MURCIA. No todas las urgencias necesitan la misma respuesta. Un dolor torácico, una fractura, una complicación durante el embarazo, una fiebre en un lactante o una obstrucción intestinal requieren profesionales, pruebas y circuitos asistenciales diferentes. En este contexto, la especialización y la capacidad de coordinación se han convertido en elementos esenciales de la atención urgente.
El Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Murcia funciona como puerta de entrada a un hospital de alta complejidad. Esto permite que el paciente, además de recibir una primera valoración, tenga acceso inmediato a especialistas de distintas áreas, pruebas diagnósticas avanzadas, quirófanos, hospitalización y cuidados intensivos cuando la situación clínica lo requiere.
“En un hospital de alta complejidad podemos resolver prácticamente cualquier situación clínica desde el primer momento, sin tener que derivar al paciente a otro centro cuando necesita pruebas, especialistas o una intervención urgente”, explica el doctor Fulgencio Molina, coordinador del Servicio de Urgencias.
Un modelo de Urgencias organizado por especialidades
La evolución de la atención urgente ha llevado a desarrollar modelos cada vez más especializados. La creciente complejidad de las patologías, el envejecimiento de la población y la disponibilidad de nuevas técnicas diagnósticas hacen necesario que cada paciente sea valorado desde el primer momento de acuerdo con sus necesidades clínicas.
El Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Murcia cuenta con diferentes áreas asistenciales:
- -Urgencias generales para adultos.
- -Urgencias pediátricas.
- -Urgencias ginecológicas y obstétricas.
- -Urgencias traumatológicas.
- -Atención urgente de Cirugía General.
A esta estructura se suma el apoyo de otras especialidades hospitalarias cuando el estado del paciente lo requiere. El objetivo es que la respuesta asistencial no dependa únicamente de la primera valoración, sino que pueda continuar de forma coordinada dentro del propio hospital.
El triaje prioriza la gravedad, no el orden de llegada
Una de las herramientas fundamentales del servicio es el triaje. Este sistema clasifica a los pacientes en función de la gravedad de su situación clínica y de la urgencia de la atención que necesitan.
“En Urgencias no se establece un orden de llegada, sino un orden basado en la gravedad clínica. El triaje permite priorizar aquellos casos en los que una actuación precoz puede cambiar el pronóstico”, señala el doctor Molina.
Esta organización permite optimizar los recursos disponibles y acelerar la atención en las patologías tiempo-dependientes, en las que cada minuto puede ser determinante.
Urgencias generales para adultos: del diagnóstico al tratamiento
Las Urgencias generales concentran una parte importante de la actividad asistencial. Entre los motivos de consulta más habituales se encuentran el dolor torácico, la dificultad respiratoria, las infecciones, el dolor abdominal, las crisis hipertensivas, los mareos, los síncopes, los accidentes domésticos y las descompensaciones de enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca, la diabetes o la EPOC.
La disponibilidad de laboratorio, radiología, ecografía y TAC facilita la realización de pruebas en poco tiempo. Con los resultados, el equipo médico puede determinar si el paciente puede regresar a su domicilio, necesita observación, requiere ingreso hospitalario o debe ser intervenido.
El acceso a especialistas de distintas disciplinas permite además abordar de forma coordinada situaciones cardiovasculares, respiratorias, digestivas, infecciosas o neurológicas que pueden requerir una valoración específica.
Urgencias pediátricas: una atención adaptada a cada edad
La atención urgente de los niños requiere un enfoque diferente al del adulto. Los síntomas pueden evolucionar rápidamente y la valoración clínica debe adaptarse a la edad del paciente.
Entre las consultas más frecuentes se encuentran la fiebre en lactantes, las infecciones respiratorias, la bronquiolitis, las crisis asmáticas, las gastroenteritis, la deshidratación, las convulsiones febriles, los traumatismos, los accidentes domésticos y las reacciones alérgicas.
La asistencia incorpora también el manejo emocional del menor y de su familia. Explicar los procedimientos, reducir el miedo y adaptar la comunicación a cada edad forman parte de la atención.
Cuando es necesario realizar pruebas complementarias, mantener al paciente en observación o proceder a un ingreso, la coordinación con las diferentes áreas pediátricas del hospital permite dar continuidad al proceso asistencial.
Urgencias ginecológicas y obstétricas para situaciones que requieren una respuesta rápida
Las urgencias relacionadas con el embarazo y la salud de la mujer requieren una valoración especializada. Durante la gestación, síntomas como el sangrado, el dolor abdominal, las contracciones, la pérdida de líquido amniótico, la disminución de los movimientos fetales, la hipertensión o la sospecha de parto prematuro deben ser evaluados.
En el ámbito ginecológico, las hemorragias uterinas, el dolor pélvico intenso, los quistes ováricos complicados, la enfermedad inflamatoria pélvica, el embarazo ectópico y algunas complicaciones postquirúrgicas pueden requerir atención urgente.
