dilapidó y su producción megalómana en Hawai, pero que el canal SyFy  estuvo a punto de convertir en serie recientemente. Sin embargo, en 1997, Christopher Golden y Thomas E. Sniegoski, escribieron una secuela, la única que hay, que fue llevada al cómic en Valiant. El universo, el mutante y el trimarán seguían siendo los mismos, pero el villano era más purulento, había creado su propia religión y las ciudades en el fondo del mar tenían habitantes. Hasta metro.

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Los tebeos de Peñarroya; censurado en el franquismo por no mostrar "felicidad"

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Tras la guerra, en la que luchó en el bando republicano, el castellonense José Peñarroya se puso a trabajar en una empresa de licores como contable hasta que le reclutó la editorial Bruguera. Allí, en los años de esplendor del tebeo infantil, creó numerosos personajes que solían estar marcados por la mala suerte y acabar molidos a palos. En el caso de Don Pío, con su visión de la familia de clase media, un hombre que recibía palizas de su mujer, hizo intervenir a la censura franquista que no podía aceptar que un matrimonio no fuese "feliz".

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Sturmtruppen, la tira cómica que se burlaba de los soldados del III Reich

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En pleno debate por los límites del humor y de la ficción, tras la retirada incluso de un episodio de Fawlty Towers de los servicios de streaming de la BBC, en el mundo del cómic viene el recuerdo de Sturmtruppen. El italiano Bonvi se dedicó durante décadas a hacer humor con el absurdo de la disciplina militar utilizando como personajes a soldados de la Wehrmacht. En sus tiras retrataba a desgraciados, carne de cañón, y oficiales psicópatas, pero en sus gags también aparecía el Holocausto.

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Trashman, un superhéroe radical de izquierdas dibujado en el San Francisco de los 60

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Hijo de un español y apodado 'Spain', Manuel Rodríguez nació en Búfalo en 1940 y formó parte del comix underground en los convulsos 60 estadounidenses. Era uno de los dibujantes favoritos de Robert Crumb, que le incluyó en el staff de su revista Zap junto a Gilbert Shelton. Su creación más célebre fue Trashman, un superhéroe en una distopía estadounidense tras la guerra nuclear. Lucha para la Sexta Internacional y sus poderes desaparecen si no hay contaminación en la atmósfera. Su novia, la heroína Big Bitch

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¿Y si los superhéroes se enfrentaran a las leyes de la Física?

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En los 50, los editores de EC Comics no encontraban un lugar para el material de tono satírico y humorístico de Harvey Kurtzman, pero sabían que era bueno. La solución fue presentar sus historietas como cómic educativo, lo que fue el antecedente de la inmensa obra de ciencia ficción y terror del autor que fue publicada en cabeceras como Weird Science o Tales from the Crypt, antes de que se especializara en cómic bélico, en Combat, y su gran obra de humor, la revista Mad.

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'La obsolescencia programada de nuestros sentimientos': Amor y sexo entre sexagenarios

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Zidrou y Aimée de Jongh han dibujado una historia que reivindica el sexo a partir de los 60 años y trata sin tabúes ni moralinas los problemas de la soledad en los mayores. El gran valor de la obra reside en que los personajes tienen conductas que no son aceptadas por la moral actual, pero el guionista no los corrige ni reconduce hacia la virtud. Su historia se muestra con aristas, sin intenciones de agradar ni ofrecer enseñanzas morales. Aire fresco.

El futuro que imaginó Winsor McCay, precursor del cómic, entre 1913 y 1934

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Hace un siglo las obsesiones sociales no diferían mucho de las actuales. En las ilustraciones que hizo para la prensa Winsor McCay criticó la deportación de emigrantes, advirtió de los peligros de la droga y mostró el pánico que le daba la tecnocracia que se avecinaba. Un apocalipsis que hoy tememos estar ya viviendo. Los mismos miedos que pueden verse en, por ejemplo, la serie Black Mirror. Sin embargo, los dibujos más bellos fueron sus errores, sus trasatlánticos voladores, ingenios imposibles de imaginar en la actualidad.