MURCIA. Personas adultas de todo el mundo con la problemática de un paladar demasiado estrecho llevan años recibiendo la misma respuesta como solución: hay que operar. Lo cual significa quirófano, anestesia general, ingreso y varias semanas de recuperación, sin contar el desembolso económico. Por tanto, muchos han preferido convivir con el problema.
Hoy día, una parte de esos pacientes hace las maletas y viaja a Murcia buscando justo lo contrario: y lo de las maletas es una metáfora, porque lo hacen buscando una clínica que evita todo lo que hemos mencionado anteriormente con un aparato cuya cita de colocación apenas pasa de los 60 minutos.
Por eso no es de extrañar que reciban visitas desde otras comunidades e incluso desde fuera de España.
El tratamiento se llama MARPE (siglas en ingles de ‘expansión rápida del paladar asistida por microtornillos’) y la clínica es la murciana Ortodoncia Lozano. La idea de fondo es, en realidad, vieja y conocida en ortodoncia, pero los doctores Lozano, es decir, Javier y Enrique, han elaborado un innovador protocolo cuyo porcentaje de éxito contradice a lo que la literatura científica venía diciendo hasta hace no mucho.
Las cifras son reveladoras: tienen pacientes de hasta 66 años que han cumplido “el sueño de su vida” (palabras textuales de los testimonios que ellos mismos difunden en redes sociales) gracias a este protocolo.
Los responsables tienen perfiles complementarios: el Dr. Javier Lozano, Faculty oficial de Invisalign, con más de doscientas conferencias internacionales a sus espaldas y coautor de uno de los libros de referencia mundial en ortodoncia con alineadores, y el Dr. Enrique Lozano, especializado en biomecánica y técnicas mixtas.

- El expansor MARPE se ancla al hueso del paladar con microtornillos y va alojado dentro de la boca.
Javier Lozano dirige además Common Sense Aligners, un programa de formación por el que pasan ortodoncistas de dentro y fuera de España.
El interés de los pacientes por esta técnica no se limita solo a lo dental. Ensanchar el maxilar tiene efectos que no asociamos al dentista tradicional. El principal es respiratorio: un paladar más ancho amplía la vía aérea y permite que entre más aire por la nariz, lo que a menudo se traduce en un mejor descanso nocturno. A eso se suman los motivos clásicos, corregir la mordida cruzada y la falta de espacio, y un efecto estético sobre el perfil facial, que gana armonía al recolocarse la estructura ósea.
No es, sin embargo, una solución universal: cada caso se planifica de forma individualizada, por lo que es necesario un estudio con escáner tridimensional y radiografía para valorar el estado de la sutura y la anatomía concreta de cada paciente, y así fabricar un aparato a medida de cada paladar.
El resultado es un flujo de pacientes que le ha salido a Murcia casi por la puerta de atrás, sin campaña institucional ni plan de turismo sanitario detrás. Gente que había asumido que su única salida era el quirófano, que busca una segunda opinión y acaba encontrándola a cientos de kilómetros de casa.
La clínica mantiene gratuita la primera visita de valoración, precisamente para los pacientes que llegan buscando esa segunda opinión antes de decidirse a operar, así que si este es su caso, no dude en acudir a que le echen un vistazo: puede ser el próximo testimonio de éxito que suban a redes.