El objetivo es identificar rápidamente las situaciones de riesgo y coordinar, cuando es necesario, la atención en el Área Materno-Infantil. La presencia de equipos obstétricos y neonatales dentro del propio hospital facilita la continuidad asistencial desde la urgencia hasta el parto o la atención del recién nacido.
Traumatología y Cirugía General: cuando el tiempo influye en la recuperación
Las fracturas, luxaciones, esguinces, roturas musculares, lesiones tendinosas y traumatismos derivados de accidentes de tráfico, caídas o actividades deportivas forman parte de la actividad habitual de las urgencias traumatológicas.
El acceso rápido a pruebas de imagen permite valorar la lesión y decidir el tratamiento más adecuado. En algunos casos, una inmovilización correcta, la reducción precoz de una luxación o una intervención quirúrgica temprana pueden influir en la recuperación funcional.
La atención urgente de Cirugía General aborda patologías como la apendicitis aguda, la colecistitis, la obstrucción intestinal, las hernias incarceradas o estranguladas, las perforaciones digestivas, la diverticulitis complicada, las hemorragias digestivas y los traumatismos abdominales.
La combinación de exploración clínica, analítica y pruebas de imagen permite decidir con rapidez si el tratamiento debe ser médico o quirúrgico. Cuando la intervención es necesaria, la disponibilidad de cirujanos y quirófanos de Urgencias reduce el tiempo entre el diagnóstico y el tratamiento.
Tecnología y recursos para acelerar el diagnóstico
La capacidad de resolución de unas urgencias hospitalarias depende en gran medida de los recursos disponibles. En el Hospital Quirónsalud Murcia, el Servicio de Urgencias tiene acceso a:
- -Laboratorio de Urgencias.
- -Radiología digital.
- -Ecografía.
- -Tomografía Computarizada (TAC).
- -Resonancia Magnética cuando está indicada.
- -Quirófanos de Urgencias.
- -Unidad de Cuidados Intensivos.
- -Hospitalización.
- -Banco de sangre.
“Poder realizar una analítica urgente, un TAC, una ecografía o una radiografía en pocos minutos y contar con la valoración inmediata del especialista correspondiente agiliza el diagnóstico y permite iniciar antes el tratamiento”, afirma el doctor Fulgencio Molina.
Unidad de Tráfico: atención integral tras un accidente
El Hospital Quirónsalud Murcia cuenta además con una Unidad de Tráfico especializada en la atención integral de personas que han sufrido un accidente de circulación, ya sean conductores, pasajeros, motoristas, ciclistas o peatones.
La asistencia se coordina desde la llegada a Urgencias y puede integrar a especialistas en Traumatología, Cirugía, Rehabilitación, Neurocirugía o Medicina del Dolor, según las lesiones del paciente. El proceso incluye el tratamiento inicial, el acceso a pruebas diagnósticas y la continuidad asistencial necesaria durante la recuperación.
En los casos contemplados por el convenio de asistencia sanitaria derivada de accidentes de tráfico, los costes son asumidos por la entidad aseguradora correspondiente, por lo que la asistencia es gratuita para el paciente.
La coordinación entre servicios, un factor clave para la seguridad
La atención urgente no termina con el diagnóstico inicial. En muchos casos, la evolución del paciente depende de la rapidez con la que se active al especialista adecuado y se conecten los diferentes niveles asistenciales.
Cardiólogos, traumatólogos, cirujanos generales, ginecólogos, pediatras, intensivistas, radiólogos, anestesistas y otros profesionales pueden intervenir de forma coordinada cuando la situación clínica lo requiere.
Este modelo multidisciplinar reduce derivaciones innecesarias, acelera la toma de decisiones y facilita que el paciente reciba una atención integral desde el primer contacto con el hospital.
Qué síntomas requieren acudir rápidamente a Urgencias
Algunos signos de alarma no deberían esperar a una consulta programada. Entre ellos se encuentran:
- -Dolor intenso en el pecho.
- -Dificultad para respirar.
- -Pérdida de conocimiento.
- -Debilidad repentina en una parte del cuerpo.
- -Dolor abdominal intenso.
- -Hemorragias importantes.
- -Traumatismos graves.
- -Fiebre elevada en un lactante.
- -Sangrado durante el embarazo.
- -Pérdida de líquido durante la gestación.
- -Disminución de los movimientos fetales.
Ante estos síntomas, una valoración precoz puede ser determinante para el pronóstico.
El reto de unas urgencias hospitalarias no consiste únicamente en atender rápido, sino en ofrecer la respuesta adecuada a cada paciente desde el primer momento. La combinación de triaje, especialización, tecnología diagnóstica y coordinación entre servicios permite abordar situaciones clínicas muy diferentes dentro de un mismo entorno asistencial y con capacidad para continuar el tratamiento cuando la complejidad del caso lo requiere.